jueves, 21 de febrero de 2013

Torta de risotto de coliflor en sartén


Entre el arroz socarrat y la tortilla,
y además aprovechamos toda la coliflor


El relleno y el puré de hojas de coliflor

  • Elige las hojas más tiernas de la coliflor, trocéalas con la parte blanca incluida y cuécelas en agua y sal. Escúrrelas cuando estén tiernas y bátelas con un chorro de aceite hasta obtener un puré suave y liso. Reserva el puré y el agua de cocción.

 
  • Pica menuditas 1 cebolla pequeña y 1 zanahoria mediana, rehógalas en aceite y añade las flores de media coliflor troceadas. Echa agua, sal, pimienta y cúrcuma. Tapa y deja hasta que el líquido se consuma y las verduras estén tiernas.


El risotto

  • Rehoga un minuto en aceite: 1 taza de arroz blanco y 1 cucharada de semillas de alcaravea. Utilizamos arroz blanco y no lo tostamos para que suelte todo el almidón, necesario para que la torta se compacte.
  • Añade el agua donde has hervido las hojas de coliflor. A media cocción, agrega el puré de hojas y cocina removiendo a menudo para que el arroz suelte más almidón. Echa más agua si es necesario, pero teniendo en cuenta que debe quedar más seco que el risotto habitual. Salpimienta.
  • Cuando el arroz esté en su punto y sequito, añade una nuez de margarina vegana o un chorro más de aceite, remueve y deja templar destapado.
  • Extiende la mitad en una sartén antiadherente aceitada, cubre con el relleno y después con la otra mitad del arroz.
  • Cocina como una tortilla de manera que se tueste suavemente de ambos lados. 
  • Sirve con un hilo de aceite o con una salsa caliente de tomate crudo.


4 comentarios:

  1. Qué maravilla!!!
    A ver si puedo así a mis hijos disfrazarles la coliflor.. para que se la coman mejor. Con la cantidad de propiedades y vitaminas que tiene y no hay manera...
    me gusta esta receta.
    Un besito, Nina.

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  2. Gracias Titaniii, es verdad que a los críos no suelen gustarles las coles, a mí tampoco me gustaba la coliflor y cuando tendría 20 años vi una foto en una revista y me morí de ganas de comerla. Ojalá les guste a los tuyos, en puré se la tragarán sin notarla :)
    Besitos a ti, guapa.

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  3. Como siempre dear Nina, rizando el rizo de la creatividad y la inventiva, ¡ole tus eggs!.
    Esta vez convirtiendo el rissoto en torta (y con una pintaza tremebunda, todo hay que decirlo).

    Una vez escuche a un cocinero decir: "Hay gente que me comenta que fusionar es fácil, y yo les digo que es fácil hacerlo mal".

    Pues bien he aquí un claro ejemplo (como tantos otros en este maravilloso blog) de que es posible hacerlo, y muy bien, si se tiene buen gusto.

    Un abrazote.

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  4. Ficus, debo compartir tus elogios con mi fuente de inspiración, una cocinera de la tele italiana (qué rabia, con lo que me gustan :)
    Ay, la fusión, muchas veces llaman así a mezclar todo lo que había en la nevera. Pero ay también el otro extremo, negarse a combinar sabores porque esto va con esto y aquello con aquello. Tú sí que tienes la "fusión controlada", maestro.
    Un besote dominguero.

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