miércoles, 4 de febrero de 2015

Guiso de cebada con albondiguillas


Para las nevadas "a cualquier cota"
como la de anoche en Barcelona

La cebada es un cereal muy recomendable por sus propiedades nutricionales y porque es una verdadera delicia, cada granito se mastica por separado y te sorprende por su sabor y su textura. El único inconveniente es el remojo obligatorio desde la vigilia, pero tiene solución.

Para 4 raciones

La cebada

  • Pon 200 g de cebada en grano en una olla a presión con tres veces su volumen de agua, un poco de sal y unas hojas de laurel. Calienta hasta el primer escape fuerte de presión, apaga el fuego y deja la olla tapada una hora.
  • Destapa la olla, prueba la cebada y, si está dura, repite el paso anterior pero dejándola cocer 15 minutos después del primer escape de vapor. Con esto debería estar tierna.
  • Déjala destapada a fuego bajo y controla el agua, tienen que quedar tres dedos por encima del cereal.

Las verduras

  • Mientras tanto, rehoga en aceite un tallo de apio, una zanahoria mediana y una cebolla también mediana, todo cortado en trocitos pequeños. Deja tostar y añade un puerro cortado en rodajas, 3-4 dientes de ajo picados y 6-8 tomates secos sin remojar, cortados en tiras. 
  • Cocina removiendo un minuto más y condimenta con sal, guindilla, comino, mejorana, tomillo y unas gotas de vinagre balsámico.
  • Aparte, corta dos tomates frescos en cubitos y resérvalos.

Las albondiguillas

  • Remoja una tacita de soja texturizada fina en agua caliente o mejor en caldo. 
  • Escurre sin quitarle todo el líquido y añade 1 cucharada de harina de arroz, 1 cucharada de harina de garbanzo, 1 cucharada de gluten y 2 cucharadas de harina común, más las hierbas y especias que te gusten.
  • Haz albondiguillas pequeñas (agrégale pan rallado o más harina si hace falta pero no dejes la masa dura).

El aceite de pimentón

  • Calienta 8 cucharadas de aceite a baja temperatura, apaga el fuego y añádele una cucharada de pimentón ahumado.
  • Remueve y reserva.

Terminación

  • Añade a la cebada las verduras rehogadas y el tomate picado, remueve y corrige la sazón si es necesario. Es un guiso de invierno, así que debe tener su cuerpo y su picantito.
  • Pon las albondiguillas en la superficie y cocina diez minutos a fuego bajo semitapado, dales la vuelta y deja diez minutos más. También las puedes freír antes de echarlas a la cazuela, quedarán menos ligeras pero más sabrosas.
  • Sirve en platos hondos, regadas con el aceite de pimentón y espolvoreadas con pimienta negra recién molida.