Un aperitivo o entrante dulce
O , para los más audaces, un postre con vinagre y pimienta
Tenía que utilizar un caqui y una tarrina de queso antes de que se estropearan.
Y quería probar unos tomates agridulces que tengo en el estupendo libro 100 Recetas de Licores, dulces y conservas, de Alba S. Perniconi (ed. Grulla, Argentina).
Entonces decidí hacer todo al mismo tiempo y servirlo junto. Por si os apuntáis, ahí va:
-- Para el helado de queso y fruta necesitamos:
- Un caqui (o una pera grande y no demasiado acuosa)
- Una terrina pequeña de queso blanco de untar sin sabor (o tofu blando para la versión vegana, que está igual de buena)
- Pelar el caqui y batirlo con el queso.
- Echarlo en un recipiente ancho y bajo y ponerlo en el congelador hasta que se endurezca (de dos horas a varios días, según necesidad). Una hora después de haberlo puesto a congelar, cubrirlo con un trozo de film.
- Retirar el helado del congelador y ponerlo en un bol. Machacarlo bien y, cuando ya esté manejable, batirlo con un batidor de varillas eléctrico hasta que se rompan todos los cristales y quede una crema lisa y esponjosa.
- Probar el sabor y corregir con una pizca de sal, otra de azúcar (si se usa caqui no hace falta) y un toque de pimienta blanca. Volver a batir hasta mezclar bien.
- Poner otra vez en el congelador, bien tapado, hasta el momento de usar.
Para los tomates agridulces necesitamos:
- 1 kg de tomates de pera
- 500 g de azúcar
- 1 taza de vinagre de manzana
- 2 clavos de especia (clavo de olor)
- Pelar los tomates en agua caliente: hacerles un corte en cruz en el extremo opuesto al cabito y echarlos en el agua hirviendo, retirarlos cuando se vea que la piel se empieza a levantar (de uno a dos minutos, más o menos), enfriarlos y quitarles la piel.
- Cortarlos en trozos no muy pequeños (cada mitad en seis partes), ponerlos en un cazo y añadir los demás ingredientes.
- Hervir quince minutos a fuego mediano, retirar y dejar tapado.
· Al día siguiente, hervir otros quince minutos.
· El tercer día cocer solamente diez minutos y retirar. Si no ha tomado el punto de mermelada, cocinar unos minutos más; si se seca demasiado, añadir un chorrito de agua bien caliente (esto se puede hacer incluso después que se ha enfriado).
El tomate agridulce es ideal para acompañar quesos, tofu, frituras y muchas otras cosas que se os irán ocurriendo (y me contaréis, espero).
Para servirlo:
- Retirar el helado del congelador unos minutos antes para que recupere la cremosidad.
- Echar unas cucharadas de helado en un vasito, arriba un poco de tomate (procurando que a todos les toque al menos un trozo entero) y más helado. Hacer más capas si se desea, poniendo más helado que tomates.
- Chorrear ligeramente con vinagre balsámico.
- Adornar con unos bastoncitos de apio y servir enseguida o mantener en el congelador.
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