Rica y casi gratis
Tiempo atrás puse una receta de crema de coliflor con sus hojas que os recomiendo, ahora vuelvo al tema con una versión más rápida y sencilla que también merece.
Este plato se ha llevado cuatro ¡mmmhhh..! de mi marido y la declaración de que es la mejor ensalada que ha tomado en su vida. La receta es de Arguiñano, con algunas modificaciones de mi cosecha. Espero que os guste.
Dicen que febrero es un mes loco porque por un lado lo tironea el invierno y por el otro la primavera. Yo estoy como febrero, el frío me hace desear comidas sustanciosas pero sé que pronto saldré sin abrigo y se me notará el acopio invernal. Por suerte he encontrado un buen remedio para la locura febreril: esta sopa llena por varias horas y satisface el paladar como un potaje pero con muchas menos calorías.
La prosperidad nos ha hecho perder emociones: los días de fiesta, el vestido de los domingos y las raíces de puerro, que el único defecto que tienen es no ser más abundantes. En este espeso mar de aburrimiento donde hemos caído, te invito a probarlas y a buscarles más aplicaciones, que las tienen y son estupendas.