Por fin llegaron los pepinos y las cenas frías
Un clásico del five o'clock tea que viene bien a cualquier hora. Hay cantidad de versiones pero todas comparten el único paso indispensable: dejar las rodajas de pepino en sal para que pierdan agua.
Un clásico del five o'clock tea que viene bien a cualquier hora. Hay cantidad de versiones pero todas comparten el único paso indispensable: dejar las rodajas de pepino en sal para que pierdan agua.
En la entrada de los Rollitos "sushi" de pan de molde, una lectora me comentó que ella hacía la pizza con un rectángulo de 3x3 rebanadas de pan. La idea se me quedó dando vueltas por la cabeza y salió esto: un comodín para tomar caliente o a temperatura ambiente, con ingredientes crudos o cocidos, en la mesa o como finger food, para acompañar ensaladas o llevártelo de pícnic. ¡Gracias, Judy!
Estas empanadillas también estuvieron en el Día Mundial del Veganismo, como los pinchos de bolitas de arroz y las empanadillas de calabaza y brócoli. Ya falta menos de un año para volver a celebrarlo y, mientras tanto, ¡cada día somos más!
También las puedes hacer más pequeñas para el aperitivo.
Hoy el blog tiene un cocinero invitado, que es mi marido. Cuando dijo "voy a hacer lentejas con repollo" me resigné de antemano porque no creí que saliera algo apetecible. En cambio salió esto, que se queda en el recetario familiar y nos acompañará incluso en las salidas al aire libre, porque está igual de bueno caliente, templado o frío.
No dejes de probar este plato también templado o frío, el hecho de no estar frito hace que se convierta en una ensalada perfecta.
Egara (o Égara, o Ègara) es un conjunto de tres iglesias prerrománicas situado en la ciudad de Terrassa, tan cerca de casa que se nos había pasado. Si vives en la zona, no te lo pierdas.
Estamos en tiempo de picnic en ambos hemisferios y, para celebrarlo, os propongo una ensalada de pasta deliciosa que además es cómoda de hacer y de tomar. Special thanks y felicitaciones al hijo que la preparó la víspera y a su chica que la completó antes de salir.
Me he inspirado en los calcionetti, un dulce típico de la región italiana de los Abruzos, para crear estos fritos salados que sorprenden por el sabor del boniato y el toque de chocolate. Los podéis servir a temperatura ambiente como aperitivos o, recién hechos y acompañados de la salsa, como un entrante para agasajar a los amigos.
La preparación puede parecer laboriosa pero son todos pasos muy sencillos que se pueden hacer con antelación y freír las pastas a último momento. Las cantidades del relleno son indicativas porque la combinación de sabores es inusual y lo mejor es afinarla al gusto de cada uno.
Con estas cantidades salen unos 20 raviolis de 7 cm de diámetro.
Los platos de la serie "a ver qué hay en el frigo" suelen dar buenas sorpresas, y este ha sido uno de ellos. La próxima vez que hagas arroz blanco, pon un poco más para que sobre y al día siguiente prueba estas hamburguesas, verás qué sabrosas y delicadas. Y con proteína de la buena por la combinación de arroz con garbanzo.
Riquísimo, fino, diferente... estoy enamorada de mi bocadillo y te invito a probarlo porque merece la pena. Frío está buenísimo pero con un golpe rápido de horno hace música. Allá vamos.
(Y aquí empieza una entrada kilométrica porque hoy me ha caído el día charlatán, los que lleguen a la mitad tendrán mi agradecida admiración).
Son fantásticos para hacer masa de crêpes: se ponen las cantidades de acuerdo con la escala graduada, se aplica el batidor (círculo con radios), se tapa y se agita hasta homogeneizar. Después se vierte la cantidad deseada directamente desde el orificio de la tapa.Para el uso como ensaladera portátil traen un tenedor-cuchara desmontable que permite llegar hasta el fondo. En el recipiente pequeño se puede llevar el aliño (por ejemplo para ensaladas de hoja), semillas, costrones de pan o cualquier otra cosa que se deba añadir a último momento. Este recipiente se engancha en el batidor y se lleva dentro del otro, como veis en la parte derecha de la foto.
Yo usé una pastilla caldo de jamón sin jamón, lo encontré en la sección discount de Alcampo y va muy bien para este tipo de preparaciones.
Los filetes de soja son muchas cosas: se los puede considerar pasta, son proteína completa, van bien para el aperitivo, como plato principal o --a la manera argentina-- dentro de un pan en el tradicional "familiar de milanesa" para el pícnic. También puedes cambiar los ingredientes y la forma, tomarlos fríos o calientes e inventarte mil usos más.
Ahora no te asustes por el rollo que sigue, que es puro blablá. El procedimiento no puede ser más fácil: mezclar, recortar, cocer y empanar.
- La masa básica de soja y harina de trigo es maleable como la plastilina, se estira en una pasada y los recortes se vuelven a amasar sin dificultad. La que lleva gluten es un poquito más trabajosa pero vale la pena.
- Puedes poner los condimentos que prefieras: ajo en polvo, perejil picado, tomillo seco...