domingo, 15 de junio de 2014

Crema de puerro y manzana


Para tomar fría, templada o caliente

Fácil, rápida, barata e infalible. Y también divertida porque podemos jugar con los ingredientes para variar el sabor y la textura.

Para 4 a 6 tazas:
  • Cortar en trozos 2 puerros grandes (solo la parte blanca) y 2 o 3 manzanas golden peladas y descorazonadas.
  • Rehogar muy lentamente en un cazo con un chorro de aceite de oliva y una cucharada de margarina vegetal.
  • Cuando esté bien pochadito, añadir 1 litro de caldo vegetal y cocer hasta que el puerro esté muy blando, así no quedarán hilos al batirlo.
  • Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
  • Batir hasta obtener una crema bien lisa. 
  • ¡Y ya está!

En verano, caliente o fría: servir en tacitas, echar en el centro un chorro fino del jugo sobrante de la Crema de pimiento rojo de estas Tartaletas rápidas con pesto de rúcula vegano y unas tiritas de pimiento italiano crudo. El jugo de pimientos se va al fondo y queda solamente un puntito rojo, si queréis que tenga más presencia más, poned la crema escurrida.

En invierno: en vez de pimientos, echar un chorro de nata vegetal en el centro.


Podéis variar las proporciones de puerro y manzana para que quede más o menos dulce, y también la cantidad de agua según la densidad que queráis: fría apetece más clarita y caliente más densa.

viernes, 13 de junio de 2014

Tartaletas rápidas con pesto de rúcula vegano


Faltaban veinte minutos para la inauguración del mundial de fútbol y tenía que hacer algo para cenar mirando la tele. Un raid por el frigo y salió esto, sencillito pero mucho mejor que el tostón de ceremonia que nos endilgaron.

Preparación al galope:

  • Encender el horno a temperatura alta, poner una masa de hojaldre en una placa y cortarla en ocho gajos tipo pizza.

Tartaletas de verduras

  • Pintar cuatro gajos (dejando un borde) con mostaza y salsa barbacoa.
  • Poner encima una capa de rajitas de cebolla, otra de rodajas finas de calabacín, unas cuantas hebras de alga dulse y rodajas de tomate para cubrir.


Tartaletas de choricito vegano

  • Cubrir los otros cuatro gajos con crema de pimiento rojo (ver abajo), poner unas rodajas de chorizo vegano de GastroCenicienta y desparramar encima unas tiras de pimiento verde crudo. En vez de los chorizos podéis poner tofu ahumado o lo que tengáis, incluso unas judías pintas de bote ligeramente aplastadas y muy condimentadas.
Crema de pimiento rojo: cortar un pimiento rojo en tiras, sin semillas ni partes blancas. Poner en un cacito con aceite de oliva y dejar que se ablande a fuego moderado. Condimentar con sal, bastante pimienta, un toque de vinagre de arándanos y un pellizco de azúcar. Batir y poner en un colador sobre un bol para recoger el jugo. Lo que queda en el colador es la crema (buenísima para untar galletas y sándwiches) y el líquido que cae al bol lo podéis usar en esta Crema de puerro y manzana.
  • Meter en el horno y, mientras tanto, preparar el pesto. 
Pesto de rúcula: lavar una cabeza de ajos sin pelar, partirla por la mitad si es muy grande o dejarla entera si es pequeña.
Ponerla en un bol con dos dedos de agua y pasar 2 minutos por el micro.
Retirar, pelar los ajos (estarán cremosos) y ponerlos en una batidora con 6 avellanas, 100-150 ml de aceite de oliva y una bolsita de rúcula limpia.
Batir de forma intermitente hasta obtener un pesto. Salpimentar y echar unas gotas de vinagre y 2 cucharadas de levadura desamargada.
  • Servir las tartaletas con el pesto a un lado y sentarse a mirar un partido (o una peli).
 
El pesto de rúcula también está buenísimo con la pasta

lunes, 2 de junio de 2014

Usos del hummus: bocadillo Egara y salsa para ensaladas


Bocadillo Egara: como de costumbre, nuestros bocadillos
llevan el nombre del lugar donde los estrenamos

Egara (o Égara, o Ègara) es un conjunto de tres iglesias prerrománicas situado en la ciudad de Terrassa, tan cerca de casa que se nos había pasado. Si vivís en la zona, no os lo perdáis.

Pero el titulo pone hummus, así que vamos al tema. El hummus es tan común que ya no queda nada por decir, salvo, tal vez, que no vale solamente para untar pan de pita
Os sugiero hacerlo a menudo porque es un recurso excelente para consumir proteína vegetal, combinándolo con algún cereal. Si tomáis pan en las comidas, el juego ya está hecho. Y podéis variar los ingredientes (aunque deje de ser hummus) según el uso que queráis darle.


Me imagino que la receta ya la conocéis todos, se baten: garbanzos cocidos, aceite de oliva, tahini*, zumo de limón, ajo fresco o en polvo según el uso, comino, pimentón, sal, pimienta, un chorrito de agua. Y después se pone perejil picado. Las proporciones dependen del gusto de cada uno, de la humedad de los garbanzos, de las exigencias dietéticas o de lo que haya en casa (el de la foto tenía tomillo fresco en vez de perejil y le iba de maravillas).
* En vez de tahini, yo le pongo sésamo tostado en seco, dejado enfriar y molido en el molinillo. Sabe mucho más a...¡sésamo!




Dos palabras sobre el bocadillo (sándwich)

Ha sido un buen descubrimiento: primero, porque se prepara todo la víspera y antes de salir solo hay que meterlo en un pan recién comprado. Segundo, porque prácticamente es un plato completo, las verduras están casi crudas y el pan con el hummus nos dan las proteínas. Tercero: porque el pan no se moja y a la hora de tomarlo está tan crujiente como al principio. 

Para el relleno:
  • Cortar un calabacín grande a lo largo en tiras de medio centímetro de grosor, mejor con la mandolina. Pasarlas de ambos lados por una sartén con poquísimo aceite, a temperatura mediana, hasta que se ablanden un poco. 
  • También con la mandolina, cortar pimiento rojo en tiras más finas que las de calabacín. Pulverizarlas con vinagre de manzana, espolvorearlas con un poco de azúcar y pasarlas 1 minuto por el micro a 900 W. Dejar enfriar y escurrir.
Cortar el pan, untar las dos mitades con hummus y rellenar con las dos verduras.


Si sobran verduras del relleno, o para un entrante rápido:

Untar con hummus las tiras de calabacín, poner un montoncito de pimiento y enrollar.









Aderezo para una ensalada exprés o salsa milusos:


  • Cortar tomates por la mitad a lo ancho, vaciarlos y reservar las semillas y la pulpa interior.
  • Cortar una cebolleta en rodajas muy finas, esparcirlas en un plato, salar ligeramente y pasar por el micro un minuto a 900 W sin tapar. Retirar y dejar enfriar.
  • Batir lo que hemos sacado de los tomates con hummus (1 cucharada cada dos tomates).
  • Rellenar los tomates con las tiras de cebolleta, cubrir con la salsa, rematar con una aceituna negra y servir sobre un lecho de rúcula.

Pero el hummus da para mucho más:
  • Variedad de salsas frías y calientes, batido con algún ingrediente del plato, con caldo o leche vegetal, zumo de naranja o lo que gustéis.
  • Para rebozar rodajas de berenjena, aligerarlo con un poco más de agua, napar las berenjenas, pasarlas por pan rallado o semillas y hornear.
  • Para enriquecer cremas de verduras: un copete de hummus en el centro del plato y que cada uno se lo monte a su gusto.
  • Y también, por supuesto, para untar en el típico pan de pita recién tostado, como manda la ley.

Por último: no solo de garbanzos vive el hombre, todas las legumbres se prestan para hacer cremas de untar. Algunas alubias blancas tienen un sabor muy neutro y se pueden convertir en deliciosas cremas para el desayuno y la merienda, menos calóricas y más saludables que las nocillas o mermeladas habituales.


martes, 27 de mayo de 2014

Reciclaje extremo: cupulitas de lechuga rellenas


Vale, a veces me paso con el ahorro pero no puedo evitarlo: 
tengo sangre genovesa y judía... y vivo en Cataluña


Me habían sobrado:

- menestra congelada, salteada en aceite y condimentada
- arroz cocido

Primer paso:

Poner unas hojas de lechuga en el micro, tapadas, solo hasta que se vuelvan flexibles sin cocinarse. Las mejores son las exteriores, que suelen ser las menos apetecibles en las ensaladas.


Segundo paso:

 
Mezclar la menestra con el arroz y calentarlos en el micro.
Hacer pilas de hojas de lechuga y repartir encima la menestra mezclada con el arroz.


Tercer paso:

 
Levantar los bordes de las lechugas y hacer unos paquetes descuidados (después se arreglan solos). Meterlos en unas terrinas para horno y taparlas.

Hornear pocos minutos para calentar la lechuga.

Desmoldar, pintar con salsa de tomate comprada y chorrear con un hilo de aceite.



viernes, 23 de mayo de 2014

Helados de pura fruta con Yonanas


La piedra filosofal que convierte frutas congeladas
en helados cremosos sin más ingredientes

Ni nata, ni leche ni espesantes. Retiras las frutas o verduras congeladas, esperas a que se ablanden un poquito, las pasas por la máquina y te sale un helado. Sano, sin más calorías que las de la fruta y con todo el placer del tradicional.


Ver para creer: plátano, manzana con piel
y melocotón

Con plátanos salen helados cremosos, sin ellos quedan unos granizados deliciosos con mil usos (por ejemplo de entrante uno de tomate y sandía, o de pura manzana regado con Calvados).
Después de probar las combinaciones clásicas, que nos llenaron de vitaminas fresquitas el verano pasado, hemos empezado a jugar con otros sabores como estos de aquí abajo. 
Helado de zanahoria y manzana (2 copas)

 · 1 zanahoria grande pelada y cocida
· 1 manzana Granny Smith pelada y sin el corazón
Troceadas, congeladas y retiradas del congelador
unos 15 minutos antes.
Se pasa por la Yonanas ... et voilà!


Para terminar, gotas de vinagre balsámico,
semillas de mostaza negra y hojas de melisa

  Helado de pepino y plátano (2 vasitos)


 · 1 pepino grande pelado y sin semillas· 1 plátano medianoDescongelar unos minutos, pasar por la Yonanas y...

 Con trocitos de naranja, un chorro de zumo
y almendras fileteadas y tostadas



Otras frutas que aportan cremosidad: aguacate, pera, piña (madura, sin partes duras y descongelada en el punto justo), melocotón, albaricoque, melón, tomate pelado y vaciado (mejor tipo pera) y otras que se me escapan e iréis descubriendo.


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Y ahora, os presento a Sara
Para tener una Yonanas hace falta una de dos cosas: dinero para comprarla o una amiga cuerdamente chiflada como Sara.
Skype, Sara:
- En estos días estoy tomando helado a cada rato con la Yonanas.
- Qué es eso?
- Mírala en google.
- Es fantástica! La buscaré por aquí.
Dos días después me tocan el timbre, bajo y me encuentro a un transportista con un paquete para mí. De Italia, me aclara. Y allí estaba mi Yonanas modelo Sara.
Otro Skype, más Sara:
- Hace tanto que no nos vemos, espérame un momento.
Vuelve a los cinco minutos:
- Ya está, el 13 de abril os voy a visitar, solo un ratito, así que no prepares nada.
Y tal cual: llegó a las 9 de la mañana y se fue a las 13, después de un viaje de tres horas en coche hasta Milán y de ahí en avión a Barcelona. Y otro tanto para la vuelta.
Por extraño que parezca, Sara es Sara todos los días y todo el día. Y tiene los mismos años que el menor de nuestros hijos: nos ha enseñado a tener una amistad sin edad, o mejor aún, a no tener edad.

Grazie Sarita, è una goduria imparare da te!