lunes, 29 de junio de 2015

Bok choy en crema de patatas con salsa de manzana



Bok choy o pak choy, esta hortaliza llegada de China ya se cultiva en España y no se vende solamente en tiendas orientales sino también en cadenas tradicionales, como los supermercados Aldi. Pariente de las coles y de la mostaza, tiene un sabor muy familiar para el paladar occidental y admite muchas variantes de preparación. Como orientación para quienes no la hayan probado, se la puede asimilar a las acelgas tiernas. Y, por supuesto, ¡no vale solamente para la cocina china!

Los bok choy

  • Lávalos, córtalos en dos mitades a lo largo y ponlas a rehogar suavemente, con el corte hacia abajo, en una cazuela de fondo grueso con poquísimo aceite.





  • Dales la vuelta y apoya las hojas de cada uno en el tallo de otro, formando un cuadrado como en aquel juego infantil llamado "la sillita de la reina" o "la sillita de oro". Esto hará que el tallo quede bien cocido y las hojas no se quemen.
  • Sala los bok choy, vierte un dedo de agua en la cazuela y cocina parcialmente tapado hasta que los tallos se terminen de hacer.



La crema de patatas

  • Pela dos patatas medianas, cuécelas en el agua justa hasta que estén tiernas y bátelas con un poco de agua de cocción, sal y una cucharada de margarina.

 

La salsa de manzana

Para dos bok choy:
  • Pela una manzana golden pequeña, córtala en cubitos y ponla a rehogar en un cazo pequeño con una cucharada de margarina.
  • Remueve durante un minuto, retira un tercio de los cubitos y resérvalos.


  • Echa en la cazuela un poco de agua, un chorro generoso de zumo de limón, una pizca de sal, otra de pimienta blanca molida y una cucharada de pimienta rosa.
  • Continúa la cocción y, cuando la manzana esté blandita, añade los cubitos que habías retirado y una o dos cucharadas de nata vegetal. Deja unos minutos más para que se caliente todo y apaga el fuego. 

 

Presentación

  • Cubre el fondo de una fuente con la crema de patata, acomoda arriba los bok choy y cúbrelos con la salsa de manzanas.

Si te ha gustado esta verdura, también puedes probar los Bok choy con verduritas y judías o estos Bok choy en salsa con tofu y pasta de arroz.

lunes, 22 de junio de 2015

Macarrones de maíz con crema rápida de acelgas (sin gluten)


Ahora que las acelgas están en todo su esplendor y además baratas, te invito a hacer este plato sano, delicioso y rápido, más rápido aún si tienes la verdura limpia de antemano. También puedes utilizar acelgas congeladas, pero es mejor dejar esta opción para el invierno y aprovechar mientras se pueda todo el sabor de la acelga fresca.

Ingredientes

  • 1 manojo de acelgas
  • 180 g de pasta de maíz
  • 300 ml de leche vegetal
  • 1 cucharada colmada de maicena
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 cucharada de margarina (o aceite)
  • sal, pimienta y nuez moscada

Aparte (optativo)

  • 2 cucharadas de semillas de amaranto
  • harina de arroz para rebozar
  • aceite para freír

Preparación de las acelgas


  • Lava un manojo grande de acelgas y separa las hojas de los troncos.
  • Reserva algunos troncos (pencas) para este plato y deja los demás para otra preparación.
  • Guarda también algunas de las hojitas pequeñas y tiernas del interior.





  • Trocea un poco las hojas y ponlas en una cazuela con un dedo de agua y un chorro de aceite.
  • Tapa y cocina un minuto, remueve y deja al fuego otro minuto o hasta que las hojas se ablanden sin pocharse demasiado.
  • Retíralas con una espumadera, sazónalas con la margarina, sal, pimienta y abundante nuez moscada y déjalas al calor.



  • Sin tirar el agua que ha quedado en la cazuela, completa hasta tener 1,5-2 litros.
  • Calienta el agua y, cuando hierva, ponle sal y echa la pasta.
 Pasta de maíz sin gluten (Lidl)

Optativo

  • Mientras se cuece la pasta, moja apenas con aceite una sartén pequeña y rehoga lentamente el amaranto mientras lo remueves.
  • Retira el amaranto, pon más aceite y fríe unas pencas finas de acelga troceadas y pasadas por harina de arroz.


  • Disuelve la cucharada de maicena en el vaso de leche vegetal.
  • Cuela la pasta, ponla otra vez en la misma cazuela, añade las acelgas, la leche con maicena y la margarina. Cocina un momento a fuego bajo, removiendo, hasta que se forme una crema ligera y todos los ingredientes estén bien mezclados.
  • Sirve con las pencas fritas, las hojitas de acelga crudas y algunas semillas de amaranto fritas.

jueves, 18 de junio de 2015

Lentejas con repollo estofado y tofu ahumado (entrante o ensalada)



Hoy el blog tiene un cocinero invitado, que es mi marido. Cuando dijo "voy a hacer lentejas con repollo" me resigné de antemano porque no creí que saliera algo apetecible. En cambio salió esto, que se queda en el recetario familiar y nos acompañará incluso en las salidas al aire libre, porque está igual de bueno caliente, templado o frío.

Atención: la receta puede parecer larga pero es un plato sencillo y de amplio espectro porque las distintas partes se pueden guardar varios días para tomarlas solas o combinadas, tal como están o en preparaciones diferentes. Además, ten en cuenta que suelo usar más palabras de las necesarias ☺.


Las lentejas

Simplemente cocidas y aliñadas con aceite de oliva.

El repollo (col blanca)

  • Usa un cuarto de repollo bien apretado. Rállalo grueso, ponlo en un recipiente hondo de cristal y cocínalo 5 minutos tapado en el microondas. Retira, añade dos zanahorias en cubitos, remueve y cocina de tres a cinco minutos más.
  • Pon a hervir un dedo de agua y un chorro de aceite en una cazuela ancha y baja. Cuando hierva, echa una cebolla picada y cuece dos minutos sin dejar que se evapore toda el agua (no debe freír).
  • Añade el repollo con la zanahoria, dos pimientos de lata picados, tiras de tofu ahumado (optativo), unas cucharadas de salsa de tomate envasada, tomillo, comino molido, sal, pimienta y pimentón ahumado. Cuece de cinco a diez minutos, removiendo, para amalgamar los ingredientes y los sabores.
  • Incorpora uno o dos tomates frescos cortados y un manojo de cilantro picado grueso. Remueve y deja al fuego solamente hasta que se caliente el tomate.

    Consejo: el repollo preparado así acompaña muy bien la pasta.

El tofu sabor ahumado

Se prepara con antelación y sin ninguna dificultad, cunde muchísimo, dura un montón y es muy práctico.
  • Elige un tofu bien firme, retíralo del envase, ponlo sobre un plato con varias capas de papel de cocina y aplástalo durante media hora con un peso, por ejemplo una plancha de asar. En vez del plato con papel puedes utilizar una rejilla, si tienes alguna adecuada.
  • Corta el bloque de tofu en tiras finas, por ejemplo con una mandolina.
  • Pon las tiras a marinar en: 1 taza de agua, 2/3 de taza de salsa de soja y 3 o 4 cucharadas de salsa barbacoa. Déjalas toda la noche en el frigorífico dentro de un recipiente tapado o hiérvelas 15 minutos, a fuego bajo para que no se deshagan.
  • Saca las tiras de tofu de la marinada, sin escurrirlas, y hornéalas 15-20 minutos de cada lado a 200 ˚C en una bandeja forrada con papel vegetal. Tienen que quedar oscuras y secas pero sin quemarse.
 El color oscuro no es de quemado
sino por la salsa de soja

Una vez frías, se conservan muchos días refrigeradas en un recipiente con tapa.
Las puedes consumir tal como están o freírlas en aceite para imitar el bacon. Puedes hacer la marinada más o menos fuerte o sustituir la salsa barbacoa por 2 cucharadas de tomate triturado, 1 cucharadita de melaza y otra de humo líquido.

El plato

  • Pon una cama de lentejas calientes y arriba unas cucharadas de repollo.
  • Riega con un buen chorro de aceite y otro de zumo de limón y sirve con más cilantro.
No dejes de probar este plato también templado o frío, el hecho de no estar frito hace que se convierta en una ensalada perfecta.


lunes, 8 de junio de 2015

Judías verdes con "semillas de cebolla" y coco (cena hindú)

Un plato distinto, suave y apetitoso
para cualquier ocasión

Tenía esta receta pendiente y aproveché una reunión informal para acompañarla con otros platos indios, todos servidos al mismo tiempo para no tener que levantarnos a atender nada. Estos orientales son unos genios, han inventado el bufé de sentados.

 

Receta de judías verdes (chauchas, vainas) con "semillas de cebolla" y coco

Las semillas de cebolla. Como ya sabemos, no son de cebolla sino de neguilla pero se venden con ese nombre en las tiendas de productos indios o paquistaníes y, cada vez más, en tiendas convencionales. Así tal cual no huelen ni saben a nada, pero tostadas son muy sabrosas. Las puedes sustituir por semillas de amapola pero el sabor no será igual.
  • Cuece 450 g de judías verdes enteras al vapor durante un minuto, retíralas y ponlas en agua fría para cortar la cocción y mantener el color.
  • Escúrrelas bien y córtalas en rombos. Hasta aquí lo puedes hacer con antelación.
  • Pon tres cucharadas de aceite de girasol en una sartén, añade una cucharada de semillas de neguilla y déjalas a fuego mediano, removiendo, hasta que empiecen a crepitar.
  • Echa las judías cortadas y remueve dos o tres minutos hasta que estén hechas pero consistentes.
  • Añade sal, guindilla en escamas y dos cucharadas de coco rallado, remueve para mezclar, añade más aceite si hace falta y sírvelas calentitas.

 

Cena hindú sencilla y resultona



  1. Judías con semillas de cebolla y coco (receta más arriba)
  2. Patatas con jugo de tamarindo y más jugo en salsera aparte
  3. Remolachas agridulces de bote, ligeramente escurridas y con un chorro de aceite de girasol
  4. Bhajis de acelga
  5. En el cestito detrás de la copa: papads/papadums comprados, tostados en sartén limpia
  6. Salsa HP inglesa (supermercados) y chutney de mango (Lidl)
  7. Tomates cherry y ciruelas mirabolán

    1. Los que están en el recipiente pequeño son tomates cherry, sírvelos juntos pero no mezclados y no olvides advertir a tus invitados de que las ciruelas tienen hueso.
    2) Los ciruelos de jardín de tu ciudad dan frutos comestibles muy similares a estos. Presta atención en primavera, cuando veas a una señora marroquí escudriñando el árbol, es que están en sazón.


Otras recetas con semillas de cebolla


sábado, 16 de mayo de 2015

Pequeñas Tatin de tomate


Son tan monas que da pena cortarlas...
¡pero después te alegras de haberlo hecho!


Receta para cuatro raciones

Primero preparamos los tomates


  • Córtales la tapita a cuatro tomates bola maduros en su punto y bien redondos, vacíalos con una cucharilla, sálalos por dentro y ponlos boca abajo mientras preparas el relleno.
  • Bate lo que sacaste de los tomates y las tapas dejando algunos trocitos enteros. Ponlo en un colador sobre un bol para recoger el jugo. Remueve la pulpa con un tenedor para que el líquido cuele bien.

Ahora hacemos el relleno

  • Corta en cuadrados dos rebanadas de pan de molde integral (si tienes pan de campo, mucho mejor) y pica finas tres setas shiitake secas de buen tamaño, previamente remojadas. El pie de estas setas suele ser muy duro, deséchalo o úsalo de chicle como hago yo.
  • Fríe el pan y las setas en aceite de oliva hasta que se doren sin quemarse.


  • Pon el pan y las setas con todo su aceite en la batidora, junto con una cucharada de maicena, la pulpa del tomate y un manojito de perejil picado.
  • Bate con movimiento intermitente sin llegar a desmenuzar el pan. Si es necesario, añade líquido escurrido del tomate (el que quedó en el bol) para conseguir una preparación húmeda pero consistente.
  • Agrega dos cucharadas de levadura desamargada, sal, pimienta y lo que te guste para que quede bien sabroso. 

Al final, montamos y horneamos las Tatin

 


  • Rellena los tomates bien apretados sin dejar huecos.





  • Pon los tomates boca abajo en el centro de cuatro moldecitos para horno aceitados y espolvoreados con pan rallado.
  • Corta discos de masa quebrada del diámetro del molde y cubre los tomates con ellos, como para hacer una tarta Tatin tradicional. No aprietes la masa, déjala algo floja y formando algunos pliegues.

  • Hornea los moldecitos a temperatura moderada hasta que la masa se dore suavemente (unos 15-20 minutos).
  • Retíralos del horno y déjalos templar.



  • Desmolda las Tatin con cuidado de no quemarte y sírvelas con Salsa perejilada cremosa.

 

Receta de Salsa perejilada cremosa


  • Pon un manojo de hojas de perejil en el vaso de la batidora de inmersión, cubre con aceite de oliva, añade lo que quedó del líquido de los tomates, un chorro del líquido de remojo de las setas y 1/4 de cucharadita de goma xantana.
  • Bate hasta obtener una emulsión homogénea y salpimienta a tu gusto.

    La goma xantana es un emulsionante y espesante multiuso que permite hacer salsas cremosas y estables sin materias grasas porque se dispersa en los líquidos. Harás veganesas con poquísimo aceite, vinagretas con el aceite y el vinagre unidos, sopas frías con jugos de verduras o frutas en crudo, helados y mil cosas más.

*Y se acabó, espero que te haya gustado*