sábado 14 de noviembre de 2009

Col caramelizada con castañas

El azúcar de la col caramelizado aporta su color y sabor al plato


Me encanta la col blanca y es una de mis citas del otoño, que es cuando vienen mejores y más baratas, pero no esperaba encontrarme con una oferta a 0,56 € la pieza. Me traje la más bonita, que pesaba 4,5 kg, pensando que hace unos meses me hubiese costado 11 € . Preciosa, apretada que no le entra la hoja de un cuchillo entre las hojas, blanca como la nieve y tiernísima. La receta de hoy es una de las que he hecho con ella, espero que os guste.


Ingredientes

1 kg de col blanca (repollo)
castañas asadas (o hervidas) y peladas
1/2 litro de leche vegetal (o común)
30 g de margarina
30 g de harina
sal si se desea
nuez moscada y pimienta

Preparación

Cortar la col en tiritas y ponerla en una cazuela de fondo grueso (yo usé una como la de la foto) con un poco de aceite en el fondo.


Remover varias veces a fuego mediano, tapar y dejar que se haga sola. Y aquí viene el paso delicado: hay que conseguir que la col se tueste en el fondo pero sin quemarse.

Cuando se ve que ha hecho una capa doradita, se echa un buen chorro de agua caliente y se remueve. El caramelo (que la costra no es otra cosa, puesto que la col contiene bastante azúcar) se disuelve y todo se tiñe de marrón.

Tapar otra vez y dejar hasta que la col se ablande. Es imposible decir cuánto tiempo, normalmente tardaría una hora pero esta col se hizo en veinte minutos.

Cuando la col esté casi hecha, añadir las castañas (yo usé unas asadas que me habían quedado), la nuez moscada y la leche. Cocinar 5 minutos más, echar la harina disuelta en un poquito de leche y terminar de hacer a fuego bajo, removiendo, 3 o 5 minutos más.

Servir espolvoreado de pimienta.

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jueves 12 de noviembre de 2009

Horneado de arroz y calabaza SIN

Sin huevos, sin queso y sin sal


Mi querida María acaba de volver de un maravilloso viaje y, para darle la bienvenida, he preparado este horneado de arroz sin huevos porque ella no los toma. Ya en camino, le quité también el queso para que fuera vegano. Pongo en color rojo las variantes para quienes deseen incluir estos ingredientes, pero os aseguro que está delicioso también sin ellos.

Como casi todas mis comidas, este plato está hecho sin nada de sal, os invito a probarlo así y veréis que no la echáis en falta.


Ingredientes

- 400 g de calabaza limpia y troceada
- 1 vaso (200 ml) de arroz integral
- 1 cebolla mediana
- 1/2 puerro con un poco del tallo verde
- 2 cucharadas de harina de garbanzos + 2 cucharadas de semillas de lino (linaza) molidas (o 3-4 huevos)
- 2 cucharadas de levadura de cerveza en copos (o queso rallado)
- 2 cucharadas de harina común o pan rallado
- aceite y margarina
- pimienta y nuez moscada
- pan rallado para espolvorear


Preparación

1) Poner en un cazo la calabaza, el vaso de arroz y 3 vasos de agua. Cocer primero tapado y después destapado hasta que el arroz esté tierno y no quede casi nada de agua. Si vais a utilizar huevos, dejad que el arroz absorba toda el agua. Retirar del fuego y aplastar los trozos de calabaza que hayan quedado enteros.

2) Mientras hierve el arroz, rehogar en margarina la cebolla y el puerro picados.

3) Añadir al arroz la verdura rehogada y todos los demás ingredientes, mezclar bien y poner en una terrina aceitada. Espolvorear con pan rallado y rociar con más aceite.

4) Hornear 40 minutos a fuego moderado o hasta que quede firme y doradito.

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TiPs importantes para la salud

- Las semillas de lino no se consumen tal como se venden sino molidas, porque su capa exterior es tan dura que el jugo gástrico no la disuelve y de ese modo no surten efecto. Se pueden moler en un molinillo de café o, mejor aún, en una Magic Bullet o similar.

INFO para residentes en España: la Magic Bullet ya se consigue en algunos bazares chinos y Carrefour online vende una parecida y bastante buena, pero os recomiendo la MultiBlender de SuperChef que vende MediaMarkt.
Cuesta algo menos de 40 euros y es uno de los cacharros que más satisfacciones me han dado.

¿Por qué consumir semillas de lino?

Porque sus propiedades son tantas y tan maravillosas que os invito a informaros en la red para tener una idea más completa, incluso de las contraindicaciones, que también existen.
Baste decir que la linaza contiene los famosos ácidos grasos Omega 3 y 6, combate el estreñimiento, regula la tensión arterial, ayuda a prevenir y combatir varios cánceres (próstata, mama, colon) y mejora los síntomas de la menopausia. Y, para colmo de bienes, ¡ayuda a adelgazar! Esto se debe a que la harina disuelta en agua forma un mucílago que es muy saciante. Este mucílago, además, coagula con el calor y se puede utilizar como:

SUSTITUTO DE HUEVO: 3 cucharadas de linaza + 7 cucharadas de agua equivalen a 2 huevos. No tiene tanto poder coagulante como el huevo pero aporta consistencia a las preparaciones, igual que la harina de garbanzos.

- La levadura de cerveza en copos es antioxidante, saciante y depurativa, y ayuda a controlar la glucosa, el colesterol, los triglicéridos y la ansiedad. También informan de que ayuda a controlar el consumo de dulces. Se vende desamargada y es riquísima, os invito a probarla en este sustituto de queso rallado para pasta, aunque sea para cambiar.

No os enfadéis si os he complicado un poco la vida, os aseguro que son ingredientes fáciles de conseguir, de utilizar y de tomar. Para cualquier consulta, crítica o mimo, ya sabéis dónde encontrarme.

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martes 10 de noviembre de 2009

Ensalada templada de otoño con pesto de apio


Os traigo una recetita fácil y hogareña
con mucha alegría por el reencuentro





Primero preparamos el pesto: ponemos las hojas de un apio en la batidora con un puñadito de cacahuetes pelados, otro de parmesano o grana rallado y una buena cantidad de aceite de oliva. Trituramos,
T
iP

añadimos una cucharada de agua caliente para emulsionar, batimos otro momentito y retiramos.


Cocemos unas judías verdes (vainas, chauchas) bien al dente, despuntadas pero sin trocear para que no absorban mucha agua.

Pelamos 1 boniato (batata, camote), lo cortamos en cubos y lo hacemos en el microondas con la tapadera puesta (3-4 minutos).

Lo mismo con dos patatas medianas.

Aliñamos el boniato y las patatas recién escurridos con el pesto, y las judías verdes troceadas con aceite de oliva. Emplatamos, rociamos con zumo de limón y le echamos una vuelta de molinillo de pimienta negra. Si las ensaladas se han enfriado, las pasamos un momento por el micro. Por último añadimos unos tomates también templados en el micro.


Cotilleo

- Las judías quedan muy ricas si se les añade una cucharada de cebolla cruda rallada.

- Al pesto se le puede poner un diente de ajo. Y también quitarle los cacahuetes, pero la combinación de boniatos y cacahuetes, al menos para mí, es deliciosa.

- En este caso no utilicé ni cebolla ni ajo en honor a mi amiga Anaiv que no los come, con mis mejores deseos de que tenga un viaje sereno y provechoso. ¡Os invito a sostener el avión entre todos!


Ya está, he vuelto, ¡qué ilusión!








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AVISO A NAVEGANTES: el pesto con cacahuetes ha provocado emociones contrapuestas. Todas mis cobayas han hecho gestos elocuentes, algunos de eres mi ángel y otros de ven que te mato. Lo dejo a vuestra discreción. En todos los casos, no los trituréis demasiado.

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martes 1 de septiembre de 2009

El regreso I - Coca y Co.


Septiembre y por fin de vuelta, con muchas ganas de veros.

Me siento como las chicas que se encuentran el primer día de clases, alborotadas y con ganas de contarse todo. No me han sucedido muchas cosas, pero he tenido unas cuantas experiencias bonitas.

Voy a empezar por la más entrañable, la que me hace sonreír feliz cada vez que la recuerdo. Y que, para no innovar, también va de cocina.


Un buen día, alguien me dijo:

Ya que tienes la cocina cerrada, ven que te cocino yo.

Y así fue esa magnífica coca de verduras, que lamento haber arruinado con una mala foto. En realidad, las cocas fueron dos: una la tomamos en la comida y la otra -la de la foto- era una gemela que nuestro ángel cocinero había preparado para resolvernos también la cena en casa.

Las bases estaban horneadas con una capa de cebolla picada "para dar untuosidad" y cubiertas de verduras también hechas al horno, por separado. Y como remate, un buen chorreón de aceite en crudo. Deciros que estaban deliciosas es poco. Me contuve un poco por eso de la imagen, pero mi parte de la que tomamos en la cena me la devoré a cuatro carrillos con los ojos en blanco.

También hubo una crema fría de pepino y yogur que nos bajó por la garganta haciendo mimos, y unos pimientos de piquillo rellenos de queso Philadelphia y paté de setas que estaban para no dejar ni uno. Un pan buenísimo y, de postre, un pastel de limón que ya me he pedido para mi primera comida en el Paraíso.

Todo eso en una mesa amable y familiar, rodeada de verde y de objetos que hacen soñar con tierras lejanas.

Porque, aun con semejantes delicias culinarias, lo mejor de ese día fue nuestra anfitriona. Ya nos conocíamos de otras maneras pero nunca nos habíamos visto personalmente. Y todo fue tan natural, tan de toda la vida, que la hora de volver se nos cayó encima y nos quedamos pensando en la próxima vez. Todavía no ha podido ser, pero será.

Ahora invito a la autora del menú a que se manifieste. Sospecho que no será fácil convencerla, pero me haría mucha ilusión poder contaros quién es.

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Y, por hoy, basta.
Besos ruidosos a todos y gracias por haber venido, ¡me hacíais mucha falta!

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martes 30 de junio de 2009

Estamos de vacaciones


Queridos todos:

Cerramos la cocina hasta que vuelva el fresquito.
Os deseo que paséis un bonito verano.

Besos para repartir,
Nina

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El dibujo del sol es de aquí

sábado 6 de junio de 2009

Ensalada de pepinos y fresas


Una combinación fresca y delicada, ideal para comenzar el verano.

Mezclar pepinos con fresas -ambos refrigerados- y aliñarlos con una vinagreta suave y frutal.

Os sugiero utilizar el vinagre de arándanos de Ikea y un aceite de oliva suave.



Justo antes de servirla, esparcir unos granitos de sal marina (no salar antes, para evitar que las fresas pierdan agua) y unas hojitas de menta fresca troceadas.

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viernes 5 de junio de 2009

Alcachofas con citronette y queso


Un plato sencillísimo pero con un sabor tan interesante que he querido compartirlo con vosotros.

Simplemente, alcachofas cocidas y cortadas por la mitad a lo largo, rociadas con varias cucharadas de citronette suave y espolvoreadas con queso tierno rallado.
Un golpe de micro para que el queso se funda con el limón y el aceite.
Unas cucharadas de arroz integral con brócoli y una buena molienda de pimienta.

La citronette se prepara como la vinagreta pero con zumo de limón en vez de vinagre.
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