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viernes, 15 de septiembre de 2017

Arroz crujiente

A mitad de camino entre el arroz al horno y las migas de pastor

Esto salió sobre la marcha y no estaba pensado para el blog, pero nos gustó tanto que lo repetimos y aquí está, acompañado con unas berenjenas a la italiana. Por si te interesan, también te he puesto la receta de las berenjenas y un comentario sobre el arroz.

sábado, 23 de abril de 2016

Wok especiado de calabaza y tirabeques con arroz en nata de coco


 
"Alábate, pato, que mañana te mato". Así me decía mi madre cuando se me escapaba un autoelogio. He aprendido la lección, sobre todo porque de mayor no encuentro muchos motivos para alabarme, pero hoy es un caso especial. Haz este plato porque está más que bueno... y me contengo solamente en recuerdo de mi madre.

Atención: como siempre que cocinamos con el wok, primero hay que disponer todo lo necesario porque la cocción debe ser muy rápida, así las verduras se mantendrán sabrosas y crujientes.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Cocina fácil: arroz con hinojo y pasas


  No hay excusas: se hace solo y está buenísimo



  • Lava un bulbo de hinojo, quítale la parte más oscura de la raíz y deséchala. Reserva las hojitas verdes y pica todo lo demás en trozos de 1 cm, incluidos los tallos y las capas exteriores que estén en buen estado.
  • Pon el hinojo troceado en una sartén grande con el fondo cubierto de aceite de oliva.



  • Comienza a rehogar el hinojo a fuego moderado. Añade una cebolla mediana picada fina y continúa la cocción hasta que las verduras estén traslúcidas.


  • Agrega a la sartén un puñado de uvas pasas, media cucharadita de semillas de hinojo, una taza de arroz blanco largo y dos tazas de agua.
  • Sazona con sal y pimienta.








  • Sube el fuego y, cuando el agua hierva a borbotones, coloca una tapadera que calce bien. Cubre todas las posibles salidas de vapor, por ejemplo con cinta adhesiva.
  • Baja el fuego al mínimo y deja cocer el arroz durante 20 minutos sin tocarlo.
    El fuego debe ser muy bajo. Si tienes una cocina de gas y el mínimo es muy alto, baja la llama en el sentido del cierre hasta el mínimo posible sin que se apague.





  • Al cabo de los 20 minutos, apaga el fuego, destapa la sartén, cúbrela con un paño de cocina limpio y coloca otra vez la tapadera.
  • Deja 10 minutos en reposo, destapa, esponja el arroz con un tenedor y sírvelo con las "plumitas" de hinojo que habías reservado.



Fuente: www.epicurious.com

sábado, 7 de noviembre de 2015

Pinchos de bolitas de arroz



Para un bufé de pie o para dejar la cena preparada. Y también para festejar el Día Mundial del Veganismo el domingo pasado :-)

  • Hierve 3 tazas de arroz blanco en 6 tazas de caldo sabroso. Remueve a menudo y añade más agua si hace falta pero procurando que no sobre. Escúrrelo cuando esté hecho.
  • Mezcla el arroz con: 1 taza de guisantes congelados, 2 cucharadas de aceite de oliva, un buen chorro de mostaza, ajo fresco picado (o en polvo según la ocasión), 4 cucharadas de hojas de perejil picadas, 2 cucharadas de tallos de perejil en trocitos, 2 cucharadas de hierbas provenzales secas y la cantidad necesaria de pasta de tomate (concentrado) para que el arroz quede apenas rosado.
  • Deja enfriar la mezcla.


  • Haz bolitas con una cucharada abundante de arroz, procurando que los guisantes queden dentro para que no se salgan al freír.
    Si la mezcla está muy húmeda y las bolitas no quedan firmes, añádele una o dos cucharadas de harina. Si has cocinado el arroz en poca agua y removiéndolo, esto no te hará falta.
  • Reboza enseguida las bolitas en polenta (sémola de maíz) y fríelas en aceite profundo.


  •  Sírve las bolitas ensartadas en pinchos, alternadas con cuadrados de pimiento fresco y rodajas de pepinillos en vinagre.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Judías verdes con pesto de Trapani



 

Acabamos de almorzar este plato y corro a traerlo porque me ha dejado entusiasmada. Tan natural y tan fácil, tan rápido de hacer y tan complejo de sabores. Una gozada para los sentidos y para la salud.

La estrella es el pesto alla trapanese, que normalmente se utiliza para condimentar pasta pero hoy le hemos torcido el destino.

¿Por qué "trapanese"? Trapani ("Trápani") es una ciudad de Sicilia, capital de la provincia homónima, y de allá viene esta salsa. La cocina siciliana, como he demostrado a lo largo del blog, me pirra. Con los ingredientes más baratos, como pan duro o tomates, los sicilianos te montan un plato de cinco tenedores. Un poco porque Sicilia ha sido muy pobre y la necesidad es la madre de la creatividad. Otro poco porque estuvo habitada por griegos, cartagineses, normandos, romanos y unos cuantos más, y la mezcla de culturas amplía los horizontes. Y en gran parte porque la isla da unos productos de excelencia, desde el aceite hasta los vinos, pasando por vegetales que saben a lo que son.
¿Por qué "pesto"? La palabra pesto deriva del verbo italiano pestare, que significa aplastar, machacar. O sea que cualquier salsa cruda hecha en el mortero, aunque no sea el pesto ligur clásico que llamamos pesto a secas, se merece el nombre por derecho propio. Eso sí, por motivos de modernidad, el mortero está pasando a la historia y es una pena porque con la batidora no queda igual. Pero da el pego, así que esta vez lo haremos con la batidora y más abajo te pongo la versión con mortero.

Y ahora, ¡basta de cháchara y a cocinar!

El pesto alla trapanese

 

Simplemente tomate, ajo, albahaca, almendras y aceite

Versión rápida con batidora

  • En una batidora pequeña, tritura con movimiento intermitente 20 almendras crudas sin reducirlas a polvo.
  • Pasa las almendras a un bol, echa en el vaso de la batidora un diente de ajo crudo y 100 ml de aceite de oliva y bate hasta hacer una crema.
  • Añade al batido 10 hojas de albahaca troceadas y bate con movimiento intermitente hasta que queden trocitos visibles.
En todos estos pasos debes hacer funcionar la batidora durante poco tiempo para que los ingredientes no se calienten.
  • Vierte el batido en el bol donde están las almendras y añádele dos tomates frescos pelados y cortados en trocitos pequeños.
  • Condimenta con sal y reserva.
    Lo tradicional es que repose varias horas para que se mezclen los sabores y el ajo se suavice. A mí me gusta recién hecho para que el ajo se sienta y el tomate sepa a fresco.

Versión tradicional con mortero

  • Pon en el mortero el diente de ajo, la albahaca y unos granitos de sal gorda. Aplasta bien contra el fondo y las paredes del recipiente hasta que te quede una crema.
  • Añade aceite de oliva poco a poco, sin dejar de remover para que se integre bien, como si fuera un alioli (all-i-oli, ajolio, ajoaceite).
  • Échale el tomate pelado y picado, mezcla suavemente y agrega un poco más de aceite si lo necesita.

Variante moderna

  • Cuece unos tomates deshidratados en poca agua solo hasta que se ablanden, escúrrelos y ponlos en la batidora con los demás ingredientes.

Para terminar el plato

 


  • Cocina unas judías verdes (vainas, chauchas) al vapor y haz aparte un arroz (puedes hacer las dos cosas al mismo tiempo en una vaporera).
  • Sirve las dos cosas juntas, cubiertas con el pesto.




El pesto no se debe cocinar pero lo puedes templar en el microondas para que no enfríe el plato.

viernes, 3 de julio de 2015

Arroz blanco y verde con setas


Todo listo en media hora


El pesto


  • Pon en la batidora un puñado de hojas de albahaca, otro de hojas de espinaca, una cucharada de semillas de girasol peladas (no de las fritas), sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra hasta cubrir.
  • Bátelo todo, procurando que algunas pipas queden enteras.

El arroz y las setas

  • Prepara un arroz blanco normal. 
  • Cuando el arroz esté casi hecho, pon unas setas pleurotus (gírgolas) en una sartén o plancha caliente con aceite, tuéstalas de ambos lados y sazónalas con sal, pimienta y ajo en polvo.
  • Escurre el arroz, retira la tercera parte y mézclala con el pesto.


  • Añade aceite o margarina al arroz blanco restante.

Terminación

  • Pon una base de arroz blanco en el plato, arriba unos montoncitos de arroz verde y las setas.
  • Espolvorea con semillas de girasol y con flores de albahaca si las tienes.


viernes, 24 de abril de 2015

Taller de carnes vegetales con trucos que tal vez no conozcas


Premio al que me encuentre

El sábado 11 de abril participé en un taller de carnes vegetales organizado por El Hogar Provegan en las instalaciones de Ecocentre, en Barcelona. Hasta aquí la entradilla, ahora vamos con los contenidos... y seguro que me quedaré corta.

El Hogar Provegan

Nada de activismo de salón, aquí se trabaja. El amor a los animales lo demuestran con hechos y con esfuerzo, dedicándoles tiempo y dinero propios. Tienen un santuario para animales abandonados o en peligro, hacen mil actividades y todo ello con un espíritu de alegría y buen rollo que conquista sin presionar. Hasta tal punto conquista, que hace un tiempo entré a una cena de ellos siendo vegetariana y salí vegana.
Visítalos en su página y en el blog, en Facebook y en Twitter (@eh_noticias), te los mereces y te merecen.

El dónde

Ecocentre es muchas cosas, entre ellas, una tienda exclusivamente vegana con todo lo que siempre has soñado. Mira la página, busca Botiga y verás todo lo que ofrecen, por ejemplo una variedad enorme de quesos veganos a precios accesibles (divinos los Divina Teresa) y hasta maquillaje y calzado.

La tícher

Arantxa no es una persona sino dos o tres, no por tamaño ni por volubilidad sino porque tanta energía no cabe en una sola. Muchos de vosotros la conoceréis de su blog Cómo ser vegano...¡sin morir en el intento!, y a quienes nunca lo hayan visitado os invito a hacerlo porque este terremoto, además, sabe cocinar.

El taller

Hicimos hamburguesas de soja, albóndigas de avena y choricitos de gluten con trucos. Y nos lo trajimos todo a casa, ¡tres días sin cocinar!
Trabajamos en parejas (un beso a Inés, mi compañera) y todos metimos las manos en la masa. Eso es un taller, no una persona que cocina frente a otras que mueven solamente la mano para tomar apuntes, sino una ejercitación práctica de cada asistente y de cada paso. Hasta nos mandaron los apuntes por email para que no tuviéramos que distraernos durante las preparaciones. No nos distrajimos con los apuntes pero sí con las charlas y las risas: aprendimos jugando, que es el mejor modo de aprender.

 Arantza choriceando


Y ahora... ¡los chorizos!

Receta y trucos de Arantxa

  • Mezcla en un bol grande:

- 125 g de gluten
- 2 cucharadas de pan rallado
- 1 cdta de orégano seco
- 1 cdta de ají molido (o guindilla)
- 1 cdta de pimentón dulce
- 1 cdta de pimentón picante
- 1 cda sopera de pimentón de la Vera
- 1 cda de ajo en polvo
- 1 cdta de sal
- ½ cdta de pimienta
- 20 g de arroz blanco bomba ya cocido

Truco: el arroz dará apariencia de grasa al cortar el chorizo. 

  • Mezcla bien con la mano, sobre todo el arroz.
    Que no te pase lo que a mí esta vez, que me olvidé de ponerlo y lo tuve que añadir al final, arruinando no uno sino dos trucos. Además no era bomba sino largo. No se lo cuentes a Arantxa.
  • Mezcla en un recipiente:
- 75 ml de vino tinto
- 150 ml de caldo de verduras (en casa usé caldo sabor jamón)

- 1 cdta de salsa de soja

  • Vierte los líquidos sobre los sólidos y mezcla con la mano "como araña", despacio, hasta que se forme un bollo. Si falta líquido, añade más caldo o agua.
Truco estrella: si no la amasas, la carne de gluten queda más tierna. 
 
  • Divide el bollo en 5-6 partes y haz un "churro" con cada una sobre la encimera.
Truco: no hagas el churro sobre el film porque será más complicado.
  • Corta un trozo grande de film, pon el lado largo frente a ti y acomoda el churro en el centro, casi en al borde.



  • Envuelve el churro apretado como si fuera sushi: una vuelta de film, tira hacia atrás y termina de enrollar. No te preocupes si no queda del todo compacto porque lo solucionarás más tarde.
  • Una vez envuelto el churro, átalo de un lado con un cordel bien apretado,


Truco estrella: sujeta el envoltorio por el lado sin atar y compacta el chorizo hacia abajo.
  • Ata la otra punta bien junto a la masa y, si quieres, enrolla y anuda los extremos del film para asegurarte de que no entre agua.
  • Pincha los chorizos en varias partes con un palillo de madera fino o una aguja y cuécelos en agua hirviendo alrededor de 40 minutos. 
  • Retíralos y déjalos enfriar con el film para que no se sequen. Así los puedes tener varios días en el frigo o congelarlos varios meses. Cuando llegue el momento, quítales el film y prepáralos como quieras.


En rodajas con patatas y pimientos, pero también 
fritos enteros, en bocadillos o como aperitivos
La noticia feliz: el taller permitió "comprar más material veterinario para cuidar de Mariví y Félix, entre otros, así como material de construcción para poder seguir acondicionando el santuario para todos los animales". ¿Nos vemos en los próximos?

jueves, 2 de abril de 2015

Ensalada de hinojo y naranja con tomatitos rellenos

 Seguimos con los hinojos, que por suerte se consiguen
cada vez en más sitios y de mejor calidad

La cocina te da sorpresas: este plato tiene casi los mismos ingredientes que la Ensalada de hinojo y naranja con vinagreta de tomates secos y semillas de alcaravea, pero el resultado ha sido completamente diferente. Como en la vida, la cuestión no es solamente el "qué" sino también el "cómo".

Para dos raciones de plato único
  • Rebánale la base oscura a un bulbo de hinojo (o medio si es muy grande) y quítale las hojas exteriores si están duras. Pártelo por la mitad a lo largo y córtalo en tiras muy finas.
  • Pon las tiras de hinojo en una ensaladera con los gajos de una naranja pelada a sangre (al vivo).
  • Bate cuatro tomates secos (previamente remojados si están muy duros) con aceite de oliva y vinagre de vino tinto, y echa esta crema a la ensaladera.
  • Añade una cucharadita de chalota seca y unas semillas de alcaravea o de hinojo.
    La chalota seca es de la marca Ducros. La recomiendo con entusiasmo, sobre todo para las vinagretas. Se rehidrata en agua y tiene todo el aroma de la hortaliza fresca. En este caso, el remojo se hace con los jugos de la ensalada.
  • Deja en reposo media hora como mínimo, removiendo de vez en cuando.
  • Mientras tanto, corta dos tomates pequeños por el ecuador, vacíalos con una cucharilla y déjalos escurrir boca abajo.
  • Bate lo que has sacado de los tomates con seis aceitunas negras deshuesadas y el hollejo de la naranja. Rellena los tomatitos con esta crema de aceitunas.
  • Sirve la ensalada de hinojo con los tomatitos rellenos y arroz blanco templado, condimentado solamente con aceite de oliva.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Champiñones horneados con tomate



Los champiñones al horno tienen una consistencia carnosa y un sabor mucho más acentuado. Preparados con esta receta son un comodín: los podéis tomar recién hechos (con patatas, pasta, arroz) o dejarlos enfriar para hacer una ensalada. O ponerlos como aperitivos fríos o calientes. Y en bocadillos. O triturados con tofu en un riquísimo paté. Además, con poco aceite son un plato bajo en calorías pero igualmente sabroso.


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  • Limpia los champiñones y quítales el pie. Si los has lavado, sécalos con un paño y déjalos orear.
  • Forra una bandeja de horno con papel vegetal y riega el fondo con aceite.
  • Pon en la bandeja las cabezas de los champiñones, boca abajo, y los pies cortados por la mitad a lo largo.
  • Pela varios dientes de ajo, córtalos en láminas y repártelas entre los champiñones.


  • Pinta los champiñones con aceite y mételos en el horno bien caliente.
  • A los 10 minutos, retira y añade tomates frescos troceados y aliñados con sal, aceite y eneldo.


  • Hornea 15 minutos más o hasta que los champiñones se vean marrones y arrugados.


martes, 27 de mayo de 2014

Reciclaje extremo: cupulitas de lechuga rellenas


Vale, a veces me paso con el ahorro pero no puedo evitarlo: 
tengo sangre genovesa y judía... y vivo en Cataluña


Me habían sobrado:

- menestra congelada, salteada en aceite y condimentada
- arroz cocido

Primer paso:

Poner unas hojas de lechuga en el micro, tapadas, solo hasta que se vuelvan flexibles sin cocinarse. Las mejores son las exteriores, que suelen ser las menos apetecibles en las ensaladas.


Segundo paso:

 
Mezclar la menestra con el arroz y calentarlos en el micro.
Hacer pilas de hojas de lechuga y repartir encima la menestra mezclada con el arroz.


Tercer paso:

 
Levantar los bordes de las lechugas y hacer unos paquetes descuidados (después se arreglan solos). Meterlos en unas terrinas para horno y taparlas.

Hornear pocos minutos para calentar la lechuga.

Desmoldar, pintar con salsa de tomate comprada y chorrear con un hilo de aceite.



martes, 13 de mayo de 2014

Risotto al limón con habas frescas



Primo hermano de estos Espaguetis Menta y limón, solo que aquí las protagonistas son las habas. Lo único que lleva tiempo es pelarlas pero vale la pena porque son deliciosas y se pueden disfrutar pocas semanas al año.

Entonces:
  1. Pela las habas. Quítales solo las vainas si los granos son tiernos, y si no, también la piel de cada grano. Esta vez retiré las dos pieles y me alegré de haberlo hecho porque el resultado fue estupendo. Resérvalas.
  2. Calienta aceite de oliva en una sartén grande o paellera y rehoga una cebolla grande picada. 
  3. Añade una taza de arroz corto, remueve un momento y cubre con un caldo de verduras suave a temperatura de ebullición.
  4. Agrega más caldo a medida que se consuma, removiendo con frecuencia para que vaya soltando el almidón y quede cremoso.
  5. Cuando el arroz esté en su punto, añade sal si la necesita, pimienta blanca, una cucharada gordita de margarina vegetal, la piel rallada de un limón mediano y un chorro de zumo (consejo del gran Gualtiero Marchesi para redondear el sabor del almidón).
  6. Mezcla todo, tapa bien la sartén, apaga el fuego y deja reposar cinco minutos.
  7. Mientras tanto, pon las habas peladas en un cazo con abundante aceite de oliva y cocínalas uno o dos minutos hasta que estén tiernas.
  8. Emplata el risotto y remata con una buena cucharada de habas en su aceite.
  9. Pon un gajo de limón en cada plato por si alguien prefiere acentuar el sabor.

Fuente de inspiración: Cesare Marretti

viernes, 5 de julio de 2013

Judías con arroz y buñuelitos de plátano



Estos buñuelitos tenían que ser un complemento pero se convirtieron en la estrella, hasta el punto de que los tuve que repetir por la noche a pedido del público.


Los buñuelitos (alrededor de 12 unidades)
  • Aplasta un plátano maduro (plátano común, banana, el de la frutería de toda la vida) con un tenedor y mézclalo con 3-4 cucharadas de harina, 1/2 cucharadita de levadura química, 1 cucharadita de curry no muy picante y un pellizco de sal. Te quedará una pasta muy blanda.
  • Saca cucharaditas de la pasta y échalas en un plato hondo con harina, cubre con más harina y dales una vuelta rápida para uniformarlos. No podrás hacer bolitas porque la masa aún estará muy blanda.
  • Fríe los pegotitos enharinados en aceite de girasol hasta que estén bien hinchados, dorados y crujientes. Escúrrelos y mantenlos calientes.
  • ¡Y no dejes de leer el comentario al final de la entrada!

Las judías (frijoles, porotos)
  • Rehoga en aceite de oliva:
    - 1 cebolla pequeña
    - 1/2 pimiento verde
    - 3 rodajas de jengibre + 1 diente de ajo picados
    - 3-6 alcaparrones en rodajas (o cantidad equivalente de alcaparras)
    Estos eran enormes y estaban completamente rellenos de semillas que aportaron un buen contraste de texturas.
  • Añade 2 tomates frescos troceados y continúa la cocción hasta que se haga una salsa.
  • Echa 2 tacitas de judías cocidas, salpimienta y añade pimentón, comino y 1 taza de caldo de verduras.
  • Cocina hasta que espese, apaga el fuego, agrega cilantro o perejil picado y mezcla bien.
  • Sirve las judías con arroz integral cocido, reparte unos buñuelitos de plátano y espolvorea todo con jengibre molido.

Otra presentación
Prepara las judías como antes pero con más caldo y un poco de concentrado de tomate, añade el arroz y los buñuelitos a la cazuela y calienta todo junto. De este modo, los buñuelitos quedan blandos (deliciosos) y se integran con los demás sabores.



Y otro día, para el aperitivo...
Unos buñuelitos recién hechos, acompañados con rodajas de guindilla vasca o cualquier otro pimiento picante en conserva para combinar a gusto.

martes, 30 de abril de 2013

Alcachofas ajo y limón


 Mi receta preferida de alcachofas

Antes de ponernos el delantal, mi agradecimiento a quienes me han escrito en estas semanas de ausencia. Y un abrazo especial a los nuevos seguidores, que dieron por seguro que reabriría el blog cuando yo lo dudaba.
Lamento haber desactivado los comentarios pero no iba a poder contestarlos, ahora están habilitados y no veo la hora de que volvamos a charlar.
¡Un abrazo a todos!
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Esta receta es ideal para las dietas que controlan el aceite, como las de Weight Watchers-entulínea. La he probado de la manera tradicional, con la verdura rehogada solo en aceite, y con agua y aceite como te muestro ahora, y la sorpresa es que la segunda forma nos ha gustado más a todos porque las alcachofas quedan muy jugosas.

¡Y ahora, al tajo!

  • Primero limpiamos las alcachofas:
    Les quitamos las hojas duras y las torneamos con un cuchillito bien afilado para dejarles solo lo blanco. Partimos el corazón en dos mitades y cada mitad en láminas de 2-3 mm (no hace falta quitarles la pelusa). Pelamos el tallo y lo cortamos en trocitos. Después de cada corte frotamos con medio limón para que no se oscurezcan.

Atención: en este caso las frotamos con limón porque la receta lleva esta fruta. Si las preparas con otros ingredientes que no combinen bien con el limón, sumérgelas en agua fría donde hayas disuelto unas cucharadas de harina.

  • Pon en una sartén antiadherente (mejor si tiene revestimiento de piedra) 2 cucharaditas de aceite de oliva y un chorro de agua
  • Calienta y, cuando hierva, echa un diente grande de ajo por cada alcachofa (o más si lo prefieres), picado.
    Cuando el ajo esté caliente, añade las láminas de alcachofa y remueve a fuego mediano sin dejar que se sequen (vé echando más agua caliente si hace falta, tienen que quedar cubiertas hasta la mitad).
  • Salpimienta y, para cuatro alcachofas, añade la piel rallada y el zumo de un limón grande.
  • Cuando las alcachofas estén tiernas pero consistentes (unos 2-3 minutos), echa otro poco de agua caliente y una cucharada de Bisto u otro espesante.

Para espesar las salsas es muy práctico hacer un roux de harina o maicena con un medio graso (margarina o aceite). Se mezclan las dos cosas hasta formar una pasta y se va añadiendo poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. ¡Y si estás a dieta, ajo (digo maicena) y agua!

  • Apaga el fuego, corrige los sabores si hace falta y añade 10-12 hojas de estragón fresco troceadas (o ponlo seco).
  • Sirve las alcachofas con arroz o pasta.

domingo, 3 de marzo de 2013

Bolitas veganas de arroz con aceituna


Para aprovechar sobrantes de arroz

  • Mezcla una taza de arroz cocido con media taza de puré de boniato (batata) asado.
  • Haz bolitas y rellenalas con una aceituna deshuesada.





  • Pásalas por harina y fríelas en aceite profundo hasta que estén bien doradas y sequitas. No se desarman.
  • Escúrrelas sobre papel absorbente y sírvelas con una ensalada.


jueves, 21 de febrero de 2013

Torta de risotto de coliflor en sartén


Entre el arroz socarrat y la tortilla,
y además aprovechamos toda la coliflor


El relleno y el puré de hojas de coliflor

  • Elige las hojas más tiernas de la coliflor, trocéalas con la parte blanca incluida y cuécelas en agua y sal. Escúrrelas cuando estén tiernas y bátelas con un chorro de aceite hasta obtener un puré suave y liso. Reserva el puré y el agua de cocción.

 
  • Pica menuditas 1 cebolla pequeña y 1 zanahoria mediana, rehógalas en aceite y añade las flores de media coliflor troceadas. Echa agua, sal, pimienta y cúrcuma. Tapa y deja hasta que el líquido se consuma y las verduras estén tiernas.


El risotto

  • Rehoga un minuto en aceite: 1 taza de arroz blanco y 1 cucharada de semillas de alcaravea. Utilizamos arroz blanco y no lo tostamos para que suelte todo el almidón, necesario para que la torta se compacte.
  • Añade el agua donde has hervido las hojas de coliflor. A media cocción, agrega el puré de hojas y cocina removiendo a menudo para que el arroz suelte más almidón. Echa más agua si es necesario, pero teniendo en cuenta que debe quedar más seco que el risotto habitual. Salpimienta.
  • Cuando el arroz esté en su punto y sequito, añade una nuez de margarina vegana o un chorro más de aceite, remueve y deja templar destapado.
  • Extiende la mitad en una sartén antiadherente aceitada, cubre con el relleno y después con la otra mitad del arroz.
  • Cocina como una tortilla de manera que se tueste suavemente de ambos lados. 
  • Sirve con un hilo de aceite o con una salsa caliente de tomate crudo.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Arroz con repollo y plátano



La col blanca o repollo es un preventivo contra muchas enfermedades incluso graves, además es barato y cunde mucho. Esta receta puede hacer que los niños acepten su sabor, que no siempre es de su agrado.
  • Rallar grueso un cuarto de repollo mediano tras haberle quitado las hojas externas y el tronco central, y cocinarlo en el microondas como en esta receta.
  • Derretir margarina en una sartén o cazuela, añadir tres puñados de arroz redondo y el repollo cocido. Remover hasta que se impregnen de la margarina.
  • Cubrir con agua caliente, añadir sal, una cucharadita de curry suave y medio plátano (banana) machacado con un tenedor.
  • Cocer a fuego moderado, añadiendo más líquido si hace falta.
  • Servir espolvoreado ligeramente con coco rallado y acompañar con rodajitas de plátano rehogadas en margarina y espolvoreadas con canela.

Todas las coles tienden a producir inflamación abdominal y flatulencia. Una forma de atenuar este inconveniente es añadirles comino, que en este caso hemos utilizado durante la cocción en el microondas y como ingrediente del curry.
Las coles suelen contraindicarse en caso de hipotiroidismo pero, según estudios recientes, parece ser que el agente que reduce la función tiroidea desaparece con la cocción. En todos los casos, conviene hacer una ingesta moderada y consultar con el médico.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Ensalada Vitamina C


Ensalada vitamínica plato único

¿Problemas de encías? ¿Dolores articulares, varices, arrugas, herpes, depresión? Todo esto y mucho más puede deberse a una carencia de ácido ascórbico, más conocido como vitamina C. ¿Qué hacer, entonces? La mayoría diríamos "tomar zumo de naranja", pero la gran sorpresa es que hay otros alimentos más ricos en esta vitamina que los cítricos. En esta página los encontrarás en una tabla, ordenados en función de su contenido. 

Y tabla en mano nació esta ensalada plato único, que además de ser curativa estaba de rechupete.

  • Cubre el fondo del plato con abundantes hojas de espinaca cruda y rocíalas con un poco de salsa.
  • Arriba, arroz hervido, tomate, pimiento rojo, brócoli apenas pasado por vapor, arándanos confitados y avellanas.
  • Esparce unas rodajitas de tallo de cebolleta cruda y baña abundantemente con la salsa, que también alimenta.

Salsa cremosa
Pon en la batidora:
  • 3 cucharadas abundantes de altramuces desalados en varias aguas
  • 100 ml de leche de avena u otra leche vegetal
  • 2 cucharadas de lecitina de soja
  • un manojo abundante de perejil
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • zumo de medio limón
Bate hasta obtener una emulsión semilíquida, si no moja, añade más leche.

Acompaña la ensalada con pan de centeno integral.


jueves, 24 de mayo de 2012

Arroz rojo con setas negras

  Para divertirse al hacerlo y al comerlo


Facilito y rapidísimo:
  • Arroz hervido y aliñado con aceite de girasol
  • Setas remojadas, calentadas en el micro y condimentadas con sal y aceite de girasol
  • Crema instantánea de judías
  • Gajos de tomate


Y ahora, unas palabras sobre los protagonistas:

 

El arroz rojo 

De venta en supermercados chinos y probablemente en otras tiendas. De grano fino y largo, tiene un color precioso que tiñe el agua (así que es mejor usar la cantidad justa para que no se decolore) y una textura que recuerda la del arroz salvaje.



  • Hiérvelo en agua, aproximadamente un volumen de arroz y dos de agua, y alíñalo con aceite de girasol.

Las setas negras

Ya se ven en las grandes superficies pero, a quien pueda, le recomiendo comprarlas en un súper chino porque son mucho más grandes.

Aquí está la mayor parte de la diversión: las setas negras parecen aquellos arbolitos mágicos que "florecían" al ponerlos en agua. Estas también crecen a simple vista y se hinchan muchísimo, así que hay que hidratarlas en un recipiente grande y con bastante agua.


La misma seta, antes y después de diez minutos de remojo


No tienen casi sabor pero sí una textura cartilaginosa que invita a seguir comiendo. Y, además, son preciosas.


  • Remoja, escurre y seca, calienta en el micro y condimenta con sal y aceite de girasol.


La crema de judías

Para obtener la proteína arroz + legumbre, batimos:
  • 1/2 taza de judías rojas cocidas
  • 1 tomate pelado sin despepitar
  • 1 cucharada de nata vegetal
  • 1 cucharada de chalota seca
  • 1 cucharadita colmada de cúrcuma
  • sal, pimienta y leche vegetal si hace falta. 
Tiene que quedar espesa.


Los tomates

Confitados en el horno (receta aquí).