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jueves, 20 de agosto de 2015

Quinua con verduritas turcas



Las verduras podrían ser el eslabón perdido entre el Imam Bayildi y el Confit Byaldi, del primero tienen los aromas del Bazar Egipcio y del segundo la textura que da la cocción al horno. Y la quinua las encierra en un cofre de perlitas para adornar la mesa al tiempo que alimentan y dan placer. Con lo que me ha costado escribir esto, lo menos que puedes hacer es probarlas.

Vamos a la receta, que es rápida y fácil, está buenísima y la puedes tomar caliente, templada o fresquita. 


Las verduras

 


Corta en cubos de 1 cm: 1 berenjena, 1 calabacín, 1 cebolla, 1 pimiento rojo pequeño y 1 tomate maduro.
Sazona con: 1 diente de ajo muy picado, sal, pimienta, jengibre en polvo, canela, mejorana y menta.

Ponlas en una fuente honda, riega con aceite, mezcla bien y hornea a temperatura media-alta hasta que las verduras estén hechas pero no blanditas (remueve a mitad de cocción).
Prueba la sazón y añade más condimentos sin miedo (cuida solamente la canela) para que queden muy sabrosas.

 

La quinua (quinoa)

He aprendido que se debe lavar bajo el agua del grifo para eliminar la saponina, que le da un sabor amargo. Tendrás que usar un colador grande y fino porque los granos son minúsculos.

Cuece 1 taza grande (250 ml) de quinua lavada en 3 tazas de agua con sal durante 15 minutos o un poco menos según gusto, sin tapar. Los granitos se deben hinchar y partir, dejando ver los bordes blancos perlados. Cuando estén en su punto se habrá consumido casi toda el agua, pero no los dejes pasar porque se harán una pasta y no "estallarán" al masticarlos.
Escurre bien y mezcla con 1 cucharada de margarina vegana.

 

La presentación (caliente)

Pon dos cucharadas de quinua en el fondo de un aro de emplatar, arriba dos cucharadas de verduras y cubre con otra cucharada de quinua.
Riega con un hilo de aceite y espolvorea con más canela y menta para que los aromas suban a la nariz ya antes de probar el plato, unas hojitas de tomillo fresco y unas hebras de azafrán.

O sírvela directamente en el plato, por ejemplo como ensalada.



sábado, 14 de marzo de 2015

Pimientos rellenos mediterráneos

 
Y tan mediterráneos, porque llevan ingredientes de todas las orillas del Mare Nostrum. El común denominador es el trigo bulgur: si lo pruebas, te lo quedas.


Para 2 personas

Los pimientos


♦ Cuece 1/2 taza de trigo bulgur (burgol) en 2,5 tazas de agua durante 6-10 minutos, apaga el fuego y deja en reposo tapado. El tiempo de cocción varía de una marca a otra, si aún está duro, cocínalo unos minutos más.
♦ Escurre bien el bulgur y mézclalo con:
  • 1 cucharada colmada de "mayonesa" vegana, por ejemplo la Salsa sin huevo y sin lactosa de la marca MUSA (Mercadona)
  • 1 cucharada de mostaza con los granos enteros
  • 1 cucharadita de cominos molidos
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharada rasa de pimentón de la Vera
  • 6 aceitunas negras picadas no muy finas
  • un puñadito de uvas pasas remojadas
  • 1 cucharada de perejil picado
  • sal y pimienta
♦ Parte un pimiento rojo por la mitad a lo largo, retírale las partes blancas y rellena las dos mitades con la mezcla preparada.


La col rizada


♦ Corta 3 o 4 hojas de col rizada (berza) en tiras finas y ponlas a pochar con un dedo de agua en una sartén tapada, a fuego bajo. 
♦ Apaga el fuego cuando esté tierna y prueba a dejarla tal cual, sin aceite ni sal ni nada, verás qué buena que está.





La salsa de yogur

Mezcla:
♦ 1 yogur de soja
♦ 1 diente de ajo picado
el zumo de medio limón pequeño
sal, pimienta y menta fresca picada (o seca)
1 chorro de aceite de oliva



Terminación


♦ Espolvorea cada mitad de pimiento con 1 cucharada de levadura desamargada y riégalo con aceite de oliva.
♦ Hornea hasta que los pimientos estén tiernos pero consistentes.
♦ Sirve los medios pimientos sobre un lecho de col con la salsa de yogur aparte.


Si quieres, para aprovechar el horno:


Corta dos patatas en cuñas, ponlas en una ensaladera y alíñalas con aceite, sal, pimentón, mostaza en polvo, semillas de alcaravea y un toquecito de vinagre blanco. Remueve bien con las manos para que se impregnen del aliño por todas las partes.
♦ Cuécelas tapadas en el microondas durante un minuto y medio, remueve y ponlas medio minuto más.
Hornéalas con los pimientos hasta que estén doradas.


 El bulgur grueso tiene la apariencia de la 
soja texturizada fina pero es mucho más sabroso

lunes, 8 de agosto de 2011

Alcachofas a la turca

Una receta muy sencilla para el concurso Recuerdos de viaje 
del blog La nuez moscada


Participar en esta iniciativa ha sido muy gratificante, sentarnos con mi marido a recordar los platos que hemos tomado en otros lugares nos ha permitido evocar mucho más que comidas y volver a viajar con la mente. Os animo a ver las bases del concurso (picar en el banner Ricordi di Viaggio - Recuerdos de viaje en la columna de la derecha) y a participar, que todavía estáis a tiempo.

ooooOoooo

Benedetta nos pide que aderecemos la receta con algún recuerdo no comestible, así que os cuento la pequeña anécdota de las alcachofas.
Hora de comer, acalorados, hambrientos y cansados después de caminar toda la mañana. Demasiado lejos del hotel y de la zona de restaurantes, nos ponemos un límite: cien metros o un taxi. Y a pocos pasos, justo debajo de una pata del puente de Gálata, descubrimos un fast food.
¿Un fast food? Tendrán solo hamburguesas o, en el mejor de los casos, una ensalada triste como las de McDonald's...
Nos resignamos a entrar y, oh, maravilla, ¡había varios platos vegetarianos! Con las bandejas cargadas y ya en la caja, se me van los ojos a otro rincón y descubro unas alcachofas la mar de chulas, erguidas y orgullosas como soldaditos.
Señalo, hago gesto de dos aquí y dos acá y confirmo con la cabeza, las alcachofas se suman a las bandeja.
Aire acondicionado, ambiente sereno sin turistas (porque hay que ver cómo nos molestan los turistas a los turistas) y una comida sana y deliciosa, justo lo que necesitábamos para reponernos y seguir andando.
Y una sorpresa final: cuando llegamos al hotel se nos ocurrió mirar el ticket y vimos que no nos habían cobrado las alcachofas. Espero volver pronto a Estambul, y no solamente para pagarlas.
ooooOoooo

Basándome en el sabor que recordaba, busqué en Internet y adapté esta receta y esta otra. No me han quedado igual de bonitas, un poco porque las alcachofas eran de cámara y un mucho porque no tengo la habilidad de los cocineros turcos para tornearlas, pero las próximas saldrán mejor.

Para darles la forma característica:
  • Elegir alcachofas frescas de tallo largo.
  • Arrancarles las hojas hasta que aparezca la "cintura" y la parte globosa más cercana al tallo sea amarilla y no verde.
  • Con un cuchillito afilado, pelar el tallo desde la punta y quitar los sobrantes del cuello (frotarlas a menudo con un limón partido).
  • Rebanarlas por la cintura, quitarles la pelusa si la tienen y dejarlas en agua con limón aplastadas con un plato para que no se oscurezcan.

La cocción:
  • Poner a hervir tres litros de agua.
  • Echar 4-6 alcachofas, 1 zanahoria mediana en rodajas, 1 cebolla mediana en tiras gruesas, 1/2 puerro en rodajas anchas y eneldo fresco o seco.
  • Mezclar en un cuenco 50 g de harina + 1 cucharada de azúcar + 1 cucharada rasa de sal + el zumo de tres limones grandes + un chorro de aceite de oliva. Batir para que no queden grumos y añadirlo a la olla.
  • Cocer 30 minutos tapado, añadir 100 g de guisantes frescos o congelados y cocinar 10 minutos más.
Servir fresco pero no frío, con las verduritas o sin ellas y bien regado con aceite de oliva.