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lunes, 30 de enero de 2017

Panaché de verduras con vinagre de mango


Sencillo, sabroso, sano y con poquísimas calorías

La estrella indiscutible de este plato es el vinagre de pulpa de mango de La Chinata, un regalo de estas Fiestas que ya tiene la ciudadanía de mi casa. Decidí probarlo en una preparación sencilla y fue sorprendente: unas gotas transformaron estas verduras en un plato estrella.

lunes, 13 de junio de 2016

Wrap de setas y apio

 
Estos wraps con una ensalada son una comida completa. Pruébalos cuando te apetezca algo sabroso y calentito que puedas preparar de antemano y sepa a recién hecho.


sábado, 2 de abril de 2016

Filetes de soja rellenos

 Si quieres enamorar a veganos y omnívoros,
esta es tu receta


En otra entrada hemos hablado de los filetes de soja empanados, las típicas milanesas de soja argentinas. Si aún no las has preparado, te sugiero que mires primero esa página y después vuelvas aquí. El procedimiento es el mismo, la única diferencia es que ahora haremos los filetes rellenos. Y, créeme, ¡es una diferencia que se nota!

sábado, 27 de febrero de 2016

Ensalada de champiñones y remolacha con "huevos de fraile"


Una ensalada que apetece también en invierno

Este plato se ha llevado cuatro ¡mmmhhh..! de mi marido y la declaración de que es la mejor ensalada que ha tomado en su vida. La receta es de Arguiñano, con algunas modificaciones de mi cosecha. Espero que os guste.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Calabaza con queso fundido y maíz frito


Ya se siente el otoño en el estómago, el cuerpo pide calentito y nos descubrimos pensando en setas y castañas. Para abrir boca, te invito a probar un plato que abriga el cuerpo y el corazón, como hecho por una abuela de las de antes.


  • Pica una cebolla, medio pimiento rojo y un pimiento verde pequeño. Rehógalos en aceite de oliva hasta que se ablanden.
  • Añade 400 g de calabaza violín pelada y cortada en cubos, sazona con sal, pimienta y nuez moscada, remueve y deja que se tueste un poco.

  • Vierte un caldo vegetal suave hasta casi cubrir y cocina con la cazuela semitapada hasta que la calabaza esté en su punto y el agua se haya reducido a la mitad.
  • Añade perejil picado y vuélcalo todo en una fuente para horno.
  • Reparte unos trocitos de queso vegano ahumado (en este caso Saturn de Divina Teresa) y ponlo en el horno bien caliente hasta que el queso se ablande sin fundirse por completo. 

  • Sírvelo espolvoreado con maíz frito machacado y acompañado con tomates a la plancha espolvoreados con chalota o cebolla seca y arroz con lentejas.
  • Para hacer el arroz con lentejas: cuece las lentejas 10-15 minutos en agua con una cucharada de semillas de comino, añade el arroz y termina la cocción. Cuela si ha quedado agua y riega con un buen chorro de aceite de oliva virgen.



El maíz frito es muy popular en España como aperitivo (los socorridos kikos) pero también da mucho juego en la cocina. Van muy bien molidos en rellenos, enteros añadidos a guisos y de mil modos más. Los ahumados, además, comunican este sabor a toda la preparación.


 Un plato completo y reconfortante

viernes, 24 de julio de 2015

Hamburguesas de garbanzo y algarroba con salsa griega


Para divertirse en la cocina y
desaburrir el paladar

Recordando a Cortázar, se podría decir que estas hamburguesas son "todos los sabores el sabor". Lo primero que notas es el chocolate que no lleva, sino que es harina de algarroba; después los tropezones de cacahuete y perejil, la textura blanda por dentro-crujiente por fuera y el toque dulzón que se contrarresta con la salsa. Más que una comida, una adivinanza para jugar en familia.

Ingredientes para 6 hamburguesas

 

Primer grupo

  • 300 g de garbanzos cocidos
  • 2 cucharadas de cacahuetes molidos gruesos
  • 3 cucharadas de hojas de perejil picado
  • 1 cucharada de tallos de perejil cortados en trocitos
  • 1 cucharada colmada de harina de algarroba
  • 1 cucharada de salsa barbacoa
  • 1 cucharada de salsa de soja 
  • 3 cucharadas de harina común

Segundo grupo

  • aproximadamente 1/2 lata de cerveza
  • sal y pimienta

Preparación

  • Tritura los garbanzos en la batidora.
  • Añade los demás ingredientes del primer grupo y mézclalo todo a mano.
  • Si tienes tiempo, deja reposar la masa media hora. 

  • Vierte la cerveza poco a poco y remueve. Añade más harina o cerveza hasta obtener una pasta consistente, compacta y manejable.
  • Ajusta de sal y echa un poco de pimienta.

  • Cubre el fondo de una sartén con aceite y haz las hamburguesas de ambos lados con cuidado de que no se quemen. El punto de cocción no se puede controlar por el color porque las hamburguesas ya son oscuras, una solución es rascar la superficie con la uña para comprobar que esté bien sequita.

  • Sirve las hamburguesas con una ensalada y con la salsa griega.


Salsa griega (tipo tsatsiki)

  • Pela un pepino, quítale las semillas y córtalo en trocitos pequeños.
  • Mézclalo con 1 yogur de soja bien frío, el zumo de medio limón, aceite de oliva, sal, pimienta y eneldo.

Esta salsa se debe consumir enseguida porque después suelta agua. 
Si la quieres reservar:
  • Corta el pepino, sálalo y déjalo escurrir una hora en una tabla inclinada, retíralo y sécalo con papel de cocina.
  • Pon dos yogures de soja en un filtro de tela y déjalos varias horas (mejor toda la noche) cubiertos en la nevera para que escurran el líquido y se asemejen al yogur griego.





miércoles, 4 de febrero de 2015

Guiso de cebada con albondiguillas


Para las nevadas "a cualquier cota"
como la de anoche en Barcelona

La cebada es un cereal muy recomendable por sus propiedades nutricionales y porque es una verdadera delicia, cada granito se mastica por separado y te sorprende por su sabor y su textura. El único inconveniente es el remojo obligatorio desde la vigilia, pero tiene solución.

Para 4 raciones

La cebada

  • Pon 200 g de cebada en grano en una olla a presión con tres veces su volumen de agua, un poco de sal y unas hojas de laurel. Calienta hasta el primer escape fuerte de presión, apaga el fuego y deja la olla tapada una hora.
  • Destapa la olla, prueba la cebada y, si está dura, repite el paso anterior pero dejándola cocer 15 minutos después del primer escape de vapor. Con esto debería estar tierna.
  • Déjala destapada a fuego bajo y controla el agua, tienen que quedar tres dedos por encima del cereal.

Las verduras

  • Mientras tanto, rehoga en aceite un tallo de apio, una zanahoria mediana y una cebolla también mediana, todo cortado en trocitos pequeños. Deja tostar y añade un puerro cortado en rodajas, 3-4 dientes de ajo picados y 6-8 tomates secos sin remojar, cortados en tiras. 
  • Cocina removiendo un minuto más y condimenta con sal, guindilla, comino, mejorana, tomillo y unas gotas de vinagre balsámico.
  • Aparte, corta dos tomates frescos en cubitos y resérvalos.

Las albondiguillas

  • Remoja una tacita de soja texturizada fina en agua caliente o mejor en caldo. 
  • Escurre sin quitarle todo el líquido y añade 1 cucharada de harina de arroz, 1 cucharada de harina de garbanzo, 1 cucharada de gluten y 2 cucharadas de harina común, más las hierbas y especias que te gusten.
  • Haz albondiguillas pequeñas (agrégale pan rallado o más harina si hace falta pero no dejes la masa dura).

El aceite de pimentón

  • Calienta 8 cucharadas de aceite a baja temperatura, apaga el fuego y añádele una cucharada de pimentón ahumado.
  • Remueve y reserva.

Terminación

  • Añade a la cebada las verduras rehogadas y el tomate picado, remueve y corrige la sazón si es necesario. Es un guiso de invierno, así que debe tener su cuerpo y su picantito.
  • Pon las albondiguillas en la superficie y cocina diez minutos a fuego bajo semitapado, dales la vuelta y deja diez minutos más. También las puedes freír antes de echarlas a la cazuela, quedarán menos ligeras pero más sabrosas.
  • Sirve en platos hondos, regadas con el aceite de pimentón y espolvoreadas con pimienta negra recién molida.


sábado, 24 de enero de 2015

Bok choy con verduritas y judías aliñadas

Las verduras chinas no valen solamente
para la cocina china

El bok choy o pak choy es una de las verduras chinas que más me gustan. Ya os he hablado de ella, por ejemplo aquí, y no lo hago más a menudo porque tengo que viajar 30 km para comprarlo. De todas formas, creo que pronto lo tendremos en las grandes superficies y hasta en las fruterías de barrio, solo falta que más gente lo pruebe y lo pida. Porque probarlo es pedirlo.

Si no lo tienes a mano, puedes utilizar acelgas tiernas, espinacas o escarola.

  • Corta un puerro y dos zanahorias en tiritas a lo largo y rebánales la base a los bok choy para separar las hojas.
  • Rehoga las zanahorias en una sartén grande con aceite de oliva. Cuando pierdan rigidez, añade los puerros y un trozo de 5 cm de jengibre fresco en juliana fina. Continúa la cocción hasta que todo esté hecho pero aún crujiente. Retira el salteado de la sartén y mantenlo caliente.
  • En la misma sartén, pasa uno o dos minutos los bok choy con cuidado de que no se tuesten las hojas.
  • Añade las zanahorias y el puerro reservados, echa un chorro de vinagre balsámico, dos dedos de agua y Bisto o fécula disuelta en agua. Remueve y deja que el líquido espese.
  • Aparte, enjuaga unas judías blancas de bote y alíñalas con pimentón, "ají molido" (guindilla típica de Argentina, se consigue en la sección internacional de las grandes superficies), vinagre de malta y aceite de oliva. Caliéntalas en el microondas.
  • Sirve el bok choy espolvoreado con semillas de sésamo y acompañado de las verduritas y las judías.
  • Con una rebanada de pan y una fruta, es una comida completa.
El ají molido es muy sabroso y menos picante que las guindillas europeas, por lo cual se puede poner más cantidad.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Carbonada criolla vegana




La carbonada criolla es un plato típico de Argentina... ¿o no? Vete tú a saber qué es típico de un lugar mestizado con gentes de todo el mundo a través de la conquista y la inmigración. Cada familia se llevaba sus recetas e intentaba repetirlas con los ingredientes que encontraba. Y así, poco a poco, algunos platos extranjeros se fueron convirtiendo en típicos. O no tanto.
Baste decir que el plato más habitual en Argentina es la milanesa, un filete de res empanado y frito, igualito al Wiener Schnitzel austríaco o a la cotoletta alla milanese italiana. O el criollísimo pastel de papa, un picadillo de carne con costra de puré de patatas que --oh, sorpresa-- no es otro que el superbritánico Shepherd's Pie.
Por banal que parezca el tema, algún historiador se puso a investigarlo y concluyó que el único plato auténticamente argentino es el revuelto de Gramajo, hecho con huevos, patatas fritas y jamón. Poco original para ponerle hasta nombre, digo yo.
Y así llegamos a la carbonada criolla, que también fue denigrada como copia de la flamenca. Pero yo me juego por ella porque, a diferencia de otras recetas folclóricas, esta lleva una variedad de ingredientes nativos de América. Los frutos de la "tierrita" en un rejunte exagerado de sabores y texturas. Dulce para consolar alguna pena india, picante para buscar la guerra o el amor, y calentita para templar los vientos que soplan en la pampa.


Ingredientes para 4 platos muy abundantes

 

  • 1/2 kg de "carne" de gluten
  • 1 cebolla grande
  • 1 cebolleta con sus hojas
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 batata (boniato) grande
  • 2 patatas
  • 1/2 kg de calabaza limpia
  • 1 mazorca de maíz fresca cortada en rodajas
  • 1 tomate fresco grande y maduro o 3-4 de lata
  • 100 g de orejones de albaricoque (damasco)
  • aceite y margarina
  • vinagre de jerez 
  • 3 hojas de laurel
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • guindilla en escamas (ají molido)
  • 1 pastilla de caldo de verduras o de imitación carne como este

Y ahora, al tajo


La carne de gluten: en este caso utilicé esta receta. Como comento allí, el gluten sale duro y hay que cocerlo un buen rato, pero vamos a aprovechar la cocción para darle sabor.
  • Corta el gluten en bocados irregulares y rehógalos en un dedo de margarina y aceite. Soltará agua: cuando se haya evaporado, échale un buen chorro de vinagre de jerez. Deja que se pase el olor fuerte a vinagre y añade medio litro de caldo preparado con la pastilla.
  • Cocina 15 minutos en olla exprés o media hora en una normal (o menos si tienes una "carne" más tierna). 
  • Reserva.
  • Corta todas las verduras, en cubos o rodajas según corresponda.
  • Pon bastante margarina y aceite en otra cazuela. Puedes utilizar solo aceite, pero la receta original lleva manteca de vaca y la margarina es lo más aproximado.
  • Añade la cebolla y déjala que se tueste bien sin que llegue a quemarse.
  • Añade la cebolleta con sus hojas, el pimiento y el laurel, sigue rehogando.
  • Después el tomate, la batata, las patatas, la calabaza, el maíz, los orejones en mitades y la carne de gluten con el caldo.
  • Condimenta bien con sal, pimienta, pimentón y guindilla para equilibrar el dulzor de las verduras.

  • Cuece con la cazuela semitapada, a fuego muy bajo, hasta que todo esté blandito y unido. 
  • Deja reposar 10 minutos con la tapa puesta y... guárdalo hasta el día siguiente porque estará mucho más bueno. O sírvelo enseguida si lo prefieres.

Un apunte: en España, la batata y el maíz son más dulces que en Argentina. Por eso he usado orejones de albaricoque, menos dulces que los de melocotón (durazno) que lleva la receta tradicional. Además le he añadido una bandejita de pimientos semipicantes. Se parecen a los de Padrón y al menos estos no eran nada picantes, pero tenían un ligero sabor amargo que le vino muy bien al plato.



sábado, 18 de octubre de 2014

Tofu en camisa de tomate

 
Tan sabroso que es un placer dejar la dieta



El tofu que utilicé:
De la nueva línea bío de Aldi, producto permanente pero no siempre disponible. Buen sabor, muy fácil de cortar y manipular. 2,49 € los 400 g netos.

  • Corta los bloques de tofu en tiras gruesas, pásalas por harina y sumérgelas en tomate frito mezclado con abundante pimentón, mejor si es de la Vera. En vez de tomate frito puedes usar tomate triturado (passata) con una cucharada de tomate concentrado y el pimentón.
  • Remueve suavemente para que todos los trozos de tofu queden bien impregnados de tomate.

  • Deja reposar una hora como mínimo.
  • Fríe los trozos de tofu, sin escurrirlos, en un dedo de aceite de oliva. Déjalos uno o dos minutos para que se tuesten ligeramente por abajo, dales la vuelta con ayuda de una espátula (estarán un poco agarrados al fondo) y termina de hacerlos del otro lado.
  • Sírvelos en los platos o en una fuente. En el fondo de la sartén quedarán unos pegotitos de harina y tomate, retíralos con una espátula de plástico y ponlos encima del tofu.
Guarnición: pimientos italianos fritos con ajo y ensalada templada de boniato (batata) mezclado con tiras finas de lechuga.
Con una rebanada de pan y una fruta es un plato completo.

lunes, 2 de junio de 2014

Usos del hummus: bocadillo Egara y salsa para ensaladas


Bocadillo Egara: como de costumbre, nuestros bocadillos
llevan el nombre del lugar donde los estrenamos

Egara (o Égara, o Ègara) es un conjunto de tres iglesias prerrománicas situado en la ciudad de Terrassa, tan cerca de casa que se nos había pasado. Si vives en la zona, no te lo pierdas.

Pero el titulo pone hummus, así que vamos al tema. El hummus es tan común que ya no queda nada por decir, salvo, tal vez, que no vale solamente para untar pan de pita
Te sugiero hacerlo a menudo porque es un recurso excelente para consumir proteína vegetal, combinándolo con algún cereal. Si tomas pan en las comidas, el juego ya está hecho. Y puedes variar los ingredientes (aunque deje de ser hummus) según el uso que quieras darle.

 Receta de hummus


Me imagino que la receta ya la conoces, se baten: garbanzos cocidos, aceite de oliva, tahini*, zumo de limón, ajo fresco o en polvo según el uso, comino, pimentón, sal, pimienta y un chorrito de agua. Y después se pone perejil picado con cuchillo, sin batir. Las proporciones dependen del gusto de cada uno, de la humedad de los garbanzos, de las exigencias dietéticas o de lo que haya en casa (el de la foto tenía tomillo fresco en vez de perejil y le iba de maravillas).
* En vez de tahini, yo le pongo sésamo tostado en seco, dejado enfriar y molido en el molinillo. Sabe mucho más a...¡sésamo!




Dos palabras sobre el bocadillo (sándwich)

Ha sido un buen descubrimiento: primero, porque se prepara todo la víspera y antes de salir solo hay que meterlo en un pan recién comprado. Segundo, porque prácticamente es un plato completo, las verduras están casi crudas y el pan con el hummus nos dan las proteínas. Tercero: porque el pan no se moja y a la hora de tomarlo está tan crujiente como al principio. 

Para el relleno:
  • Corta un calabacín grande a lo largo en tiras de medio centímetro de grosor, mejor con la mandolina. Pásalas de ambos lados por una sartén con poquísimo aceite, a temperatura mediana, hasta que se ablanden un poco. 
  • También con la mandolina, corta pimiento rojo en tiras más finas que las de calabacín. Pulverízalas con vinagre de manzana, espolvoréalas con un poco de azúcar y pásalas 1 minuto por el micro a 900 W. Deja enfriar y escurre.
Corta el pan, unta las dos mitades con hummus y rellena con las dos verduras.


Si te sobran verduras del relleno:

  • Unta con hummus las tiras de calabacín, pon un montoncito de pimiento en una punta y enrolla.








Aderezo para una ensalada exprés o salsa milusos:


  • Corta tomates por la mitad a lo ancho, vacíalos y reserva las semillas y la pulpa interior.
  • Corta una cebolleta en rodajas muy finas, espárcelas en un plato, sala ligeramente y pasa por el micro un minuto a 900 W sin tapar. Retira y deja enfriar.
  • Bate lo que has sacado de los tomates con hummus (1 cucharada de hummus por cada dos tomates).
  • Rellena los tomates con las tiras de cebolleta, haz un copete con la salsa, remata con una aceituna negra y sírvelos sobre un lecho de rúcula.

Pero el hummus da para mucho más:
  • Variedad de salsas frías y calientes, batido con algún ingrediente del plato, con caldo o leche vegetal, zumo de naranja o lo que gustes.
  • Para rebozar lonchas de verduras, aligéralo con un poco más de agua, napa las lonchas, pásalas por pan rallado o semillas y hornea.
  • Para enriquecer cremas de verduras: un copete de hummus en el centro del plato y que cada uno se lo monte a su gusto.
  • Y también, por supuesto, para untar en el típico pan de pita recién tostado, como manda la ley.

Por último: no solo de garbanzos vive el hombre, todas las legumbres se prestan para hacer cremas de untar. Algunas alubias blancas tienen un sabor muy neutro y se pueden convertir en deliciosas cremas para el desayuno y la merienda, menos calóricas y más saludables que las nocillas o mermeladas habituales.


lunes, 14 de abril de 2014

Lechuga rellena al horno



Este plato, parecido a la Ensalada de lechuga rellena, fue parte de nuestro menú de Nochebuena. Gustó a todos y hasta pidieron repetir. Os lo recomiendo porque es fácil y rápido, tiene buena pinta y se puede variar.

Preparación del relleno
  • Picar en la batidora 4 zanahorias medianas y la parte blanca de un puerro. No se tiene que deshacer sino quedar en trocitos pequeños.
  • Rehogar la verdura en 2-3 cucharadas de aceite de oliva hasta que se vea sequita y comience a tostarse.
  • Poner 2 dientes de ajo picados y rehogar unos segundos más.
  • Añadir:
    · 1 puñado de soja texturizada fina
    · agua hasta la mitad en altura
    · 1 chorro de concentrado de tomate (de tubo)
    · 6-8 aceitunas verdes picadas
    · 1 toque de vinagre blanco suave
    · 2-3 cucharadas de uvas pasas
    · sal, pimienta y albahaca seca
  • Continuar la cocción hasta que se evapore toda el agua.

Montaje de las lechugas
  • Quitarles las hojas mustias a una lechuga iceberg y cortarla por la mitad en vertical. Retirar el tronco con un cuchillito y separar cada mitad en tres o cuatro cuencos.
  • Recubrir el primer cuenco con bastante relleno, dejando sitio para el segundo cuenco.

  •  Superponer cuencos y relleno hasta terminar.

  • Rociar con aceite de oliva y poner en horno precalentado a 190 °C hasta que comiencen a tostarse las puntas de arriba. La lechuga tiene que quedar caliente pero lo menos cocida posible.
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Si queréis variar el relleno, os sugiero:
  • Poner siempre algo dulce (en este caso, las zanahorias y las pasas) para contrastar el amargo de la lechuga.
  • Darle un toque ácido y otro picante para combinar con el sabor dulce.
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Con pan y fruta fresca es un plato completo.



domingo, 18 de agosto de 2013

Aguacates con gelatina de ciruela


 Una delicia muy fácil de hacer
y un modo de aprovechar las ciruelas menos dulces

La idea era rescatar unas ciruelas demasiado ácidas que habíamos comprado en oferta. Como todos sabemos, las ofertas a veces salen mal... y el mal a veces viene por bien. A ver si os gusta.

Cocer las ciruelas y hacer la gelatina

  • Poner en un cazo 20 ciruelas pequeñas, rojas y ácidas en una sola capa. Cubrir con agua y añadir 2 cucharadas de tronquitos de regaliz y 1 cucharada de azúcar (o 2 cucharadas de azúcar si no utilizáis el regaliz). 
  • Cocer a fuego muy bajo durante pocos minutos para que no se deshagan. Para entonces el jugo estará rojo y brillante.
  • Escurrir y probar el jarabe, tiene que estar dulzón y muy ácido (si las ciruelas no eran muy ácidas, echar un poco de zumo de limón).
  • Medir 350 ml de jarabe y ponerlo otra vez al fuego con 2 cucharadas de agar-agar. Calentar hasta que el agar se disuelva por completo y verter en un recipiente amplio y de fondo llano, previamente humedecido. Refrigerar hasta que se solidifique.

Emplatado

  • Partir uno o dos aguacates en mitades y quitarles la pulpa entera con una cuchara. Retirar el hueso y condimentar con sal marina especiada.
  • Poner una ciruela cocida en el hueco de cada aguacate y espolvorearla con una pizca de azúcar.
  • Servir con ensalada verde, discos de gelatina sacados con un cortapastas, trocitos de ciruelas desecadas y tiras finas de piel de limón.
  • Rociar con aceite de oliva suave y con un poco del jarabe de ciruelas sobrante.

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Para hacer un plato completo, añadir una ensalada de lentejas aliñada con vinagre de Pedro Ximénez u otro vinagre dulce. Y una buena rebanada de pan.








sábado, 1 de junio de 2013

Ensalada de fideos celofán


Un plato único estupendo para las cenas de verano
Hace muchos años que hago esta ensalada y siempre gusta. Os recomiendo respetar las cantidades para que el aliño no cubra los demás sabores. Algunos ingredientes no son de uso diario y puede que no los tengamos en casa, se pueden reemplazar por otros similares con buenos resultados pero el plato perderá carácter.

Aliño

  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 2 cucharaditas de azúcar morena
  • 1/4 de taza de zumo de lima (o de limón no muy maduro)
  • 1 cucharada de vinagre de arroz (o de jerez)
  • 2 cucharadas de hierba de limón en rodajas (solo parte blanca)

Ensalada

  • 100 g de fideos celofán de judías mung (o de arroz)
  • 2 pepinos de piel fina
  • 2 zanahorias en tiritas
  • 1 taza de brotes de soja
  • 1 cebolla morada en rodajas finas
  • 1/2 taza de cilantro fresco picado (o perejil)
  • 1/2 taza de menta fresca picada
  • 1/4 de taza de cacahuetes tostados, picados
  • hojas de lechuga para servir

Preparación

  1. Batir los ingredientes del aliño en un bol y reservar.
  2. Poner los fideos en un recipiente que resista el calor y cubrirlos con agua hirviendo. Dejar en remojo de 3 a 5 minutos, escurrirlos y cortarlos con unas tijeras en trozos no muy largos.
  3. Ponerlos en el bol con el aliño y remover bien.
  4. Cortar los pepinos en tiras anchas y finas y añadirlos al bol con la zanahoria junto con la zanahoria, los brotes, la cebolla, el cilantro, la menta y casi todo el cacahuete
  5. Remover con cuidado, poner las hojas de lechuga en un recipiente de servicio, cubrir con la ensalada y espolvorear con el resto de los cacahuetes.


Fuente: Cocina vegetariana rápida, de Anne Wilson

viernes, 10 de mayo de 2013

Ensalada primaveral completa


Una rebanada de buen pan y el juego está hecho

Las alcachofas y patatas



  • Limpiar las alcachofas dejando solamente la parte tierna, incluido el tallo pelado.
    Cortar en láminas de 3-4 milímetros y pasar 1 minuto por agua hirviendo con sal y un buen chorro de zumo de limón.
  • Retirar con un colador de fritos y sumergir inmediatamente en un bol con agua fría y cubitos de hielo. Cuando se templen, escurrirlas bien y dejarlas orear sobre papel absorbente.
  • Añadir una cucharadita de margarina al agua de cocción y echar los cubos de patata. Retirarlos cuando estén en su punto.
  • Mezclar las patatas con las alcachofas y aliñar con sal, pimienta, aceite de oliva y mejorana.


Los tomates rellenos


 

La crema de garbanzos:

  • Lavar y escurrir 150 g de garbanzos envasados.
  • Triturarlos con un pasapurés para quitarles las pieles (quedan más finos y digestibles).
  • Mezclarlos con 1 cucharadita colmada de mostaza con los granitos, 1 cucharadita escasa de piel de naranja rallada, 1 cucharada de zumo de naranja, 1 cucharada de copos de levadura dietética, 1 chorrito de aceite de oliva y otro de jugo Maggi.
    Aligerar con leche vegetal si es necesario y salpimentar al gusto.
  • Meter la crema en una manga pastelera con boquilla fina rizada.
  • Poner los tomates boca abajo y hacerles dos cortes en cruz profundos, separar un poco los gajos con las manos y rellenarlos con abundante crema de garbanzo.
  • Servir todo sobre hojas de lechuga, regar con más aceite y completar con aceitunas negras y unas hojas de perejil.

Si sobra crema de garbanzos...

Ponerla aparte para untar pan o galletas, ¡está buenísima! 


oooooOooooo

Si se dosifica el aceite, esta ensalada es adecuada para dietas porque es muy saciante.



jueves, 27 de diciembre de 2012

Rollitos de "caviar de verduras" en láminas de puerro



En Italia se suele llamar caviale di verdure a una mezcla variable de hortalizas muy picaditas y mezcladas con distintos ingredientes y aliños. Se utilizan para untar rebanadas de pan, para rellenar blinis o como guarnición.
Este lo usé como relleno de láminas de puerro en una ensalada que llevaba canónigos, tomates cherry y ajos confitados de Cocinando con Cris, cuadraditos de queso vegano picante y los rollitos cortados en bocados y coronados con coulis de tomate. Los canónigos apenas pulverizados con vinagre blanco dulce, todo rociado con un hilo de aceite y espolvoreado con zumaque.
Vamos a la receta:

Ingredientes del "caviar"
  • 1 patata grande
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla mediana-grande
  • 70 g de pepinillos en vinagre
  • 1 cucharadita de alcaparras en vinagre
  • aceite de oliva
  • sal, pimienta, perejil fresco y eneldo fresco o seco


Preparación
  • Pela la patata y cuécela en agua salada.
  • Pica por separado los pepinillos, la cebolla y la zanahoria (lo puedes hacer en una picadora eléctrica pequeña, con movimiento intermitente y sin dejar que se conviertan en pasta).
  • Tuesta la cebolla con los pepinillos en una sartén con aceite de oliva y retíralos.
  • Tuesta la zanahoria en la misma sartén.
  • Aplasta la patata en trocitos pequeños (sin hacerla puré) y mézclala con el resto de las verduras con su aceite y las alcaparras. Añade todos los condimentos, deja enfriar y ajusta los sabores si es necesario: tiene que quedar muy sabroso y ligeramente picante.


Los rollitos de puerro

  1. Corta dos puerros grandes dejando solamente la parte blanca. Haz un corte longitudinal, sin llegar al centro, y quita las láminas exteriores más gruesas (no más de cuatro). No uses las interiores porque son muy tiernas y se pueden romper al enrollarlas.
  2. Blanquea las láminas de puerro en agua salada hirviendo hasta que queden tiernas pero resistentes (generalmente lleva menos de un minuto). Retíralas, déjalas enfriar y extiéndelas sobre un paño de cocina para que se sequen.


  3. Acomoda una lámina de puerro sobre una esterilla de esas para hacer sushi, con el lado largo frente a ti.
    Atención: en las tiendas de gastronomía o en los bares de sushi te cobrarán la esterilla de 4 a 5 euros, mientras que en los bazares chinos las venden como mantelitos individuales a 1 euro. Y doy fe de que son las mismas.
  4. Pon tres cucharadas de relleno a lo ancho sobre la lámina de puerro, sin llegar a los bordes, y compáctalo con los dedos...

    (con un poco de esfuerzo se ve la lámina sobre la esterilla)

    enrolla la primera vuelta y apriétala hacia atrás con el borde de la esterilla, sosteniendo el extremo libre de la lámina de puerro con la otra mano como para hacer sushi.

  5. Termina de enrollar y haz lo mismo hasta completar la cantidad de rollitos. Ponlos en un recipiente hermético y guárdalos en la nevera hasta tres días.

  6. Retíralos, córtalos en bocados con un cuchillo bien afilado y sírvelos con el coulis de tomate o como prefieras.

    Por supuesto, también se pueden enrollar con manos de ángel y sin la esterilla.

    -o-o-O-o-o-
Te recomiendo la ensalada porque está deliciosa y causa muy buena impresión.
Los cherry confitados son una pasada, fáciles de hacer y con un sabor muy especial. Además tiene razón Cris, el aceite que queda es un bonus.