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domingo, 12 de noviembre de 2017

Sopas calientes 3minutos (crudas o cocidas)




Estas batidoras pequeñas y potentes han marcado un punto de inflexión en mi cocina: hortalizas picadas para rehogar, batidos de frutas; especias, legumbres y cereales molidos y, ahora, sopas invernales en tres minutos.

El frío pide sopa, mejor si es cremosa y consistente, pero hervir las verduras y triturarlas no es negocio, ¡la sopa la quiero ahora y sin tantas historias! Y mucho mejor si es de verduras y frutas crudas, con todas sus vitaminas para atajar resfriados y demás compañeros del invierno. Y aquí, una vez más, viene mi bati a salvarme. Os doy un par de ideas y espero las vuestras.

miércoles, 17 de mayo de 2017

viernes, 17 de febrero de 2017

Crema fácil de hojas de coliflor


Rica y casi gratis

Tiempo atrás puse una receta de crema de coliflor con sus hojas que os recomiendo, ahora vuelvo al tema con una versión más rápida y sencilla que también merece.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Hinojo con sabores orientales


Más que "sabores orientales" tendría que decir "productos orientales", porque el resultado es muy familiar al paladar occidental. También por ese motivo, puedes sustituir los ingredientes exóticos por otros de sabor similar que tengas en casa.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Endibias braseadas con granada


Es tiempo de granadas, son muy saludables y están buenísimas en infinidad de combinaciones, compra muchas y después piensa cómo usarlas.
Este plato tiene caliente y frío, dulce y ácido, crudo y cocido, para no aburrirse.

martes, 26 de abril de 2016

Fritos de acelga con salsa de kiwi



He leído que tomar fritos de vez en cuando es bueno porque estimula la secreción de bilis, y por supuesto he decidido creérmelo. Estas son las clásicas pencas de acelga rebozadas, pero las hemos acicalado con una salsita agridulce que es probarla y querer más.

martes, 19 de abril de 2016

Bok choy con salsa roja de yogur


Una mezcla chino-hindú con toques personales que los puristas sabrán disculpar


El bok choy o pak choy es una hortaliza china que recuerda lejanamente a la acelga tierna. Ya lo he puesto en otras recetas y vendrán más porque ahora se consigue en tiendas convencionales, por ejemplo en Aldi y cada vez en más en las fruterías de barrio.
Para mi gusto, el mejor modo de prepararlo es en un medio húmedo porque así no se secan las hojas. Por ejemplo, directamente en una salsa de tomate o, como en este caso, al vapor.

Esta vez lo he acompañado con una salsa inspirada en la Tikka Masala de la cocina hindú, cuyo sabor ácido se combina muy bien con esta verdura. 

Para más datos, la salsa y el plato entero son muy bajos en calorías y aptos para la dieta de Weight Watchers.

sábado, 6 de febrero de 2016

viernes, 15 de enero de 2016

Alcachofas rellenas sabrosas


Pues eso, sabrosas

Mi marido no es como yo. Él come para vivir, aprecia la buena cocina con una cierta equidistancia y no está siempre buscando cosas nuevas para masticar. Sus elogios suelen ser "qué bueno está esto", sin superlativos. Pero estas alcachofas le hicieron perder la impasibilidad, las elogió a cada bocado, las recordó a lo largo del día y me pidió que las hiciera otra vez. Mejor aval que ese no os puedo dar.

Las alcachofas


  • Lava 3 o 4 alcachofas, quítales todas las partes duras, córtalas en dos a lo largo y retira la pelusa si la tienen. A medida que trabajes, ve sumergiéndolas en agua donde hayas disuelto un poco de harina, para que no se oscurezcan.
  • Cuécelas en la misma agua hasta que estén hechas pero bien consistentes. Déjalas escurrir sobre papel de cocina.

El relleno

  • Bate 150 g tofu con un yogur de soja hasta obtener una crema lisa.
    En vez de tofu y yogur de soja puedes usar una cantidad equivalente de miga de pan mojada en leche vegetal y estrujada, pero el tofu le da una consistencia más compacta y agradable.
  • Añade 3-4 cucharadas de zumo de limón y pimienta molida.
  • Mezcla con la crema: 4 tomates secos y un puñado de setas secas (todo cortado en trozos pequeños), 1 o 2 dientes de ajo triturados y perejil picado.



  • Deja reposar el relleno una hora como mínimo para que los tomates y las setas se hidraten y los sabores se mezclen entre sí. Añade sal si es necesario, aunque los tomates ya habrán aportado la suya.

El montaje

  • Pon el relleno en una manga con boquilla lisa y gruesa y repártelo entre las hojas y en la superficie de las alcachofas.

Hasta aquí las puedes preparar de antemano y guardarlas cubiertas con film en la nevera.

  • Riega las alcachofas rellenas con aceite y ponlas en el horno precalentado a 200 ºC hasta que tengan un bonito color dorado.


  • Si te sobra relleno, puedes hacer unas empanadillas de pasta filo o de hojaldre para acompañar.



lunes, 14 de diciembre de 2015

Cocina fácil: arroz con hinojo y pasas


  No hay excusas: se hace solo y está buenísimo



  • Lava un bulbo de hinojo, quítale la parte más oscura de la raíz y deséchala. Reserva las hojitas verdes y pica todo lo demás en trozos de 1 cm, incluidos los tallos y las capas exteriores que estén en buen estado.
  • Pon el hinojo troceado en una sartén grande con el fondo cubierto de aceite de oliva.



  • Comienza a rehogar el hinojo a fuego moderado. Añade una cebolla mediana picada fina y continúa la cocción hasta que las verduras estén traslúcidas.


  • Agrega a la sartén un puñado de uvas pasas, media cucharadita de semillas de hinojo, una taza de arroz blanco largo y dos tazas de agua.
  • Sazona con sal y pimienta.








  • Sube el fuego y, cuando el agua hierva a borbotones, coloca una tapadera que calce bien. Cubre todas las posibles salidas de vapor, por ejemplo con cinta adhesiva.
  • Baja el fuego al mínimo y deja cocer el arroz durante 20 minutos sin tocarlo.
    El fuego debe ser muy bajo. Si tienes una cocina de gas y el mínimo es muy alto, baja la llama en el sentido del cierre hasta el mínimo posible sin que se apague.





  • Al cabo de los 20 minutos, apaga el fuego, destapa la sartén, cúbrela con un paño de cocina limpio y coloca otra vez la tapadera.
  • Deja 10 minutos en reposo, destapa, esponja el arroz con un tenedor y sírvelo con las "plumitas" de hinojo que habías reservado.



Fuente: www.epicurious.com

viernes, 11 de diciembre de 2015

Revuelto de ajetes jugoso



Para este plato usé los mismos ajos chinos que en estas Berenjenas chinas con ajos, pero lo puedes hacer con los ajos tiernos de toda la vida o con otras verduras, como calabacín, brócoli o puerro.


  • Corta 5 ajos chinos en taquitos y reserva uno (en total, equivalen a 2-3 manojos de ajos tiernos comunes).
  • Desmigaja una rebanada gorda de tofu duro.


Ajetes chinos: ¡son larguísimos y se come todo!


  • Rehoga los ajos en aceite durante un minuto, añade el tofu desmigajado y dale unas vueltas hasta que se integre.
  • Mezcla: 100 ml de agua + 1 cucharada de fécula de maíz + cúrcuma hasta conseguir el color del huevo batido.
  • Vierte el líquido en la sartén y remueve a fuego bajo solo unos segundos hasta que cuaje sin llegar a endurecerse.
  • Añade sal, pimienta y el ajo crudo que habías reservado, también cortado en taquitos.
  • Remueve y sirve con patatas doradas.
---- Para hacer las patatas: lava dos patatasde buen tamaño, pínchalas, envuélvelas enteras en film y cuécelas 2-3 minutos en el microondas. Retíralas, pélalas, córtalas en rebanadas y termina de hacerlas en una sartén con aceite.



Con el tofu y la maicena queda cremoso y baveux como si llevara huevo

jueves, 3 de diciembre de 2015

Berenjenas chinas con ajos

 ¿Es una salchicha? ¿Es una serpiente?
¡No, es una berenjena china!

El hecho de no tener un supermercado chino en mi pueblo le pone ribetes de dolor y aventura a mi vida. Cuando voy a mi súper de la calle Ali Bey, disfruto y sufro al mismo tiempo. Tantas cosas y no poder traérmelas todas, despedirme de ellas sin saber hasta cuándo. Me veo con sombrero y gabardina, aferrada al chico de la verdulería, diciéndole "¿Nuestro amor no importa?" Y él que me contesta "Siempre nos quedará Barcelona".

Pues bien, "The last time I saw Barcelona" me enamoré de estas berenjenas ofídicas (o escatológicas, según se miren) y nos las trajimos junto a unos ajetes chinos que llenaron de olor el tren y de placer nuestras papilas. Salió esto, inspirado en las berenjenas con ajo de los restaurantes chinos.


 Las berenjenas son bonitas como para ponerlas en un florero

  • Por esta vez, ponlas en el microondas de una en una, alrededor de un minuto, hasta que estén lo suficientemente flexibles para enrollarlas. 
  • Sujeta los rollos con una brocheta y resérvalos.


  • Calienta aceite de semillas en una sartén y tuesta suavemente los rollos de berenjena, de ambos lados, hasta que la piel quede crujiente pero sin quemarse.
    ¡Cuidado, que salpican!
  • Retira los rollos y mantenlos al calor.



  • Pela y trocea 4 tallos de hierba limón (lemon grass) y rehógalos en la misma sartén.
  • Cuando la hierba limón esté casi hecha, añade 5-6 ajos chinos, también cortados en taquitos, y guindilla en escamas (ají molido) a tu gusto.
  • Rehoga un minuto o dos, hasta que los ajos estén tiernos pero crujientes.
 

  • Disuelve 1 cucharada de fécula de maíz (maicena) en 50 ml de agua + 50 ml de salsa de soja (mejor si es china). Vierte esta preparación sobre las verduras y remueve hasta que espese. Añade un poco más de agua si hace falta.
  • Mientras tanto pon a hervir agua, echa 150 g de pasta china de arroz y apaga el fuego. Remueve la pasta con un tenedor para separarla y déjala en remojo hasta que se ablande (mira las instrucciones en el envase o, mejor, pruébala). Escúrrela y remuévela con un hilo de aceite de semillas.
  • Riega las berenjenas con un poco de líquido de la salsa y echa el resto de verdura y salsa arriba de la pasta.

Apunte de última hora: Aldi tiene ajos chinos y también bok choy. Este supermercado se merece visitas frecuentes, la calidad y variedad de la verdura y la fruta es muy superior al promedio de las grandes superficies.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Sándwiches de calabacín y champiñones al balsámico



Como la Ensalada de mango con aliño de sésamo y wasabi de la entrada anterior, también este plato está inspirado en uno que tomé en Mandioca Tapioca, un restaurante vegetariano de Mataró que tiene un mérito poco usual: la mayoría de sus clientes no son vegetarianos. Una demostración de que la buena cocina gusta a todos y no es necesario que lleve carnes.
Mandioca Tapioca está en la parte antigua de la ciudad, muy cerca de la catedral. La zona es peatonal pero hay aparcamientos públicos a poca distancia. El local es muy acogedor, la atención es buena y los platos están hechos con mimo. La carta es variada y entre semana tiene menú, que siempre incluye una opción vegana. Conviene reservar.

Ahora vamos a la receta, para dos personas.

Lo primero es la reducción de vinagre balsámico, que no es la que venden en el supermercado. Esta la hacemos en casa y no es dulce sino ácida, con un sabor muy agradable. La puedes hacer varios días antes y en más cantidad, las que pongo son solamente para esta receta.
  • Pon 100 ml de vinagre balsámico en un cazo pequeño y hazlo hervir hasta que se reduzca a la mitad.
  • Échale una pizca de goma xantana (recogida con la punta del mango de una cucharilla), bate hasta que espese y deja enfriar. Si el cazo es pequeñito, puedes usar un batidor de leche para capuchino, de esos con pila que cuestan 1 € en Ikea.
  • Si no tienes goma xantana, puedes añadir la misma cantidad de Maizena instantánea y hervir unos segundos más, pero mejor cómprate antes la xantana que te divertirás un montón.

Mira qué bien dibuja la reducción una vez fría


  • Rebana dos calabacines grandes en doce rodajas oblicuas de 1,5 cm.

  • Corta 10 champiñones en rodajas y después en juliana fina.
  • Rehógalos en una sartén con aceite de oliva y sal hasta que estén bien encogidos y secos, añade un buen chorro de la reducción de balsámico, pimienta y eneldo.
 



  • Rocía con aceite una fuente para horno y acomoda dentro los sándwiches: una rodaja de calabacín, arriba una cucharada de champiñones, otra rodaja de calabacín y un copete de champiñones.
  • Pon en los rincones unas láminas de champiñón enteras y, si lo deseas, una patata cocida, fría y cortada en cubos pequeños.
  • Salpimienta, rocía todo con más aceite y hornea a temperatura moderada 15 minutos o hasta que los calabacines estén cocidos pero muy consistentes.
  • Sirve los sándwiches sobre un dibujo de reducción de balsámico y decora con las láminas de champiñón y los taquitos de patata.

¡Gracias, Pilar y José, por la invitación y la compañía!

lunes, 29 de junio de 2015

Bok choy en crema de patatas con salsa de manzana



Bok choy o pak choy, esta hortaliza llegada de China ya se cultiva en España y no se vende solamente en tiendas orientales sino también en cadenas tradicionales, como los supermercados Aldi. Pariente de las coles y de la mostaza, tiene un sabor muy familiar para el paladar occidental y admite muchas variantes de preparación. Como orientación para quienes no la hayan probado, se la puede asimilar a las acelgas tiernas. Y, por supuesto, ¡no vale solamente para la cocina china!

Los bok choy

  • Lávalos, córtalos en dos mitades a lo largo y ponlas a rehogar suavemente, con el corte hacia abajo, en una cazuela de fondo grueso con poquísimo aceite.





  • Dales la vuelta y apoya las hojas de cada uno en el tallo de otro, formando un cuadrado como en aquel juego infantil llamado "la sillita de la reina" o "la sillita de oro". Esto hará que el tallo quede bien cocido y las hojas no se quemen.
  • Sala los bok choy, vierte un dedo de agua en la cazuela y cocina parcialmente tapado hasta que los tallos se terminen de hacer.



La crema de patatas

  • Pela dos patatas medianas, cuécelas en el agua justa hasta que estén tiernas y bátelas con un poco de agua de cocción, sal y una cucharada de margarina.

 

La salsa de manzana

Para dos bok choy:
  • Pela una manzana golden pequeña, córtala en cubitos y ponla a rehogar en un cazo pequeño con una cucharada de margarina.
  • Remueve durante un minuto, retira un tercio de los cubitos y resérvalos.


  • Echa en la cazuela un poco de agua, un chorro generoso de zumo de limón, una pizca de sal, otra de pimienta blanca molida y una cucharada de pimienta rosa.
  • Continúa la cocción y, cuando la manzana esté blandita, añade los cubitos que habías retirado y una o dos cucharadas de nata vegetal. Deja unos minutos más para que se caliente todo y apaga el fuego. 

 

Presentación

  • Cubre el fondo de una fuente con la crema de patata, acomoda arriba los bok choy y cúbrelos con la salsa de manzanas.

Si te ha gustado esta verdura, también puedes probar los Bok choy con verduritas y judías o estos Bok choy en salsa con tofu y pasta de arroz.

lunes, 27 de abril de 2015

Fritada de pan y garbanzos con grelos


Un plato toscano dedicado
también a los amigos gallegos

Llega la primavera y llegan los nabos, solo que este año han venido vestidos de fiesta. Por milagro de algún santo toscano (quizá el mismísimo San Gimignano), se consiguen con todos sus tallos y sus hojas (grelos, nabizas), tiernos y dulces. No te los dejes escapar.



  • Antes de nada, tienes que encontrar unos nabos frescos y frondosos como estos que descubrí en Alcampo de Diagonal Mar (Barcelona). Si vives en Galicia, esta recomendación no te hace falta.


  • Corta los grelos y prueba un tallo, si está tierno, mételos en la vaporera solo hasta que pierdan rigidez. ¡No dejes que se pasen!






  • Corta dos o tres rebanadas de pan en cubos. Lo ideal es un pan de campo compacto, incluso de un par de días atrás, pero hasta un socorrido pan de molde hará lo suyo.
  • Fríe el pan en dos dedos de aceite de oliva junto con un buen puñado de garbanzos cocidos y unas ramitas de romero fresco, removiendo, hasta que se doren bien por todas las partes.


  • Sirve la fritada con los grelos aparte, aderezados con unos granitos de sal, un golpe de vinagre blanco con pulverizador y muy poco aceite. O mézclalo todo, que no es la forma tradicional pero es más práctica y muy sabrosa.
No es light de ligero pero sí de luz, ¡porque te hará brillar los ojos!


martes, 17 de marzo de 2015

Alubias rojas con nabos (cocina india)


Este plato nos arrancó varios uaau,
¡no te lo pierdas!

Hace tiempo que tengo esta receta y aún no la había probado, gran error porque está increíblemente buena, con un sabor diferente e inesperado.
Gracias a quien puso la receta en Internet porque le debo un momento de alegría familiar. La receta ha desaparecido, por eso no puedo agradecerla directamente.
Gracias a mi vecinamiga Celia, que hizo esta preciosa versión textil de la rueda de medicina de los indios navajos. Hace años participé en la creación de una rueda, guiada por Quico Barranco, en la finca de Vegetalia. Desde ese momento empecé a hacerlas en casa, en los bosques y donde cayeran. Hasta que la buena de Celia, profesora de patchwork y compasiva con los enfermos de rueditis, se me apareció con esta monada de regalo. Un beso por cada puntada, Celia.
Gracias a la Madre de todos, la Tierra con su tierra que nos dan tanta vida. Y a los agricultores que procrean sus frutos.
Gracias a vosotros, que leéis el blog, porque también sois una rueda de energía.

Y ahora, ¡a cocinar!

Ingredientes para cuatro tazones medianos
  • 300 g de alubias rojas cocidas
    Lo ideal es cocerlas en casa para utilizar el agua en la receta. También puedes utilizar alubias de bote con su líquido de conserva, no será lo mismo pero darán el pego. ¡Y la próxima vez las cueces en casa!
  • 4 nabos medianos
  • 1 cucharadita colmada de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 4 cucharadas de aceite de semillas
  • 1 cebolla mediana cortada en tiras finas
  • 3 dientes de ajo triturados
  • sal y guindilla (ají molido, chile) a voluntad
  • agua de cocción de las alubias

Preparación 

♦ Pela los nabos y córtalos en cuatro partes cada uno.
♦ Mezcla el jengibre, la cúrcuma y la guindilla en un recipiente, añade unas cucharadas del agua de cocción de las alubias y haz una crema.
♦ Pon el aceite en una cazuela mediana y rehoga los nabos, removiendo, hasta que se doren ligeramente. Retíralos con una espumadera y resérvalos.
♦ En el mismo aceite, sofríe la cebolla y el ajo hasta que comiencen a tostarse.
♦ Baja el fuego y añade la crema de especias, las alubias, la sal y agua de cocción de las alubias hasta casi cubrir.
♦ Cocina a fuego bajo durante media hora, removiendo de vez en cuando.
♦ Sirve el plato con pan tostado.


Rueda de medicina en patchwork


sábado, 7 de marzo de 2015

Rollitos de hinojo y manzana con salsa de mostaza



A diferencia de Italia y Francia, donde el consumo del hinojo está más generalizado, en España cuesta encontrarlo y, cuando se encuentra, no suele estar fresco. Estos fueron un hallazgo inesperado en Aldi, que día tras día mejora su oferta con verduras y frutas variadas, económicas y de buena calidad. En casa fue fiesta y te invito a compartirla.

Para cinco crepes, mezcla:

  • 4 cucharadas colmadas de harina común
  • 2 cucharadas colmadas de harina de garbanzo
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • una pizca de sal
  • Echa poco a poco unos 200 ml de agua, removiendo, hasta obtener una masa bastante líquida y sin grumos.
  • Añade 2 cucharadas de aceite de oliva, mezcla bien y deja en reposo media hora.

Mientras tanto, prepara el relleno

  • Parte un hinojo grande por la mitad a lo largo, córtale los tallos duros, quítale las hojas exteriores si están feas y la parte oscura del tronco. 
  • Retira el corazón y resérvalo.
  • Corta las mitades del hinojo en cubitos y rehógalos en margarina o aceite hasta que comiencen a ponerse traslúcidos.
  • Añade media manzana Golden pelada y cortada en cubitos (reserva la piel), un chorrito de zumo de limón, la piel rallada de medio limón, 1 cucharadita de jengibre en polvo, sal y pimienta.  
  • Tapa la sartén y cocina hasta que la manzana comience a deshacerse y el hinojo esté tierno.
  • Añade cuatro cucharadas de la salsa de mostaza sin terminar (mira más abajo en la receta de la salsa) y reserva.

El corazón del hinojo



  • Sepáralo en gajos (déjales las hojitas que tengan) y alíñalos con zumo de limón, aceite de oliva y pimienta negra molida gruesa.
  • Déjalos marinar, removiendo de vez en cuando.

 

  

Las crepes


  • Mezcla bien la masa y vierte uno o dos cacillos en una sartén antiadherente y limpia. Puedes utilizar una rasqueta alisadora como la de la foto, al principio cuesta pero una vez que la domas resulta muy práctica, sobre todo si usas una crepera de borde bajo.


  • A medida que haces las crepes, ve apilándolas en un plato para que se humedezcan y no se quiebren al doblarlas. No hace falta añadir aceite entre una y otra porque la masa ya lo lleva.


La salsa de mostaza

  • Pica una cebolla pequeña y rehógala en aceite hasta que tueste ligeramente.
  • Añade 2 cucharadas de harina y remueve durante un par de minutos.
  • Vierte poco a poco 2 tazas de caldo vegetal, removiendo, 1 cucharada de mostaza antigua (con los granitos), sal y pimienta. 
---- Añade cuatro cucharadas de esta preparación al relleno ----
  • Bate la salsa y agrégale otra cucharada de mostaza y una cucharada rasa de Maridaje del Chef de manzana y romero de Hero (optativo, lo puedes reemplazar por compota de manzana e incluso omitirlo).

La piel de manzana

  • Córtala en tiritas muy finas, rebózalas en harina Yolanda o cualquier otra para rebozar sin huevo, sacude el exceso de harina y fríelas en aceite profundo hasta que estén crujientes.

 

Terminación


  • Pon una cucharada abundante de relleno cerca del borde de una crepe, dobla una vuelta hacia delante, gira los bordes laterales hacia el centro (como para hacer rollitos primavera) y termina de enrollar.

 


  • Pincela los rollitos con aceite o margarina y hornéalos a temperatura moderada hasta que estén ligeramente crujientes.
  • Pon dos rollitos en cada plato, chorréalos con la salsa y corónalos con la piel de manzana frita.
  • Añade los corazones de hinojo aliñados, espolvoreados a último momento con unos granitos de sal.
  • Sirve el resto de la salsa en una salsera y, si bebes alcohol, acompaña el plato con una buena sidra seca.



domingo, 1 de marzo de 2015

Nabos rebozados con "salsa" moruna

Como decimos todos los años, 
"los nabos no son solamente para el caldo"




  • Prepara una masa sin grumos con 50 g de harina de arroz, 150 g de harina de trigo común, media cucharadita de bicarbonato y 300 ml de agua muy fría.
  • Pela nabos pequeños, córtalos en rodajas y échalos en la masa, removiendo para que se cubran bien.



 
  •  Fríe las rodajas de ambos lados en aceite de semillas a temperatura moderada-alta para que la masa se dore y el nabo quede ligeramente crujiente.
  • Escúrrelas sobre papel absorbente y espolvoréalas con sal fina desde lo alto.




  • Sirve enseguida, como aperitivo o entrante, con una ensaladilla cortada muy fina (lo que los estadounidenses llaman "salsa") hecha con: una naranja pelada, 1 tomate pequeño, 1 bulbo pequeño de cebolleta, 1 trozo de pimiento rojo y 6-8 aceitunas negras, aliñada con vinagre de manzana, poca sal, bastante pimienta negra y cilantro (o perejil) picado.




sábado, 24 de enero de 2015

Bok choy con verduritas y judías aliñadas

Las verduras chinas no valen solamente
para la cocina china

El bok choy o pak choy es una de las verduras chinas que más me gustan. Ya os he hablado de ella, por ejemplo aquí, y no lo hago más a menudo porque tengo que viajar 30 km para comprarlo. De todas formas, creo que pronto lo tendremos en las grandes superficies y hasta en las fruterías de barrio, solo falta que más gente lo pruebe y lo pida. Porque probarlo es pedirlo.

Si no lo tienes a mano, puedes utilizar acelgas tiernas, espinacas o escarola.

  • Corta un puerro y dos zanahorias en tiritas a lo largo y rebánales la base a los bok choy para separar las hojas.
  • Rehoga las zanahorias en una sartén grande con aceite de oliva. Cuando pierdan rigidez, añade los puerros y un trozo de 5 cm de jengibre fresco en juliana fina. Continúa la cocción hasta que todo esté hecho pero aún crujiente. Retira el salteado de la sartén y mantenlo caliente.
  • En la misma sartén, pasa uno o dos minutos los bok choy con cuidado de que no se tuesten las hojas.
  • Añade las zanahorias y el puerro reservados, echa un chorro de vinagre balsámico, dos dedos de agua y Bisto o fécula disuelta en agua. Remueve y deja que el líquido espese.
  • Aparte, enjuaga unas judías blancas de bote y alíñalas con pimentón, "ají molido" (guindilla típica de Argentina, se consigue en la sección internacional de las grandes superficies), vinagre de malta y aceite de oliva. Caliéntalas en el microondas.
  • Sirve el bok choy espolvoreado con semillas de sésamo y acompañado de las verduritas y las judías.
  • Con una rebanada de pan y una fruta, es una comida completa.
El ají molido es muy sabroso y menos picante que las guindillas europeas, por lo cual se puede poner más cantidad.


sábado, 10 de enero de 2015

Cogollos marineros


Dos salsas contrapuestas que se mezclan en el plato
unidas por el sabor a mar

Los concursos también educan: en Ahora caigo me enteré de que el mar huele a mar por la presencia de las algas. Algo similar sucede con la salsa marinera, que no lleva ingredientes marinos sino que adquiere el sabor de los animales de pesca que se suelen cocer en ella. Aquí hemos cambiado los animales por el "extracto de mar" y ha quedado para chuparse los dedos.

La salsa marinera

  • Pon aceite de oliva en una cazuela mediana y rehoga despacio una cebolla picada fina, con una pizca de azúcar, hasta que comience a tostarse.
  • Añade dos dientes de ajo triturados y cocina un momento más.
  • Echa medio vaso de vino blanco seco y deja que se evapore el alcohol.
  • Añade tres cucharadas de salsa de tomate envasada, una cucharada de concentrado de tomate y medio vaso de agua con una cucharada de maicena disuelta.
  • Condimenta con sal (poca, mejor corregir al final) y guindilla en escamas.
  • Cuece a fuego muy bajo hasta que la salsa quede espesa y sabrosa.

 

El puerro (optativo)

  • Corta un puerro grande a lo largo, separa las hojas y cuécelas en agua solo hasta que queden flexibles.
  • Escúrrelas y resérvalas.

 

El relleno de los cogollos (bechamel con algas)

  • Calienta en un cazo dos cucharadas de margarina, añade dos cucharadas de harina común y cocina removiendo durante tres minutos como mínimo hasta que tenga un color avellanado y huela ligeramente a galleta, lo que significará que la harina está cocida.
  • Vierte poco a poco 300 ml de leche vegetal (en este caso no recomiendo la de avena porque es dulzona) mientras remueves con unas varillas, hasta que la salsa quede espesa y sin grumos.
  • Condimenta con sal, pimienta negra y eneldo.
  • Agrega un puñadito de algas espagueti de mar, remueve y deja templar.
    (He corregido la cantidad de algas que puse originalmente, pido mil disculpas por mi error y agradezco a Mijú por hacérmelo notar).

 

Montaje, cocción y presentación

  • Lava y seca dos cogollos grandes de lechuga (o cuatro pequeños) sin quitarles la punta del tronco.
  • Separa un poco las hojas y rellena con la bechamel, que ya estará más espesa.



 

  • Envuelve cada cogollo con las hojas de puerro y átalos con un cordel. También puedes atarlos sin el puerro, con cuidado de que la bechamel quede bien escondida para que no se escape en la salsa durante la cocción.
  • Ponlos en la cazuela con la salsa marinera y echa unos trocitos de algas alrededor.

  • Cocina de ambos lados a fuego bajo hasta que los cogollos se calienten bien por dentro y se tiernicen sin deshacerse.
  • Quítales el cordel y añade perejil picado a la salsa.
  • Sirve los cogollos con abundante salsa, espolvoreados con más perejil y acompañados en el mismo plato con pasta corta aliñada solamente con aceite, que se enriquecerá con la salsa de tomate y con la bechamel que suelten los cogollos.