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viernes, 15 de septiembre de 2017

Arroz crujiente

A mitad de camino entre el arroz al horno y las migas de pastor

Esto salió sobre la marcha y no estaba pensado para el blog, pero nos gustó tanto que lo repetimos y aquí está, acompañado con unas berenjenas a la italiana. Por si te interesan, también te he puesto la receta de las berenjenas y un comentario sobre el arroz.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Patatas con "chorizo" (y cómo hacer que la soja no sepa a soja)



Este descubrimiento ha sido un cambio de era: las hamburguesas y la salsa boloñesa ya no saben a soja. ¡Mil gracias al blog Ponte Bueno por enseñarnos La soya que no sabe feo!

lunes, 30 de enero de 2017

Panaché de verduras con vinagre de mango


Sencillo, sabroso, sano y con poquísimas calorías

La estrella indiscutible de este plato es el vinagre de pulpa de mango de La Chinata, un regalo de estas Fiestas que ya tiene la ciudadanía de mi casa. Decidí probarlo en una preparación sencilla y fue sorprendente: unas gotas transformaron estas verduras en un plato estrella.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Ñoquis de otoño con notas chinas




Ingredientes chinos sobre un plato italiano, en plena emulación de Marco Polo. Además, proteína completa y un sabor delicado para las primeras reuniones al calor del hogar.

Son tres preparaciones, todas fáciles y prácticas porque se hacen por separado.
Las cantidades son para dos raciones abundantes.


Paso n.º 1: la crema de puerro

 
  • Corta 1 puerro (solo parte blanca) en rodajas y media cebolla en gajos.
  • Rehógalos suavemente en margarina y aceite.
  • Cubre con agua y cocina tapado hasta que todo esté bien tierno.


  • Bate con sal, pimienta blanca, 1 cucharadita de pimienta de Sichuan triturada, 1 cucharada de nata vegetal y un poco más de agua si hace falta.
  • Reserva la crema en un recipiente apto para el microondas.


Paso n.º 2: la salsa de calabaza, castañas y setas


  • Rehoga en una sartén grande con margarina y aceite: 200 g de calabaza en cubitos pequeños, 8-10 castañas asadas troceadas y un buen puñado de tiras de boletos secos cortadas en trozos grandes.
    Si consigues boleto fresco que esté bueno, mejor que mejor, yo no tuve esa suerte.

  • Dale un par de vueltas y échale una tacita de té caliente bastante cargado, sal y pimienta blanca.
    En este caso usé el Lapsang souchong, un té negro que se elabora con hojas ahumadas.
  • Tapa y deja al calor.


Paso n.º 3: los ñoquis de garbanzo

  • Mezcla 1 taza de harina de garbanzo con 1 taza de harina común de trigo.
  • Pon a calentar 2 tazas de agua en un cazo.
1 parte de garbanzo + 1 parte de trigo + 2 partes de agua
  • Cuando arranque el hervor, echa la mezcla de harinas al agua y cocina removiendo con una cuchara de madera hasta que se forme un bollo.


  • Vuelca el bollo caliente sobre una tabla
    enharinada e intenta compactarlo sin quemarte.

  • Cuando la masa se enfríe lo suficiente para manipularla, haz bastones, córtalos en taquitos y pásalos por un tenedor o por el utensilio especial para rizar ñoquis.



  • Pon a calentar agua en una cazuela y, cuando comience a hervir, échale sal gorda y los ñoquis.
Mientras tanto, calienta la crema de puerros en el microondas y la salsa de calabaza en la sartén.
  • En cuanto los ñoquis suban a la superficie, retíralos con un colador grande y ponlos directamente en la sartén con la salsa de calabaza.
  • Sube el fuego. Añade un cacillo del agua de cocción de los ñoquis y remueve suavemente con una espátula, de abajo hacia arriba, hasta que el líquido se reduzca y se espese.


Para el montaje:

  • Pon crema de puerro en la base del plato y arriba los ñoquis con la salsa.
  • Espolvorea con setas secas molidas (yo usé setas negras chinas) y hojas de té secas del mismo tipo que has usado para en la salsa


Sugerencias para reemplazar los ingredientes

 

EN VEZ DE                              PUEDES USAR
Pimienta de Sichuan          ->  Pimienta rosa
Té Lapsang souchong        ->  Earl Grey
Boletos                                  ->  Setas Pleurotus
Setas negras chinas secas  ->  Cualquier seta seca
Castañas asadas en casa     -> Envasadas al vacío

Y termino mostrándote mi equipo profesional para asar castañas:

La sartén es la típica con agujeros en el fondo

De la misma factoría que alumbró este molde para tortitas, asa las castañas lentamente y sin quemarlas. Si tienes una lata grande y un abrelatas, haz la prueba.
Para más soluciones personalizadas en la cocina, puedes consultar a mi compañero de piso. Discreción y precios módicos.



jueves, 24 de septiembre de 2015

Tortas de puré y setas



El otoño se merecía un paseo por el bosque con el cestito para recoger setas silvestres, pero lo he tenido que cambiar por la bolsa del súper y unas gírgolas cultivadas. Dicen que no es más feliz quien más tiene sino quien menos desea, y algo de eso habrá porque a mí este plato me ha encantado.

La receta es muy sencilla: una masa de puré y harina, un relleno de setas salteadas y un rato de horno. Con esto ya alcanza, pero si quieres puedes mirar el paso a paso.

Receta para 6 tortas

  • Pon 750 g de patatas peladas a cocer al vapor.
  • Mientras se cuecen las patatas, corta 500 g de gírgolas (pleurotus) en trozos de 2-3 cm y rehógalas en una sartén ancha con 2 cucharadas de aceite de oliva.
    Cuando se hayan encogido y comiencen a tostarse, sazona con sal, pimienta y 2 dientes de ajo picados.
    Déjalo al fuego hasta que el ajo se cocine, apaga y añade perejil fresco picado.
  • Cuando las patatas estén hechas, retíralas y pásalas por el utensilio para hacer puré, recogiéndolo en un bol grande.
    Añade 1 pellizco de sal, 1 cucharada de aceite de oliva, 4 cucharadas colmadas de harina para rebozar sin huevo y 1 cucharada colmada de harina de garbanzos. Mezcla solamente hasta unir los ingredientes y deja templar.
    Te tiene que quedar una masa suave y manejable. Si la notas muy blanda o pegajosa, añade un poco más de harina pero que sea realmente poca.
    Las masas de patata y harina no se deben trabajar mucho porque entonces la patata suelta agua, hay que añadir más harina y se endurece la masa.


  • Cuando la masa se enfríe lo suficiente para poder manejarla, ponte dos cucharadas en la palma de la mano, ahuécalas y rellena con una cucharada abundante de setas. 





  • Truqui: separa dos cucharadas de masa en el fondo del bol y aplástalas con la cuchara contra la curva donde comienza a subir la pared (parte sombreada en la foto). Te quedará cóncava y podrás utilizarla para tapar la torta.





  • Retira la tapa con la cuchara y cubre el relleno.


  •  Aprieta la bola con las dos manos para compactarla y hazla rodar entre las palmas para darle buena forma.
  • Aplasta la bola sobre la encimera y alísale los bordes, pásala por pan rallado de ambos lados y ponla en una placa de horno aceitada.


  • Rocía las tortas con un hilo aceite de oliva, espolvoréalas con otro poco de pan rallado y cocínalas en el horno precalentado a 180 ºC durante media hora o hasta que estén suavemente doradas.



  • Sírvelas con otro hilo de aceite y espolvoreadas con más perejil y unas almendras machacadas.






viernes, 24 de abril de 2015

Taller de carnes vegetales con trucos que tal vez no conozcas


Premio al que me encuentre

El sábado 11 de abril participé en un taller de carnes vegetales organizado por El Hogar Provegan en las instalaciones de Ecocentre, en Barcelona. Hasta aquí la entradilla, ahora vamos con los contenidos... y seguro que me quedaré corta.

El Hogar Provegan

Nada de activismo de salón, aquí se trabaja. El amor a los animales lo demuestran con hechos y con esfuerzo, dedicándoles tiempo y dinero propios. Tienen un santuario para animales abandonados o en peligro, hacen mil actividades y todo ello con un espíritu de alegría y buen rollo que conquista sin presionar. Hasta tal punto conquista, que hace un tiempo entré a una cena de ellos siendo vegetariana y salí vegana.
Visítalos en su página y en el blog, en Facebook y en Twitter (@eh_noticias), te los mereces y te merecen.

El dónde

Ecocentre es muchas cosas, entre ellas, una tienda exclusivamente vegana con todo lo que siempre has soñado. Mira la página, busca Botiga y verás todo lo que ofrecen, por ejemplo una variedad enorme de quesos veganos a precios accesibles (divinos los Divina Teresa) y hasta maquillaje y calzado.

La tícher

Arantxa no es una persona sino dos o tres, no por tamaño ni por volubilidad sino porque tanta energía no cabe en una sola. Muchos de vosotros la conoceréis de su blog Cómo ser vegano...¡sin morir en el intento!, y a quienes nunca lo hayan visitado os invito a hacerlo porque este terremoto, además, sabe cocinar.

El taller

Hicimos hamburguesas de soja, albóndigas de avena y choricitos de gluten con trucos. Y nos lo trajimos todo a casa, ¡tres días sin cocinar!
Trabajamos en parejas (un beso a Inés, mi compañera) y todos metimos las manos en la masa. Eso es un taller, no una persona que cocina frente a otras que mueven solamente la mano para tomar apuntes, sino una ejercitación práctica de cada asistente y de cada paso. Hasta nos mandaron los apuntes por email para que no tuviéramos que distraernos durante las preparaciones. No nos distrajimos con los apuntes pero sí con las charlas y las risas: aprendimos jugando, que es el mejor modo de aprender.

 Arantza choriceando


Y ahora... ¡los chorizos!

Receta y trucos de Arantxa

  • Mezcla en un bol grande:

- 125 g de gluten
- 2 cucharadas de pan rallado
- 1 cdta de orégano seco
- 1 cdta de ají molido (o guindilla)
- 1 cdta de pimentón dulce
- 1 cdta de pimentón picante
- 1 cda sopera de pimentón de la Vera
- 1 cda de ajo en polvo
- 1 cdta de sal
- ½ cdta de pimienta
- 20 g de arroz blanco bomba ya cocido

Truco: el arroz dará apariencia de grasa al cortar el chorizo. 

  • Mezcla bien con la mano, sobre todo el arroz.
    Que no te pase lo que a mí esta vez, que me olvidé de ponerlo y lo tuve que añadir al final, arruinando no uno sino dos trucos. Además no era bomba sino largo. No se lo cuentes a Arantxa.
  • Mezcla en un recipiente:
- 75 ml de vino tinto
- 150 ml de caldo de verduras (en casa usé caldo sabor jamón)

- 1 cdta de salsa de soja

  • Vierte los líquidos sobre los sólidos y mezcla con la mano "como araña", despacio, hasta que se forme un bollo. Si falta líquido, añade más caldo o agua.
Truco estrella: si no la amasas, la carne de gluten queda más tierna. 
 
  • Divide el bollo en 5-6 partes y haz un "churro" con cada una sobre la encimera.
Truco: no hagas el churro sobre el film porque será más complicado.
  • Corta un trozo grande de film, pon el lado largo frente a ti y acomoda el churro en el centro, casi en al borde.



  • Envuelve el churro apretado como si fuera sushi: una vuelta de film, tira hacia atrás y termina de enrollar. No te preocupes si no queda del todo compacto porque lo solucionarás más tarde.
  • Una vez envuelto el churro, átalo de un lado con un cordel bien apretado,


Truco estrella: sujeta el envoltorio por el lado sin atar y compacta el chorizo hacia abajo.
  • Ata la otra punta bien junto a la masa y, si quieres, enrolla y anuda los extremos del film para asegurarte de que no entre agua.
  • Pincha los chorizos en varias partes con un palillo de madera fino o una aguja y cuécelos en agua hirviendo alrededor de 40 minutos. 
  • Retíralos y déjalos enfriar con el film para que no se sequen. Así los puedes tener varios días en el frigo o congelarlos varios meses. Cuando llegue el momento, quítales el film y prepáralos como quieras.


En rodajas con patatas y pimientos, pero también 
fritos enteros, en bocadillos o como aperitivos
La noticia feliz: el taller permitió "comprar más material veterinario para cuidar de Mariví y Félix, entre otros, así como material de construcción para poder seguir acondicionando el santuario para todos los animales". ¿Nos vemos en los próximos?

jueves, 9 de octubre de 2014

Pasta con verduras asadas y salsa de almendras


En vista de que el verano quiere quedarse también en las fruterías, aprovechamos las últimas verduras de temporada para hacer un plato rico, nutritivo y natural.

Una hora antes de comer

- Corta en cubos de 2 cm:
  • 1 berenjena sin pelar
  • 1 calabacín grande sin pelar
  • 1 o 2 pimientos rojos
Y en trozos grandes:
  • 2-3 tomates frescos si están sabrosos o 4-5 tomates pelados envasados

- Ponlo todo en un bol y añade:
  • 6 hojas grandes de albahaca troceadas con las manos
  • 3 hojas de laurel
  • 2 cucharadas de aceite
  • sal
  • ralladura de medio limón
 - Remuévelo todo bien y vuélcalo en una bandeja de horno forrada con papel. Si algunos trozos se superponen está bien, con la cocción se encogerán.
- Mételo en horno precalentado a temperatura máxima y déjalo hasta que esté todo hecho y empiece a tostarse (de 20 a 30 minutos), no más porque se secaría.



La salsa de almendras

- Pon en la tabla de picar:
  • 40 g de almendras sin pelar
  • albahaca fresca, perejil y rúcula
 - Pícalo con cuchillo dejando pequeños tropezones de almendras para que hagan un contraste de texturas.

Picar con cuchillo es muy fácil y, a menudo, más rápido que con la batidora. El secreto es presionar la punta del cuchillo contra la tabla con una mano y, con la otra, ir cortando a medida que se gira como si la punta del cuchillo fuera la punta de un compás.

 - Pon la picada en una salsera y añádele un pellizco de sal, aceite hasta cubrir y 1 cucharada de zumo de limón bien maduro.

A mitad de cocción de las verduras

- Pon al fuego el agua de la pasta con 2-3 hojas de laurel.
- Cuando rompa a hervir, échale un poco de sal gorda y 320 g de pasta.

Para este plato utilicé los Galletti de De Cecco, un fabricante que cuida con esmero la materia prima y las técnicas de producción. Os recomiendo que probéis esta marca porque es excelente. De venta en Alcampo y otras grandes superficies.

- Cuando la pasta esté justo en su punto, escúrrela, mézclala con la verdura asada (retira antes las hojas de laurel) y échale varias cucharadas de salsa de almendras. Remueve bien para que la pasta se impregne de la salsa.
- Sírvela en los platos con un poco más de salsa y alguna hoja de albahaca fresca.

También puedes:

  • Escurrir la pasta, esparcirla en una bandeja y dejarla enfriar (sin enjuagarla).
  • Dejar templar la verdura.
  • Mezclar todo con la salsa y servirlo como ensalada.

Fuente: Sergio Barzetti

martes, 17 de septiembre de 2013

Espaguetis Menta y limón



Y espero despierto la mañana
fumándome el tiempo en la cama
llenando el espacio con tu cara
canela y carbón.
Mis manos son hielo sin tu espalda
mi frente un infierno sin tu calma
mis ojos la pena y la mirada
menta y limón.
No sé por qué, pero Roque Narvaja todavía me ablanda. Mi baldosita floja, Santa Lucía, Menta y limón.  Han pasado los años, ya no fumo tiempo ni tabaco y tengo las manos bien ocupadas. Pero aún ahora, de vez en cuando y sobre todo cuando llueve, la mirada se me pone de menta y limón.

Y ahora pasemos del corazón al estómago: estos espaguetis están buenísimos y se hacen en un santiamén. Única recomendación, usar una pasta de buena calidad porque será la protagonista. Por ejemplo la italiana De Cecco, que absorbe mejor los sabores porque es rugosa.



Para 2-3 raciones:

El limón

  • Lavar bien un limón y cortar 6-8 rodajas, quitarles las semillas y ponerlas un minuto en un cazo pequeño con agua hirviendo que solamente las cubra. Apagar el fuego, sacar las rodajas del agua, dejarlas enfriar y cortarlas en trocitos.


La menta (necesitamos dos buenos manojos)

  • Primer manojo: el aceite de menta. Esperar a que el agua del limón se temple un poco, echar las hojas de menta fresca y dejarlas 8-10 segundos removiéndolas suavemente con un tenedor, colarlas y ponerlas enseguida en un bol con agua y cubitos de hielo.
    Escurrir las hojas (sin tirar el agua) y batirlas con 100 ml de aceite de semillas, en dos o tres veces para evitar que la preparación se caliente.
    Para esta receta necesitamos un aceite suave que no cubra los sabores, por ejemplo el aceite de girasol virgen de primera presión de Carrefour (botella de vidrio, algo más de 2 €).
    La máxima de comer variado se aplica también a los aceites, siempre que sean de buena calidad. Según dicen, el de girasol es útil para los vegetarianos porque favorece la producción de colágeno.

    Truqui I: añadir el agua del cazo a la de cocción de la pasta (que ya estará en el fuego) para reforzar el sabor.
  • El otro manojo de menta: trocear las hojas con las manos y reservarlas.

La pasta

  • Cuando el agua de la pasta rompa a hervir, echar un puñadito de sal gruesa y 200 g de espaguetis. Podéis mirar estos Consejos para cocer la pasta (abajo de la receta).
  • Escurrir la pasta al dente dejándola con un poco de agua, devolverla a la olla donde la hemos cocido y agregarle enseguida el aceite de menta y los trozos de limón. Remover a fuego bajo hasta mezclar todo. Apagar el fuego, echar un chorrito de nata vegetal, un poco de pimienta negra y la menta fresca recién troceada.
  • Servir con limón fresco para que cada comensal le añada un poco de zumo a voluntad.


Truqui II: el modo más práctico de emplatar espaguetis es juntar una buena porción con un tenedor largo y enrollarla apoyada en un cacillo (cucharón) para sopa.



Para beber, os sugiero agua fresca, por supuesto con menta y limón.




martes, 30 de abril de 2013

Alcachofas ajo y limón


 Mi receta preferida de alcachofas

Antes de ponernos el delantal, mi agradecimiento a quienes me han escrito en estas semanas de ausencia. Y un abrazo especial a los nuevos seguidores, que dieron por seguro que reabriría el blog cuando yo lo dudaba.
Lamento haber desactivado los comentarios pero no iba a poder contestarlos, ahora están habilitados y no veo la hora de que volvamos a charlar.
¡Un abrazo a todos!
^^^^^^^^^^^^^^^


Esta receta es ideal para las dietas que controlan el aceite, como las de Weight Watchers-entulínea. La he probado de la manera tradicional, con la verdura rehogada solo en aceite, y con agua y aceite como te muestro ahora, y la sorpresa es que la segunda forma nos ha gustado más a todos porque las alcachofas quedan muy jugosas.

¡Y ahora, al tajo!

  • Primero limpiamos las alcachofas:
    Les quitamos las hojas duras y las torneamos con un cuchillito bien afilado para dejarles solo lo blanco. Partimos el corazón en dos mitades y cada mitad en láminas de 2-3 mm (no hace falta quitarles la pelusa). Pelamos el tallo y lo cortamos en trocitos. Después de cada corte frotamos con medio limón para que no se oscurezcan.

Atención: en este caso las frotamos con limón porque la receta lleva esta fruta. Si las preparas con otros ingredientes que no combinen bien con el limón, sumérgelas en agua fría donde hayas disuelto unas cucharadas de harina.

  • Pon en una sartén antiadherente (mejor si tiene revestimiento de piedra) 2 cucharaditas de aceite de oliva y un chorro de agua
  • Calienta y, cuando hierva, echa un diente grande de ajo por cada alcachofa (o más si lo prefieres), picado.
    Cuando el ajo esté caliente, añade las láminas de alcachofa y remueve a fuego mediano sin dejar que se sequen (vé echando más agua caliente si hace falta, tienen que quedar cubiertas hasta la mitad).
  • Salpimienta y, para cuatro alcachofas, añade la piel rallada y el zumo de un limón grande.
  • Cuando las alcachofas estén tiernas pero consistentes (unos 2-3 minutos), echa otro poco de agua caliente y una cucharada de Bisto u otro espesante.

Para espesar las salsas es muy práctico hacer un roux de harina o maicena con un medio graso (margarina o aceite). Se mezclan las dos cosas hasta formar una pasta y se va añadiendo poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. ¡Y si estás a dieta, ajo (digo maicena) y agua!

  • Apaga el fuego, corrige los sabores si hace falta y añade 10-12 hojas de estragón fresco troceadas (o ponlo seco).
  • Sirve las alcachofas con arroz o pasta.

martes, 5 de marzo de 2013

Crepes primavera


 
 Discos de masa con relleno de col y zanahoria, fritos y acompañados de salsa agridulce:
¿rollitos primavera? No, ¡crepes primavera!


Algunas cosas que cocino me gustan más que otras y esta ha sido una de ellas, sobre todo porque la hicimos en compañía y fuimos inventando sobre la marcha. El reto era partir de los rollitos primavera chinos y marchar hacia Occidente llevándonos algún ingrediente en las alforjas. Salió esto, a ver qué os parece.

Las cantidades son para cuatro crepes muy sustanciosas.

 

Las crepes

  • Bate una taza grande de harina común, media cucharadita de levadura química, media de sal y el agua necesaria para obtener una mezcla espesa pero líquida. Añade un chorro de aceite de girasol, bate hasta incorporar y deja reposar diez minutos.
  • Haz 4-5 crepes no demasiado finas en una sartén antiadherente, dejándolas cocidas pero blancas.

El relleno

  • Corta en tiras muy finas 1/4 de col rizada (o col china) sin las partes gruesas, una zanahoria y un trozo de jengibre fresco picado grueso.


  • Ponlo todo en una sartén con aceite y un poco de agua, añade uvas pasas y cocina tapado hasta que las verduras estén tiernas pero consistentes. Destapa, sube el fuego y deja que se evapore el agua.
  • Sazona con sal, pimienta y cinco especias.

La salsa

  • Pon en un cacillo: la parte blanca de un puerro pequeño cortada en rodajas, 1 cucharada de crema de soja(*), 1 cucharadita de mostaza preparada, 1 cucharadita de mermelada de fresas y bastante pimienta blanca.
  • Cubre con agua y cocina hasta que el puerro esté tierno.
  • Bate hasta alisar, añade 1 cucharadita o más de espesante (Bisto, maicena) y cuece hasta que tenga la consistencia de una crema ligera.
  • Prueba los sabores y corrige lo que haga falta.
  • Apaga el fuego, añade una nuez de margarina fría(**) (o un chorro de aceite de girasol) y bate a mano hasta que se incorpore.

El montaje

  • Distribuye una cuarta parte del relleno en cada crepe y dóblalas en cuatro.
  • Echa un poco de aceite en una sartén antiadherente y fríe lentamente las crepes hasta dorarlas de ambos lados. Retíralas y presiónalas suavemente con papel de cocina para absorber el aceite.


  • Sirve las crepes con la salsa y, si lo deseas, con unas tiritas de col y zanahoria rehogadas en aceite. Pon el resto de la salsa en una salsera para que cada comensal se añada más a su gusto.

 Casi como una lasaña


(*) La crema de soja se vende en los supermercados chinos y está hecha con soja amarilla, agua, azúcar, sal y harina de trigo. El sabor, más complejo e intenso que el de la salsa de soja, recuerda un poco al del miso. Si no la consigues, utiliza salsa de soja líquida y más espesante.



(**) La margarina fría incorporada al final da consistencia y brillo a las salsas.