sábado, 26 de marzo de 2011

Tofu ahumado en escabeche


En vez de tofu puedes poner más verduras, col rellena o lo que se te ocurra.
También puedes usar otros condimentos, como pimienta de Jamaica, bayas de enebro, tomillo, mejorana o unas ramitas de romero fresco.

En mi casa de soltera se hacía escabeche todos los años. Mi padre era un cazador empedernido (de aquellas pólvoras vienen mis lodos verdes) y cada otoño nos presentaba el espectáculo de centenares de perdices colgando de ganchos en espera de ser peladas, destripadas y cocinadas en escabeche por mi madre, que terminaba con los dedos quemados por el ajo y un rechazo visceral a las almohadas de pluma. Pero ese escabeche era el mejor del mundo y todos los parientes y amigos esperaban su bote con los dientes largos.

Y yo me lo comía. Con gusto, porque estaba buenísimo. Y mi padre me decía bien que te las comes, las pobres perdicitas que tanta pena te dan. Y yo me sentía una tonta y no podía decirle --no por temor sino porque entonces no tenía las ideas tan claras-- que lo que más me espantaba era el placer de matar, que las comía porque estaban ahí y me gustaban pero hubiese preferido que no estuvieran.

Hasta que, un buen día, me di cuenta de que lo que más me gustaba del escabeche eran la cebolla y la zanahoria. De ahí en adelante mi madre empezó a hacérmelo así y a disfrutar de la preparación, sin tener que lidiar con plumas ni menudillos ni olor a muerte. Y yo estaba de fiesta con mi escabeche personal, que mi padre se negaba a probar porque eso no es ni escabeche ni nada.

Pese a las muchas horas pasadas junto a mi madre mientras hacía escabeches, no recuerdo bien su receta y ella, pobre, ya ni recuerda que los hiciera. Pero he cosido algunas ideas sueltas y aquí va una versión aproximada.


El tofu ahumado es el que te mostré en esta entrada.

Las proporciones de líquidos son, aproximadamente: un vaso de aceite, medio de vinagre y medio de vino blanco. Esto depende del gusto y de la acidez del vinagre y del vino, así que lo mejor es ir probando y añadir de lo que falte.
Las cantidades son variables, la única condición es que, una vez envasado, el líquido lo cubra todo.

  • Pon un vaso grande de aceite de girasol en una cazuela de acero inoxidable, caliéntalo a fuego mediano y fríe los cuadrados de tofu hasta que se encojan un poco. No se tienen que tostar sino solamente perder el agua, así después absorberán mejor los sabores.

  • Retira el tofu.

  • Calienta un poco el aceite para evaporar el agua que le haya quedado. Cuando se vea límpido, echa zanahorias y cebollas cortadas bastante gruesas, sala y rehoga suavemente hasta que cambien de textura. Añade varios dientes de ajo laminados y sigue rehogando unos minutos más.

  • Pon el tofu en la cazuela junto con 1/2 vaso de vinagre blanco, 1/2 vaso de vino blanco, pimienta en grano, una cucharadita de ajedrea seca y media cucharadita de cúrcuma para levantar el color.

  • Cocina hasta que la zanahoria esté tierna pero consistente. Comprueba el punto de sal y corrige si hace falta.

  • Déjalo enfriar y guárdalo en la nevera cubierto con más aceite si hace falta.
  • Espera dos días como mínimo y sírvelo frío.



Y aquí viene lo mejor: cuando probé el tofu, le sentí un gusto familiar que no sabía precisar hasta que me di cuenta de que era... ¡a perdiz! Y comprendí que la perdiz en escabeche no sabe a perdiz sino a escabeche. Si lo haces, te preguntarán qué carne es y cómo has hecho para cortarla en unos cuadrados tan monos.



8 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho la historia del escabeche. Y la verdad es que tiene una pinta estupenda, a ver si un día cojo tofu ahumado y la pruebo. ¡Gracias! :D

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  2. señorita mandarina: muchas gracias y saludos.

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  3. Nihacc: me alegro de que te gustara la historia :)
    Y el escabeche no sabes cómo estaba ayer, ahora voy a corregir el tiempo de espera en la receta.
    El tofu ya sabes dónde lo venden, es mucha cantidad pero lo puedes congelar e ir cogiendo lo que necesites.
    Un beso y buena semana, guapa!

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  4. .
    .
    .

    Con el tofu no puedo, doña Nina.
    Y mire que mi estómago digiere
    de todo... por comerlo no se muere.
    Pero es que a mí, me sabe a medicina.


    Abrazos
    Monsieur

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  5. Monsieur, enhorabuena, un no vegetariano que prueba el tofu es todo un aventurero!
    El tofu natural tampoco a mí me gusta, y supongo que a nadie porque no sabe a nada. Por eso se marina, se fríe, se ahúma y se condimenta de mil modos. Y así, proteico de proteína y de Proteo, sale airoso de la prueba. Este tofu ahumado se deja comer, lo garantizo.
    Gracias por tu visita y por tu regalo, queda para la colección.
    Un abrazo.

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  6. ¡Lo hice, Nina! Un escabeche auténtico :)

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  7. Nihacc! Tú eres uno de los motivos por los cuales disfruto del blog! Me alegro muchísimo de que te haya gustado, gracias por contármelo!

    P.D. Hemos compartido sincronicidad o telepatía (hay algún Jung en la sala?), anteayer decidí que hoy haría escabeche con el tofu que tengo congelado ;-)
    Besos y buen finde!

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