miércoles, 29 de abril de 2009

Cuando una pequeña cosa se va


Ya conocéis mis platos de diario, esos blancos con florecitas que salen en casi todas mis fotos, por ejemplo en la mesa del balcón que está unos posts más abajo. Desde hace tiempo venimos hablando de cambiarlos porque han quedado pocos y opacos. La semana pasada nos entusiasmamos con una oferta de Carrefour y compramos unos nuevos, de colorines para que alegren la cocina. El problema es que ahora tenemos los dos juegos porque no nos decidimos a tirar los viejos.

Aquellas pequeñas cosas, dice Serrat, Cuando un amigo se va, canta Cortez. ¡Si sólo son objetos!, nos repetimos mi marido y yo. Pero los platos floreados siguen ahí, en la mesa de la cocina.

En 1990 llegamos a Italia con tres hijos y sin trabajo. Nuestra casa era la más fea del barrio, pero nuestro barrio era el más bonito del pueblo y nuestros vecinos eran ángeles. No es una metáfora: tuvimos el privilegio de vivir tres años en medio de los ángeles. En cuanto llegamos, y sin que lo pidiéramos, se movilizaron todos para ayudarnos. Nos golpeaban la puerta para darnos la bienvenida y preguntarnos qué necesitábamos. Alguien me sugirió hablar con el cura de la parroquia. "Pero no soy católica" le dije, y la otra persona soltó una carcajada y me dijo "espera a conocerlo".

Peppone era un joven rechoncho, simpático y literalmente arrollador, tenía una alegría interior que le iluminaba la cara y se transmitía a todos los que se le acercaban. El domingo siguiente, en la homilía, dijo que había llegado una familia de inmigrantes al barrio y que había que darles una mano entre todos. El martes me llamó para mostrarme la lista de cosas que le habían ofrecido: un mobiliario de cocina lujoso y completo, dos neveras casi nuevas, sillas, mesas, camas, roperos, cómodas y hasta una consola de estilo con tapa de mármol que lucía en mi saloncito como una princesa de incógnito.

Una señora mayor me llamó a su casa, se mudaba a otra ciudad y regalaba muchas cosas, me dio a elegir pero me recomendó que me llevara dos bandejas de horno de aluminio gruesísimo, "de ésas que ya no se fabrican". Tomamos café en su preciosa cocina, me contó cosas de su vida y, cuando me acompañó a la puerta, me dijo conmovida "le deseo que todo lo que se lleva lo tire muy pronto". Esa frase se me quedó en el corazón, junto con una inmensa gratitud. Ojalá pudiera contarle que, efectivamente, llegó el momento de regalar (que no tirar) todo lo que me había dado. Menos las bandejas de aluminio, que las conservaré mientras viva y las dejaré en buenas manos antes de marcharme.

Tiempos duros, trabajos de lo que venga, sueldos bajos y los ahorros que mermaban día a día. Pese a todo, Fano es el lugar que más he amado y los tres años que vivimos allá son los más felices que recuerdo. Porque eran los años de la esperanza. Y porque vivíamos entre ángeles, que es como vivir en el paraíso.

Cuando las reservas estaban casi agotadas, se hizo el milagro en forma de un nuevo trabajo, más gratificante en todo sentido. Nueva ciudad, piso bonito, nuevas posibilidades. Y una de esas posibilidades fue comprar un juego de platos, los primeros de recibo que tenía en Italia y los primeros de porcelana de toda mi vida de casada. Me gustaba abrir el mueble del salón y mirarlos, apilados, con sus fuentes y sus ensaladeras. Tanto miedo de pasar penurias y ahí, frente a mis ojos, tenía un juego de platos de porcelana.

Años después, ya en España, los relegamos al uso diario. Entonces me gustaba verlos en el mueble platero de la cocina, como si cada día fuese fiesta. Y ahora están apilados en la mesa, poquitos y, en mi fantasía, asustados. ¿Cómo hago para tirarlos, si son conquista y alivio, cumpleaños y navidades en familia, cenas con amigos, visitas de los hijos y, ahora, entradas del blog? ¿Si vienen juntando vida nuestra desde hace más de quince años?

Por eso la foto y por eso la historia. Ahora ya los puedo sacar a la calle.

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41 comentarios:

  1. No los tires. Regálaselos a alguien o consérvalos para que tus hijos puedan asociarlos a muchos recuerdos cuando los vean. El amor a las cosas que nos acompañan es misterioso.
    Yo antes no tiraba nada. Ahora tengo que hacerlo porque ya no tengo espacio. Pero hay cosas que no se pueden tirar. Una entrada de cine, una concha que encontraron mis hijas, los primeros boles que compré con mi marido, que ya están descoloridos. Es que cada vez que los uso me traen recuerdos de entonces. Y eso me lleva tiempo atrás, me rejuvenece.
    Por eso no quiero tirar. Me parece que tirar las cosas se lleva los recuerdos y me envejece.
    Un saludo cariñoso.
    Esperanza.

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  2. Esperanza: sin haber leído mi post ni tu comentario, mi marido había puesto uno en uso. Pero no puedo guardarlos porque yo tampoco tengo más espacio. Como con otras cosas, los pondremos junto al contenedor en una bolsa entreabierta y nos quedaremos a mirar si se los llevan. También es bonito que los aproveche alguien más.
    Gracias por compartir, un abrazo fuerte.

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  3. Hola Nina, tu historia es muy tierna y el modo de relatarla tambien. A lo largo de mi vida he perdido a seres muy queridos para mi, durante años guardé cosas tan solo porque eran parte de buenos recuerdos.Pero al final me di cuenta que los verdaderos recuerdos son los que se guardan en el corazón, además es muy práctico: caben muchos, no se hacen viejos, y cuando acudes a ellos estan como el primer día, frescos y tiernos. Besitos
    P.D. Ya te explicaré como ha ido lo de los hojaldres, que ahora tengo un poco de prisa.

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  4. Hola guapísima!!

    Este post es tiernísimo!!
    Cosa de mujeres dicen, pero son un mundo verdad?
    Son las cosas donde hemos dejado nuestra energía amor y voluntad...
    Plantéatelo de otra manera.

    1º,Solo las personas son importantes y no las cosas!

    2º,Crea el vacío para que pueda entrar abundancia de cosas nuevas!

    3º,Ritualízalo antes de despedirte, dale las gracias con amor por el servicio que te proporcionaron!

    4º,Los que estén bien llévalos a una tienda donde recogen cosa para revenderlas, así mantienen el centro de desintoxicación, en Internet encontraras esos lugares.

    Preciosos platos!!

    Un abrazo lleno de florecillas.

    Te pongo la letra de una canción que me encanta!.


    Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas

    Lo mismo que un árbol en tiempo de otoño muere por sus hojas

    Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas

    Esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.

    Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amo la vida
    Y entonces comprende como están de ausentes las cosas perdidas
    Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso
    Que el amor es simple y las cosas simples se las devora el tiempo.

    Demórate aquí en la luz mayor de este mediodía

    Donde encontraras con el pan al sol la mesa tendida

    Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso

    Que el amor es simple y las cosas simples las devora el tiempo.

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  5. Nina, este post es un regalo para la memoria.
    ¡Cuántos recuerdos de cosas cotidianas que han desaparecido y que llevan momentos de la vida!
    Sin embargo, sólo son platos, nada más que platos, que ya han cumplido su misión.
    Jurema te ha dicho, y lo comparto, que hay que hacer hueco para seguir teniendo más hermosos momentos que guardar.
    María dice algo muy hermoso. Guárdalos en el corazón, que es el mejor lugar.
    Tíralos, y renace en tu cocina con unos platos nuevos llenos de ilusión, con nuevas recetas que degustar, que la vida sigue adelante y tú tienes muchas cosas buenas que vivir ¡qué mejor que con nueva vajilla!
    Besos.

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  6. Una de las grandes cosas positivas que nos brinda Internet, sus web, blogs y demás son las experiencias y aprendizajes de otras personas. En los blogs culinarios más allá de las recetas se siente el calor humano de su autor.
    El post que hoy compartes es uno los mejores que he leído y que comparto. En todo sentido. La vida debe desmaterializarse para dar cabida a la espiritualidad. No obstante, hay pequeñas cosas como nuestra vajilla, vasos, que comparten nuestra vida a diario. La taza de café que se despinta del lado donde saboreamos, la taza aquella que usamos para mezclar huevos, que es mejor que la otra.
    Este sartén que no quema tanto como aquel más nuevo y el cariño que se agrega en cada historia.

    Mientras puedas, conservalo. O entrégalo con el mismo cariño que lo obtuviste. A alquien que también sepa y necesite valorar.

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  7. Por dios qué preciosidad de historia, y cuantísimo dice de tí que la compartas. Gracias

    Yo no los tiraría tampoco . Creo que seguir la cadena es algo hermoso, habrá alguien que los considere bellísimos, no solo porque puedan serlos, sino sobre todo por el gesto, y más si le cuentas la historia. Me parece tan entrañable que.. no sé, yo los transmitiría ...

    De verdad me parece una historia hermosísima, sobre todo por lo que cuentas de la calidad de las gentes; algo tan difícil de ver.

    ¿No teneis cerca de casa un centro de estos que recogen cosas para personas que no tienen medios? no sé, Cáritas suele tener en casi toda España y hay más sitios, concretamente yo voy mucho a uno que funciona muy bien aquí a la hora de integrar gente , de ayudarles, buscarles trabajo, alojamiento, ayudas en general y que se llama OZANAM, allí llevo todo lo que veo que puede tener salida. Cada tanto organizan rastrillos benéficos ( donde voy a comprar, como casi toda la ciudad) y son cosas de 2ª o 3ª mano, pero da igual, te llevas un libro, un colgante , juguetes, muebles, ropa ( a veces sin estrenar, de tiendas que también ceden sus excedentes) y el dinero y las prendas circulan, sabes a ciencia cierta que la gente recibe ayuda con eso. Mira a ver si tienes uno por allí. De verdad que funcionan bien .

    Siempre habrá alguien ( sobre todo ahora) a la que una vajilla le pueda hacer mucha falta .

    UN BESO ENORME. Preciosa y conmovedora anécdota

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  8. Tu historia me ha conmovido muchíiisimo, estoy con la lagrimilla asomando... qué maravilla!!!! Los platos preciosos, a mi también me cuesta desprenderme de las "cosas" materiales con las que he vivido tantas cosas......... pero lo importante son las personas. Yo no los tiraría, si son tan especiales los regalaría a alguien que supiera lo va a apreciar. Muchíiiisimos besos!!!!

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  9. Nina de mi corazon...me has hacho vivir cada momento de tu relato...no puedo decirte no los tires, puedo sugerirte averigua quien los necesite...seguramente abra mucha gente que puede aprovecharlos, hay un parraco como el de Fanno?...mi amiga del alma...segui a tu corazon.
    TQM Chiqui

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  10. guardate al menos uno y lo puedes tener de adorno, siempre te recordara esas vivencias, puedes colgarlo en la pared de la cocina o para poner sobre ellos algunas macetas. a mi tambien me cuesta mucho tirar las cosas y sobre todo cuando han costado tantisimo conseguirlas.
    besicos

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  11. María: creo que tienes razón, en el corazón se conservarán nuevos y sanos, es el mejor cofre para guardar la vida. Cuéntame de los hojaldres en cuanto puedas, que me interesa!

    Jurema: algunos hombres también padecen de amor a los objetos, mi marido es el que más se resiste a tirarlos! Eso del vacío me ha gustado mucho. Y el ritual de despedida, que lo haré sin duda. En Mataró había un rastro de Reto pero lo han cerrado, no sabes cuánto lo echo de menos, me encantaba ir a pescar tesoros.
    La canción que me has puesto la fui cantando mientras la leía, soy argentina y ha sido hermoso recordarla. He adornado la casa con todas las flores que me has mandado!

    Montse: tu comentario me ha afirmado en lo que propone Jurema, yo me quedaré con el recuerdo y algún otro con los platos, así ganamos todos! Todavía no los hemos tirado porque llueve y queremos dejarlos a la vista junto al contenedor (mientras espiamos por la ventana :) pero ya estamos usando solamente la vajilla nueva.

    Capricornio: ves, eso es lo que digo, es que los objetos cotidianos se van asimilando a nosotros, el té en la taza propia sabe diferente, son como pequeños hogares donde refugiarse. Los antiguos chinos lo sabían, por eso llevaban piezas pequeñas de jade consigo, porque cuando las regalaban estaban dando una parte de sí mismos. Y me parece hermoso que así sea.

    Femme: eso haré, los dejaremos en la calle y que doña Sincronicidad disponga. Como le decía a Jurema, que yo sepa no queda ninguna de esas organizaciones en Mataró, es una lástima porque nos hacían bien a todos.

    Salvia: eres muy dulce y sensible, enamorada de las cosas y de las personas, o sea de la vida. Quien se los lleve los habrá elegido, qué mejor honor para los platos!

    Anaiv: no conozco a los párrocos de aquí, en mi barrio de Fano todo estaba cerca, la calle era el patio de todos. Todos los vecinos discretos y, sin embargo, tan presentes. Quién sabe si volveré algún día, a lo mejor nos vemos allá.

    Lilu: prefiero que se vayan todos juntos, así ninguno sufre :) Me quedan fotos y recuerdos, además son sólo platos (son sólo platos, ommmm, son sólo platos...)!!!

    A TODOS: esto empezó con una confidencia y resultó ser una vacuna contra la soledad. Todos (creo) tenemos momentos bajos en los cuales nos sentimos abandonados y perdidos. La próxima vez que me suceda, vendré a leer este post para saber que sigo viviendo entre ángeles. Que el paraíso tan anhelado, parafraseando El Pájaro Azul, estaba en mi cocina. Es un privilegio que nunca dejaré de agradeceros. Os quiero.

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  12. Nina, nunca se ser breve, pero esta vez si lo sere:

    "Los amigos son ángeles que nos llevan en sus brazos cuando nuestras alas tienen problemas para recordar como volar".

    Estoy segura que nos veremos, aca...alla...donde sea..pero nos veremos, ninguna duda mi queridisima amiga ;-)

    Que tengas/an/amos un POSITIVISIMO mes de mayo

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  13. Gracias Anaiv, un buen deseo para el primer día del mes, qué así sea!

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  14. Hola Nina!
    Pues si, hice los hojaldres, salieron muy bien (soy una profesional ja,ja), pero lo cierto es que no tuvieron demasiado exito en la vitrina, eso de los puerros con manzana no parecía que les apeteciese mucho, en fin, lo intentaré otro día. Como soy vegetariana, pues, en mi trabajo intento tambien serlo, eso quiere decir eliminar en todo lo que sea posible ingredientes que sean de origen animal, con los años, lo he conseguido, tengo una gama muy importante de productos totalmente vegetarianos, la gente, ni se entera de que son así, pero yo me siento muy contenta de poder hacerlo.
    Y con respecto a lo que dices sobre los angeles, pues, ya sabes, el ser humano tiene la capacidad de convertirse en angel, pero en ocasiones tambien en demonio, asi que...cuidadin cuidadin.
    Un beso

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  15. Preciosa historia Nina, y tus recetas en esos platos parecen más exquisitas. Besitos y me ha encantado esta entrada.

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  16. María, así que eres vegetariana, conozco a tan pocos!
    Lamento que los hojaldres no hayan tenido salida, tal vez sin manzana? Con queso de cabra y tomate http://cocinaconluzverde.blogspot.com/2009/02/tartaleta-de-tomate-y-queso.html? (Mejor el queso abajo y el tomate arriba, no como lo hice yo). O cualquier otra tartaleta, parecida a ésta http://cocinaconluzverde.blogspot.com/2009/02/tartaletas-de-pimiento.html o no.
    Te cuento una cosa que compraba en Argentina: plancha de masa creo que quebrada, arriba crema de espinacas, arriba medios huevos duros boca abajo y encima una bechamel espesita, bien gratinada. Los cortaban en rectángulos con una mitad de huevo en el centro. Deliciosos!
    Y las "empanadas rosarinas": empanadillas rellenas de cebolla rehogada y queso tierno, sal, pimienta y orégano.
    Otra cosa que me encantaba eran los bastones de hojaldre: tira de 10 cm rellena de cacahuetes molidos, azúcar moreno, queso rallado y especias, dobladas en dos a lo largo, retorcidas y horneadas.
    Pero qué te voy a contar si tú eres una experta, cuando puedas me das una de esas recetas que haces (si quieres).
    Los ángeles/diablos, sí, creo que la dualidad es lo más hermoso que tenemos, pero por las dudas llevo un cuernito de la suerte!
    Beso guapa, y que descanses el lunes, cuando todos los demás vuelvan al trabajo.


    Dánae: gracias preciosa, tú siempre tan dulce. Supongo que estar ocupada en estos tiempos es bueno, así que me alegro. Y te mando un beso muy grande.

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  17. MARIAAAAA: los tirabuzones de hojaldre, las tiras se doblan a lo ancho, o sea que quedan del mismo largo pero la mitad de estrechas. O como tú quieras. :-)

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  18. Nina!!!! lo de profesional, fué en broma, mi gran suerte es que estoy rodeada de buenos profesionales, eso si. Espero poco a poco irte contando como llegué a este mundo de la panadería. Es una larga historia, con momentos tristes, pero con final feliz. Muchas gracias por todas estas recetas que me escribes, las probaré todas.
    Un beso

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  19. Eenga, ahora no te me hagas la modesta! Sí, por favor cuéntame esa historia que me interesa mucho, así te conoceré un poco más, y será un privilegio. Tú haces bien, lo sabes?
    Besazo y feliz día, madre.

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  20. Preciosa entrada Nina. Cúantas historias contienen esas pequeñas cosas!!!

    Qué entrada más bonita. El de hoy, un plato de emociones cocinadas a fuego lento y servido de todo corazón. Me ha encantado.

    Muakk

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  21. Gracias miAnita, ¿no quieres los platos? Todavía los tengo xD
    Chuiques.

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  22. Feliz dia de la Madre Nina y tamiben pra todas tus amigas lectoras :-)Un beso

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  23. Gracias Anaiv, aunque ya pasó, te deseo mucha felicidad también a vos!

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  24. Mmhh... estoy con Jurema...
    Hay que tirar lo viejo para que entren nuevas cosas...

    Besos de buenas noches

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  25. No soy persona de guardar cosas INÚTILES salvo mis cuadernos, y aún así no tengo claro donde están.
    Me gusta que entre lo nuevo pero no tengo corazón para desprenderme de todo lo viejo, así que mejor no acumular.
    Cuando viví en otra casa me preguntaba si no se me iban a romper aquellos platos y tazas, porque me enamoraban otros tantos. Pero... ahí siguen. Se fueron las tazas rotas o desportilladas y los pocos platos que rompí. Pero como desde el principio no hubo mucho, ni bueno, siempre pudo entrar más... tres vasitos, dos platos, una bandeja que alguien sabía que usaría, un juego de café legado de una tía, el único plato que había resistido al embite de cuatro enanos del ajuar de mamá, una jarra rescatada de un bolsa en la basura ;-)
    Me gustan las piezas sueltas pero especiales para mí. Cuando me querían regalar un juego entero de algo, me erizaba, noooooo, quiero ir escogiendo, eligiendo. Así ha sido con 40 años que se pudo comprar y se compraron 20 platos iguales de una vez, para que se vayan rompiendo entre amigos y en las fiestas familiares. El resto de la vajilla, sigue siendo un popurrí, cada uno con su propia historia, y todos en un trozo de la mía.
    Que disfrutes de tu nueva vajilla y las historias que acumularán, y que alguien como yo recoja la anterior y la haga formar parte de la suya.

    Me he emocionado leyendo tu historia, tanto que llevo días sin poderte escribir, ahora no sé tampoco referirme a ella salvo mencionar ese pellizco que me provocó.

    Un beso

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  26. Nur: así se hará, además es necesario porque las cosas nuevas ya habían entrado y todas no caben!
    Gracias por tu ayuda y besos de buenas tardes :)


    Adormidera: con 13 mudanzas se me han roto tantas cosas que he incorporado el desapego por la fuerza. Aun así, continúo juntando chatarra. Por suerte, de vez en cuando me dan ataques de rabia y me pongo a tirar cosas, que es como tirar partes de mí misma. Después me perdono y me felicito por la limpieza, son crisis bien aprovechadas.
    La vajilla me gusta toda igual y completa (maniqueísmo puro y duro) salvo mi taza personal, diferente e intransferible.
    Si mi historia te emocionó es solamente porque te ha hecho tilín en algún rincón de la tuya, todos somos más parecidos de lo que creemos. Es una ventaja porque, cuando uno pierde su propio manual de uso, puede usar el de algún otro.
    Un beso grande, guapa guapísima, que mañana nos toca tu arroz con berro y fresas, te contaré!

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  27. Se adoptan vajillas con sabor a Amor e historias indelebles.

    Un beso

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  28. Armonía: mira que te tomo la palabra y te la llevo a tu casa!
    Eres mi solete que sale por el norte, un beso enorme!

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  29. Son objetos pero en ellos has puesto y presentado todo lo que vienes guisando con tanto cariño para los tuyos. Tienes unas presentaciones fantásticas y me gusta venir cuando huyo de la carne para que me demuestres que sin ella andamos más que bien. Al estar en contacto contigo esta mañana, te llevo en la cabeza y mi comida hoy será: berenjenas al horno con habichuelas blancas hervidas con cantidad de laurel.
    Gracias por compartir.
    Un beso.
    Ana

    Si te sobra algún platito de flores me lo envías, podemos intercambiar sobras jajajaj. Si te gusta la idea, es muy original sacar a la mesa platos distintos, cada uno tiene su historia, es mi opinión, sólo.

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  30. Mi niña oxígeno: si supieras qué bien me has hecho con este comentario, hoy tengo el día preocupado y necesitaba aire fresco, gracias.
    Esas berenjenas me han dado hambre, y las habichuelas hervidas con su laurelito, que son tan de hogar.
    Ojalá me quedase algún plato de flores, te lo daría con todo el cariño que dices que llevan consigo. Así que te doy cariño sin platos, casi mejor porque ocupa menos.
    Tu idea de los platos con historia me ha encantado, habría que hacer un mercado de intercambio para ampliar el espectro de energías en la mesa. Es que, en materia de energías, tú eres una maestra!
    Un beso con ruido, guapísima, y gracias otra vez!

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  31. Pili para los intimos21 de abril de 2010, 20:28

    Hola vecina del alma. Ya se que hace mucho que anda la historia por la red pero no la había leído. Simplemente, conmovedora.Besotes.

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  32. Pili para los íntimos, vecina en todo sentido, ¡tú has comido en esos platos!
    A mí me conmueve tu nick, es entrega y renuncia en mi honor ;-) Felicísima de ser una de tus íntimos, GRACIAS!

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  33. Pili para los íntimos22 de abril de 2010, 19:43

    Gracias a ti por estar ahí.Aun cuando ni yo misma me soporto.
    Gracias también por dejarme probar esos maravillosos platos que preparas.

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  34. Pero qué dices, mi niña! Ahora estoy dudando de que seas la Pili que yo pienso, ésa que nunca hay que soportar porque es una delicia de persona, y a quien no he dejado probar mis platos sino que la invitado a compartirlos porque me gusta estar con ella.
    Un beso y una nalgada :-)

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  35. Pili para los íntimos23 de abril de 2010, 17:38

    Gracias de verdad.
    Eres un solete.
    Y ya sabes si que soy la Pili que tu piensas.

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  36. ¡Qué historia más preciosa...! Gracias por compartirla, me ha encantado. ¡Un beso!

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  37. Nihacc, gracias :-) Es una historia común a todos, creo, quién no guarda trocitos de vida en algún objeto?
    Me alegro mucho de que te gustara, es como estar más cerca.
    Otro beso para ti!

    Y cómo es que se me ha pasado este mensaje de "Pili para mí que soy íntima"?
    Tres meses y once días de amistad más tarde, te mando un abrazo y una sonrisa.

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  38. Hola, me encontré con tu blog por casualidad,por un asunto de la panificadora y lellendo tu historia llena de amor, emoción y buena jente, me olvide del pan.
    Alla por el año 95, me enamoré de una vajilla inglesa que mostraban en un escaparate, pero no me podia permiti comprala, pasaba casi a diario por la tienda y me quedaba mirandola, la sopera, la salsera con flores pequeñia com la tulla.Un día decidir entra en la tienda y la dueña me dijo que podia llevarmela y pagarla por pieza y asi lo hice, cuando termine la vajilla me lleve el juego de café y desde entoce está presente en todas la selebracines, Navidades, la cuido y megustaría que siguiera para alguno de mis hijos o mis nietos y sino la quieren que se la regalen a alguien que la necesite.Un abrazo fuerte.

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  39. Hola Marisa, bienvenida!
    Los humanos nos apegamos a los objetos porque depositamos cosas propias en ellos, en tu caso, supongo, la felicidad de las fiestas y de la familia reunida. Son los tótems de los tiempos modernos y creo que nos hacen bien, nos dan puntos de amarre y a veces, como en el caso de tus platos, congregan la tribu.
    Que los disfrutéis mucho y por muchísimo tiempo más.
    Un abrazote!

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  40. Qué bonita historia Nina

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  41. Gracias Cristina, ahora es un buen recuerdo.
    Un abrazo.

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