lunes, 9 de febrero de 2009

Variaciones sobre un tema de borscht

Lo bueno de no tener todo lo necesario es que puedes hacer algo diferente

El borscht es una sopa rusa que se hace con remolachas frescas, aunque nada impide utilizar las que se venden ya cocinadas y envasadas. La remolacha es un alimento simbólico, durante siglos se ha consumido "para la sangre" sin tener fundamentos teóricos. Ahora los hay, y confirman que esta raíz puede ayudar en casos de anemia y enfermedades cardiacas.

Esta receta no es la tradicional, que entre otras cosas lleva carne.
Espero que te guste.

Ingredientes

  • 2 remolachas crudas
  • 1 cebolla grande
  • 3 patatas
  • 1 zanahoria
  • 1 manzana roja pequeña
  • 6 hojas de col china
  • 2 cucharadas de tomate triturado
  • margarina o aceite de oliva
  • 1 cubo de caldo de verduras (optativo)
  • enebro y eneldo
  • sal y pimienta a voluntad
  • Para salsear: 1 yogur de soja + el zumo de medio limón


Preparación

  • Pon la margarina y el aceite en el fondo de una cacerola, enciende el fuego y añade todas las verduras y la manzana picadas bastante gruesas.
  • Añade el enebro y rehoga hasta que todo se impregne bien.
  • Vierte agua hasta un poco más de la mitad, echa el tomate y el cubo de caldo si lo utilizas.
  • Cocina dos horas a fuego lento en una cazuela común o media hora en olla rápida.
  • Sirve bien caliente con un copete de yogur de soja (o nata vegetal) batido con zumo de limón y espolvoreado con eneldo seco. Acompaña con pan de centeno y semillas tostado.


6 comentarios:

  1. Nina eres genial, alquimia pura..., probaremos esta receta que seguro nos regenera en este duro invierno.
    Vemos que hay una cosa más que nos une, la pasión por la remolacha, te enviamos una sencilla y exquisita receta:

    Ingredientes:
    queso fresco
    remolacha
    tomate crudo

    Se cuece la remolacha y se deja enfriar, se corta en rodajas gruesas y se extienden sobre una bandeja plana, encima de cada rodaja se pone otra de tomate pelado y para finalizar otra de queso fresco, se le espolvorea con alguna hierba fresca como albahaca, tomillo, orégano..., un poquito de pimienta roja, para finalizar se le pone para decorar sonrisas (ya sabes que a las flores les llamamos sonrisas) de violetas, pensamientos, capuchinas, prímulas..., o pétalos de caléndulas. Como sabes todas estas sonrisas son comestibles, en el momento de servir se le añade aceite de oliva virgen extra, puedes acompañarlo con ese pan aleman de centeno y semillas.
    Ya sólo nos queda disfrutar de una cena llena de sonrisas.

    Te enviamos pétalos de felicidad con forma de besos

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  2. Armonía, tú siempre chispeante y generosa, me haces sonrojar de vergüencita y de gusto :)

    Me ha encantado tu receta sonriente... pero las sonrisas que me rodean están llenas de pesticidas. Me imagino lo bonita que quedará la remolacha oscura con los pétalos de colores.
    Sabes qué? Ahora que llega la época de arreglar los balcones, podríamos incluir unas sonrisas comestibles. Tomo nota de las que nombras, y mientras tanto haré tus remolachas sin flores.

    Tengo que visitaros algún día, aunque sea para comprobar que el paraíso no está tan lejos.

    Gracias por los besos de pétalos, llegaron fresquitos y perfumados. Un abrazo largo a los dos.

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  3. Ahora es tiempo de plantar pensamientos, prímulas y violetas, puedes conseguir una buena tierra vegetal y plantarlos en tiestos para decorar tu balcón y alimentar tu Alma.

    Seguro que en esas escapadas que haces al monte siempre encuentras sonrisas al lado del camino, para que no se te aplasten puedes utilizar esa pequeña fiambrerita donde llevas la ensalada de remolacha.

    Recuerda, aunque tú ya sabes, que un "buen pensamiento" siempre queda bien en cualquier reunión.

    Siempre serás bien recibida tú y aquellos locos que decidan "perder" un instante de su vida para reencontrase con su esencia.

    Nos petaleamos contigo

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  4. Armonía, tienes razón! Nunca se me hubiese ocurrido juntar flores en el monte, niña, me has abierto una ventana al sol! Y hasta tengo la fiambrera, tú sí que piensas en todo.
    Para el próximo día de bosque, cena con sonrisas y un recuerdo especial de vosotros. Gracias :)

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  5. Nina, un día reservé el agua de las remolachas hervidas, y las usé en una sopa de cebollas rojas, quedó muy rico, esta sopa aún no la hice pero la tengo presente, me encantan todas tus recetas,
    un beso,
    Myriam

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  6. Hola Myriam, siempre es un gusto verte.
    Qué buena idea me has dado, la haré seguro! Me divierte que mis invitados pregunten cómo lo he hecho :)
    Gracias por el mimo, a mí también me encantan tus recetas, así que nos encontramos a mitad del camino. Con un abrazo, por supuesto!

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