martes, 5 de abril de 2016

Espaguetis de calabaza y nabo chino con salsa Satén



A veces la comida nos regala momentos mágicos: una combinación diferente de sabores y texturas puede convertir los ingredientes de toda la vida en algo para recordar. Eso nos sucedió con este plato inspirado en una receta de Simone Salvini, un chef italiano de cocina vegana que vale la pena seguir.



Con el vídeo de Simone Salvini he hecho una comprobación feliz: el espiralizador se ha convertido en un instrumento de cocina habitual. Como ya he comentado, desde que Conasi me mandó Spirali no he dejado de usarlo para todo tipo de cortes. En este caso he vuelto a hacer espaguetis finos, de calabaza y de nabo chino.

Si no tienes un espiralizador, puedes usar un aparato para cortar en juliana. Y a falta de nabo chino puedes poner el de toda la vida, que también es delicioso.







El nabo chino es más grande que el europeo (los hay enormes) y más suave de textura y de sabor. Se puede tomar crudo o cocido de muchas formas.

Hay mucha discusión sobre si es nabo o rábano, si es el daikon japonés o una especie diferente. Por más que he buscado, no he conseguido aclararme. Cuando lo sepa lo pondré, mientras tanto seguiré disfrutándolo porque es muy saludable y está buenísimo.






 

Empezamos a hacer la ensalada


Para dos platos, te harán falta de 100 a 150 g de cada verdura (ten en cuenta que con la maceración se reducen).

Mezcla en una ensaladera:
  • el zumo de media naranja
  • el zumo de medio limón
  • 3 cucharadas de aceite de girasol

Haz los espaguetis de calabaza y de nabo y échalos en la ensaladera con el aliño.
Déjalos macerar de una a dos horas, removiendo de vez en cuando.


Mientras tanto, prepara la salsa Satén

 


Lo primero es calentar el aceite de coco, porque a temperatura ambiente es sólido.
Es suficiente poner el envase unos minutos en agua caliente, esto no afecta al producto y se puede hacer en cada uso.
No es necesario fundirlo todo sino solamente la cantidad que vas a usar.



 Pon en el vaso de una batidora:
  • 2 cucharadas de aceite de coco líquido
  • 1 cucharada de pasta de cacahuete sin sal ni azúcar (o cantidad equivalente de cacahuetes crudos repelados)
  • 3 cucharadas de aceite de girasol
  • 6 almendras crudas

Bate hasta alisar y añade alubias blancas de bote (unas dos cucharadas) hasta obtener una crema espesa pero delicada.


 Esta salsa es interesante por el sabor a cacahuete 
y sedosa por el aceite de coco

 

Terminación de la ensalada



Añade a la ensaladera con la verdura dos cucharadas de salsa Satén y dos cucharadas de semillas de calabaza picadas con cuchillo.

Remueve bien y emplata.
Reparte unos copitos de salsa Satén, decora con hojas de nabo y espolvorea con más semillas de calabaza picadas, un poco de zumaque y, si quieres, unos cristales de sal marina.

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